lunes, 19 de septiembre de 2016

Un clandestino ente


Un clandestino ente


Oh tierra benedicta que ensueño 10
Empíreo sideral de amor,
 Sacro fóculo del salvador
Quien preside y del orbe aquel dueño.

 Y somos tantos por aquel sueño
Nuestro espíritu de ese temor
Pidiéndoos postrado por favor
de sentir aquel vivo risueño.

 Siendo instrumento espiritual vuestro
Aquí en la misma grandiosa tierra
Acompañado de una entidad

 Mi guía sin ver lo cruel siniestro
protegiéndoos quizá lo que aterra.
 Y  mensajes da con realidad.

  En noches solo me despertaba
Para anunciarme ligeramente,
Y recibirle me entusiasmaba
Para hablarle recatadamente.
 Todas las cosas del mismo día
Me atendía y me contaba igual,
Todo lo tremebundo venía,
y hacía caso a lo espiritual.
 No, no me sentía abandonado
Me sentía muy acompañado,
Brotó la energía en mi materia,
Fluidos divinos en mi costado
Que iba apartar toda miseria,
E iba ver aquel mundo adorado.

  Dios bien sabe mi forma de vida;
Y alguna razón he de vivir.
 Me protegió de almas podridas
y fue tal como debió ocurrir
la gloriosa entidad merecida
me salvó de lo peor a mí.

 ¿Cómo olvidar, dejar este mundo?
Espiritismo en cortes extensas,
Si más pertenezco y a ello abundo
Y vivo ante mi materia intensa.
 Corte africana, y corte india recia,
Y la Madre María de  la Onza,
Y que esta historia es mi peripecia
Tan real como diadema o jargonza.
 Y que viviese en vida y no necia
Sin hacer de ella una mustia tronza.
 Y aún la vida puede volver,
así como las notas a un piano,
el sacrificio de un mesto ser
junto a su universo soberano;
sin poderlo ya retroceder
más que amándote; de tanto querer,
no llorándote; sino florecer.
 Así he de retornar a mi hogar,
continuar como esta tarde amada,
escribiéndoos y poder entonar,
lo que añoraba en mi alma llorada.
 Oír sacras voces de un cantar,
Misa de ópera con paz sagrada,
Notas que pueden tanto arrullar
Tu alma de calma muy entregada.
  Cuando el ciclo ya se haya emergido
Solo bienquisto iré en salvación
Conviviendo con todo vivido
Bardo, músico y  en religión
Ha de llegar a salvo mi Dios;
Ayudando al buen necesitado
Pero en vida haciendo siempre el bien
Con mis entidades don gloriado

Por los senderos de paz amén.

lunes, 20 de julio de 2015

El milagro del forraje




El milagro del forraje

 Una damisela en la aurora  camina  con un bello vestido de flores tejido ante el forraje.

 Damisela: ¿Por qué he de tener suplicio para el amor?,12
¿Dios cuándo he de ser sonriente en mi semblante?
Solo escucho y siento tal férreo rencor
Al confiar y querer a un amor abundante.
 Mi vida es un anatema que me gobierna
que hasta el alba gimotea  lo que me averna.

 Detrás de unas rocas oye un dandi conde a esta ferida mujer.

 Conde: Beldad criatura vos que tal murria sentís,
 No abriguéis desaliento que no estás perdida,
el mal no vence si lo bueno concebís,
porque la lasitud torna en vigor querida.
 Os ofrezco estas frutas para que comáis
Y entrego estas dalias para que os adornéis,
Aunque así vos a mí en gran ternura hechizáis
A mis ojos que solo lindura esplendéis.

 Turulata la damisela al encanto del conde

 Damisela: Gracias por ser vos tan decoroso conmigo
Pero no he sido tan bienquista en realidad,
Conde: Linda calmaos que no habrá más  tempestad
Os juro sino el feligrés amor contigo

  Donde reine la paz y exista buen abrigo
Que conlleva mi suprema noble verdad
Y su piel será  con mi fiel felicidad
Y no diréis que Dios te olvida o da castigo

 Damisela: Ay presiento mi espíritu enamoradizo
Todo esto es un sortilegio del mismo amor
Que llega y olvidáis las mismas postraciones

 Conde: Donde igual quedo prendado por vuestro hechizo
Simplemente tú belleza y dulce interior
son mi debilidad luego en tantas pasiones.

  Caminan los dos juntos sujetados y sin odio a la vida esta gentil dolida mujer.

 Damisela: Creí que estaba muerta sin la misma paz
Pero me he dado cuenta que soy muy feliz
Por fin yo encontré a este amor no pertinaz
Sino fuerte, heroico en mí nubla cicatriz.
 Conde: Y yo estaré junto a vuestro cálido aroma
Adorándote con melindres damisela,
besando tus mejillas tenues de paloma
y rozando mis manos en tu piel canela.

 Damisela: Así es amor sin concebir la misma angurria,
Simplemente este ardor que se llama el amor,
Donde el demontre feneció en la feroz murria
Sin evadir más a mi vida del terror

 Conde: Así mismo lo es mi bellísima mujer
Lo importante que  nos sentimos muy sagrados
Por unirnos este ecosistema en querer
Donde soy aquel lindo amor inesperado.

 Un milagro le esperó aquella alborada a la noble damisela, quien lo imaginaría que de agobios la triunfase con toda dulzura.

lunes, 16 de febrero de 2015

La condesa y el poeta.


La condesa y el poeta.

Poeta hola mujer que sorpresa usted por aquí?
Condesa Buenas noches caballero qué honor es verlo.
Poeta Gracias, compartía un filete en aquel palacio?.
Condesa no me doy a tales gustos, solo entré a recoger un pedido de joyas.
Poeta Disculpe que me entrometa, pero si tan solo una rosa en su cabellera alumbraría más que una joya en usted.
Condesa No es para mí, es para mí prometido, y gracias, qué galán.
Poeta La flor jamás se deja de oler si es buen olor, el tuvo esa dicha.
Condesa Sí, pero a veces cuando te huele descubres que puede dar hedor en ti sin saberlo.
Poeta Por qué lo dices así de tal manera, ocurre algo?.
Condesa No estoy segura de que me ame en plenitud, desconfío ya de sus palabras, todo me parece un ludibrio.
Poeta Oh mujer no debes perjudicar tu corazón, debes buscar el destello y no la oscuridad, hace años conocí a una joven que fue encantadora igual como yo, nos prendamos, y hasta cópula enfebrecida de enorme pasión ocurrió, pero sufría de esquizofrenia al tiempo me di cuenta, impulsiva, a veces ni me reconocía, tuve que dejarla, y así no lesionar mi interior, así la quisiese.
Condesa ¡Qué terrible!... A mí él ya ni me aprecia como antes, se olvida de que existe su mujer, ya ni cartas me envía estando de viaje, dice que no hay tiempo cuando lo veo, me esquiva y me duele, llega de noche, a veces ni duerme en la morada, mi corazón tiene un límite, ni sé para que le llevo estas joyas que me pidió, debería de buscarlas él.
Poeta No le da su mayor interés, solo la está usando, y eso es de baja moral, y hace perder su autoestima, debería irse mejor, pero usted donde vive ¿de quién es la propiedad?
Condesa Lo he pensado mucho, le he dado oportunidades así él no se haya dado cuenta, pero ignora ese esfuerzo que yo le hago, no puedo ya más, ni el amor siento, ha sido nublado, mustio mi sentimiento es ahora. Es mi propiedad, él solo vino a vivir conmigo.
Poeta No puedo creer que exista un ser tan dulce, noble, y piadoso así de tolerar las perfidias, insidias de un soez… Debería de confesarle todo esto que charla conmigo, y así evitar peores situaciones, consejo de amigo se lo digo, y así él se marche de su hogar.
Condesa qué bien que me comprendas, me hacía falta oír de la boca de un hombre algo tan pundonoroso para tomar esa decisión, creí que las historias que he leído eran falsas, pero aquí concilio uno ante esta noche de milagro.
Poeta Solo dicto lo que es mejor para usted, y me agrada poder ayudaros con esta charla de hoy. Igual usted para mí es un sortilegio que he encontrado.
Condesa qué honorable que le parezca así, pero ¿no cree usted que debería hacer algo, para que esa magia sea más real?
Poeta no sé qué hacer, no quiero inferir más allá, le tengo un buen respeto.
Condesa No tema siento que es el momento, no lo detenga puede arrepentirse querido.
Poeta Qué manos tan tenues mujer, soy un milagro que has tocado, que ves hoy, siento tu olor de rosa, me sucumbo, me desmayo.
Condesa No te desmayarás, ahora te siento cerca de mí, estás en mis brazos, qué mirada tan dúctil tienes, ojos de un poeta sabio miro, sano, y correcto para seguir viendo en mi vida.
Poeta Se me salen las lágrimas como puedes notar, hace mucho que espero a una mujer así, y estás aquí, me engrandece el corazón nuevamente.
Condesa He olvidado la herida, hoy me has inducido mi sanación con tus sencillas palabras, ya que vienen de ese corazón tan honesto que me hace ver diferente la vida, y a confiar porque no había conocido este bombeo así en mí.
Poeta así como tú, así en mí se fecunda un numen de notas que brotan a mi pensamiento por solo conseguirte a ti mujer.
Condesa Si dios dice que el engaño es pecado, pero aun no he rozado tus labios, y pido aquí ante él que me desuno de su amor, ya no hay canto solo un glacial de terror, donde ha sido mi suplicio sin abrigo por mucho tiempo.
Poeta que inteligente y de lógica manera imploras con un corazón desmirriado… cerca tú aquí, y a tal confesión que me haces llegar de hace rato ya… ten mis labios mujer, bésame, quiero que mi boca deje de ser desierto.
Condesa Me encantó como besaste, tus manos se apoderaron de mí, quiero ser tu mujer.
Poeta tu boca es como la manzana prohibida de Dios, única sin igual a las demás, buen sabor que me deleitará hasta la vejez… Tú mi buen amor. Solo tuyo.
Condesa Tan caballeroso y poeta eres mi amor, me conforta tanto tu dulzura, siento un amor indecible, cúspide por vos… ¿Vendrás a mi hogar después querido mío?
Poeta No vengo de un gran sitio, y no creo que le importe por conocerla ya, pero ¿qué haré donde vivo tantos años?, no quisiera venderlo o deshabitarlo.
Condesa No se preocupe, iremos allá si deseas, o a la mía, ¿qué le parece?
Poeta Bueno a dada opinión iré luego a su hogar, y los fines nos vamos a mi morada, pero arregle con aquel hombre todo, no merece creer él que vos le amas.
Condesa Lo haré porque ya es hora de terminar cuando fui banal para su entero corazón, que no supo aprovechar quien le ofreció el todo noblemente, y amorosamente.
Poeta Sí, me iré ahora, le doy en este papel mi dirección, ahí me encontrarás… Hoy Dios nos dio la oportunidad de vernos y hablar para lograr más que una amistad.
Condesa Gracias por todo y haberme salvado, no sabría qué sería de mi vida sino hubieses aparecido, hasta pronto querido mío.
Poeta Así es, somos un milagro real, no lo olvides jamás, me retiro amor de mí únicamente.

 2 ACTO

 Rey Juan  Hermosura hoy mi prometida no va llegar, cuando es más de la madrugada ella suele ir donde su familia, y es nuestro momento de aprovechar.
 Francesca Seguro si es así, ya comprendo. A ver ya que llevamos aquí todo el día de charlas, porque no me sirves algo de comer.
 Rey Juan Iré a ver que le preparo, ¿me esperas?
 Francesca Por supuesto mi Rey Juan, aquí plácida estaré, y ansiosa de comer su comida, pero deseo algo más.
 Rey Juan ¿Cómo que gustaría?
 Francesca Ahora que lo pienso eso lo diré cuando me traigas la comida.
Rey Juan Vaya me dejas intrigado, ya vuelvo.
 Francesca Está bien, pero para que vaya más contento, cada paso que des de aquí hasta venir serán besos míos.
 Rey Juan ¡Qué adorable!

En la cocina el Rey Juan

 Rey Juan Esta mujer me remueve todo el interior, es tan fina su efigie, moldeada por Dioses, hecha a buena tentación y la tengo yo, qué mejor postre para consumir sobre mi piel, mi boca impaciente, es mi única amante, pero hoy haré que se cumpla mi mayor sueño, que sea solo mía de nadie más.

 Termina la comida y le lleva un pollo aliñado con vegetales con una copa de vino.

 Francesca ¡Oh ya terminó?.
 Rey Juan Sí aquí le traigo este aperitivo con un vino rojo de Francia.
 Francesca Qué romántico, y una flor ¿si quiera se te ocurrió?
 Rey Juan Podría decir que lo estaba pensando.
 Francesca y si lo pensabas por qué no la trajiste.
 Rey Juan Por torpe, por olvidadizo.
Francesca Ahora no comeré nada, y olvidaos de la sorpresa.
 Rey Juan No comas, pero cierra los ojos.
 Francesca Tratas de jugar conmigo?, quiero un hombre serio y que complazca mi gusto sin decirle.
 Rey Juan Solo hazlo, así sea la última vez.
 Francesca Está bien. Ya.
 Rey Juan Huele nada más y dime qué es sin abrir tus ojos.
 Francesca Es un aroma divino, de ¿qué color es?
 Rey Juan Roja, como nuestros corazones.
Francesca ¿puedo abrir mis ojos?
 Rey Juan Sí.
Francesca Sí, es roja como nuestro amor, y es una ¡flor! Te amo.
 Rey Juan  Pensé que por un momento te había perdido.
 Francesca No, ni pasaría, quería ver que tan fuerte eras, si me dejabas ir, me hubiera dado cuenta que más caso harías a tu orgullo.
 Rey Juan Pero no soy así, hubiera luchado así no tuviese esta flor. Te hubiera detenido y abrazado.
 Francesca Qué bien, me das ánimos a solo ver por ti más.
 Rey Juan Aquí estoy, y así va ser, ¿comemos?.
 Francesca Sí, qué bueno se ve.
 Rey Juan Sentaos amor mío, y abre su boquita, aquí va el pollo.
 Francesca Sabe exquisito, ¿esto hiciste vos?
Re Juan Sí, le puse uno de mis mejores aliños.
 Francesca Si así cocinas como harás el amor.
 Rey Juan Como un Dios sin descanso si lo permitís así vos.
 Francesca Qué buen gustazo me hacéis oír. Qué audaz sois.
 Rey Juan No es audacia es compromiso señorita Francesca.
 Francesca Oh pero no me tratéis en distancia.
 Rey Juan No que lo haga quiero que vos se tumbe a mí.
 Francesca ¿Quieres eso?.
 Rey Juan Sí amor.
 Francesca Pues digamos que esa es tu sorpresa que os tenía preparada.
 Rey Juan ¿en verdad mi amor?
 Francesca Sí quien ahora quiero darla, por darme cuenta que eres mi hombre, y mi gran Rey.
 Rey Juan Me engrandecéis el corazón, mis estímulos son volcánicos ahora, mi sensación es una vehemencia hacia vos. Yo te amo mucho más.
 Francesca Qué placidez me das, cuán exultación me hacéis conllevar dentro de mí también, y cuán te amo intensamente sin importar nada.

 Se acorralan el uno al otro en cópula amatoria, una relación sin darse cuenta por los próximos hechos que iban ocurrir.

 3 ACTO

 Llega la Condesa a su hogar y ve por la puerta de un lado oculta toda la realidad.

 Condesa ¿Qué son esos gritos?, ¿será lo que pienso?, y proviene del dormitorio, ¿qué está sucediendo?. ¡Dios yo me desuní de él, pero jamás llegué a este extremo!, sabía bien que no era para mí, y me engaña, gracias al hombre que hoy vi esta fechoría no me zahiere.

 Rey Juan Francesca qué delicia sois toda amor mío, siento que jamás terminaré.
 Francesca Eres todo un hombre entero, así con vos estaría de por vida, no sabes cuán amor te siento.
 Rey Juan Y vos a mí, pero sabes que pienso.
 Francesca ¿Qué amor?.
 Rey Juan quizás esté pecando, pero no me arrepiento, tarde o temprano me iré de aquí, quiero ir contigo.
 Francesca ¿Enserio cielo mío?
 Rey Juan Sí, estar aquí no es mi felicidad, sino tu, mi prometida va saber de esto, y la va doler mucho quizás, y me va sacar de aquí, y no tengo a donde ir.
 Francesca Eso es cierto, ella va odiarte con toda su alma, es mujer y así haya pecado de tu amor no me arrepiento, porque soy feliz, y a caso la felicidad ¿es delito de Dios? 
 Rey Juan no la es, pero me aceptarás en tu hogar.
 Francesca así es, ni lo dejaría solo, eres mi pasatiempo, gracias a ti pude ver en todo aquel tiempo un caballero muy atento y gracioso, esa locura que tienes nadie así pude ver en mi circulo de pretendientes, y de ti por eso que me enamoré, pero lo callé.
 Rey Juan si así lo confesáis, os puedo decir que igual yo me enamoré, por eso que más tiempo la pasaba contigo que en mi hogar.
 Francesca Sí, de eso me di cuenta completamente, más fui tu atención.
 Rey Juan gracias por aceptarme en tu vida, y de permitir que viva a tu lado.
 Francesca Soy tuya, enteramente hasta la eternidad.

 Condesa veía el engaño y a la vez razonó que debía irse por supuesto pero para ser feliz; y entra a la habitación.

 Condesa No se preocupen por lo que ahora observo, estuve escuchando toda su charla, y no es pecado que se amen, yo igual me he enamorado Rey Juan, de ti sufrí muchas indiferencias, ahora lo sé.
 Rey Juan Perdona mi forma de ser durante esa etapa que compartimos, tuve miedo de decirte que ocurría, no quería lastimarte peor.
 Condesa Sí es duro a veces confesar la realidad, pero te hubiese entendido, no vengo con tirria y odio, quizá si esté decepcionada por haberte acogido a mi hogar y ayudado tanto para nada.
 Francesca Disculpa mujer con todo mi corazón, pero le amo mucho a él.
 Rey Juan tienes toda la razón, fui un mal hombre contigo, y ¿qué hombre te enamoró ahora?
 Condesa Francesca no te juzgo, ámalo, ya él no me importa.
 Rey Juan Qué dura eres.
 Condesa De un hombre distinto, suave de ver la vida, y honesto, que lo conocí hoy cuando justo buscaba estas joyas miserables como tonta que buscaba por ti, pero fue buenísimo ir, ya que Dios me mandó ese ángel de amor para enamorar mí tristeza que vivía.
 Rey Juan Es hora creo que de irme, no soy ya de este hogar y menos mi corazón.
 Condesa Sí debes iros de una vez, y jamás vuelvas, ni te aparezcas, eres para mí un nadie y disculpa mi reacción.
 Rey Juan Sí, me retiro, vámonos Francesca, ayúdame con esta maleta.
 Francesca Sí salgamos, señorita espero que seas feliz y la verdad disculpa lo malo causado.
 Condesa Ya no digan nada, ¡marchaos ahora!

Los dos salieron y se fueron en un carruaje fuera del hogar de la condesa. Ella quedó mal por acordarse de que había sido usada por él, después de haberle dado una vida.

 4 ACTO

 Condesa va donde su amor.

 Condesa Hola, ¿cómo estás?
 Poeta ¿Por qué me tratas así, ya no somos nada?
Condesa No es eso, ocurrió algo ayer cuando llegué a mi hogar.
Poeta Qué sucedió, cuéntame estoy para escucharte.
Condesa Simplemente conseguí a mi ex con una mujer desnuda en mí lecho.
 Poeta ¡Ah!, pero qué truhán libertino abusivo para hacer eso.
 Condesa sí, seguro creyó que no iba llegar temprano, ya que solía ir donde mi familia a veces, y a tal ocasión aprovechó.
 Poeta Entiendo, pero dime algo ¿aún le amas?
 Condesa No eso se había perdido desde que él me abandonó, y me enteré que era ella quien la enamoraba cuando subí a mi dormitorio, oí de un lado, fue desagradable, porque copulaban, pero me di cuenta de algo, sí se aman y su beatitud es con ella, no soy yo.
 Poeta Pero te oigo dolida como si aún te importase, no quiero ser un consuelo.
 Condesa déjame aclarar mejor todo ¿sí?
Poeta Me estás asustando mujer.
 Condesa No ¿crees en mi amor? o ¿qué te sucede ahora?
Poeta Mejor cuéntame deseo oírte.
 Condesa Él tuvo mi mayor ayuda, a él varias mujeres le engañaron, yo fui su amiga, y a su vida tan tétrica, quise formar parte de él, le ayudé. Él vivía en un sitio alquilado, comía mal, yo mejoré sus días, y a todo eso al ver la realidad me decepcionó, yo practicaba un arte, adoro tocar el piano, él me oía, pero otra le dio algo distinto, yo jamás copulé con él, era hasta casarnos.
 Poeta me cuentas muchas cosas, te comprendo, y quizá él necesitaba ese momento, ¿será que por eso que te abandonó?
 Condesa si fue así jamás me amó, un hombre ama y respetando a una mujer su decisión.
 Poeta Pero, ¿él no quería casarse contigo?
 Condesa Jamás me hablaba de ese tema, desde que le dije eso, y me doy cuenta que no quería jamás.
 Poeta Claro que no te quería para algo serio, y al verle dado un sitio donde vivir hizo lo que él solo quiso hacer.
 Condesa Pero le hablé de algo más importante a él.
 Poeta como qué a ver, dime Condesa, ya me preocupas.
 Condesa Que la noche de ayer cuando buscaba sus joyas Dios me hizo ver el mayor júbilo de mi vida.
 Poeta Te refieres a.
 Condesa Sí eso mismo que piensas.
 Poeta Soy yo tu júbilo amor.
 Condesa La única sin igual de mi alma.
 Poeta No quiero que este comienzo se termine.
 Condesa No sucederá.
 Poeta Porque hay algo que no sabes de mí.
 Condesa Mm ¿qué será?
 Poeta También toco el piano, he dado conciertos, amo la música fervientemente, me hace ser una persona poética.
 Condesa Tenemos el mismo gusto, me hacéis sonreír, pero además de eso escribo poesías.
 Poeta Igual yo realizo eso.
 Condesa Me siento tan dichosa de teneros junto a mí.
 Poeta  Y yo valoro que me hayas elegido a mí, pero le tengo una sorpresa, no es de lujo.
 Condesa Sabes que no me importa eso, ¿cuál es?
 Poeta anoche al llegar aquí escribí una poesía para ti, y me inspiré tocando el piano que está atrás tuyo.
 Condesa Qué súper encantador mi poeta hermoso, así te inspiráis para mí, tan dócil me sientes ese amor, quiero oírla, me tienes ansiosa querido mío.
 Poeta Os lo merecéis bella dama mía, dice así:
 “La vida es un corto momento,9
quien te da sorpresas a tu alma,
hoy me dio esa flor a mi aliento
que besé y sentí mucha calma.
 Es amor que estará hasta el cielo,
vos me compartís beatitud,
sois vos mi condesa de anhelo
quien arrulla mi juventud.
 Quiero contigo desposarme,
Ser esa luz de tu mirar,
en tu ser siempre despertarme
y así solo contigo amar”.

Condesa ¡Ay pero miraos como recitáis!, y qué petición pedís para esta vida de los dos, de qué manera observáis nuestro lazo, así de poético y creativo sois. Acepto con vos casarme, sola tuya de mí amor.
 Poeta Así debe ser, ya sin dolencias en nuestras almas, sino mirar fijamente lo que sentimos impacientemente, donde este corazón es un rincón de esas ideas tan hermosas, y contigo que mejor que realizarla.
 Condesa Así infinitamente debe ser, y hasta una lágrima de mi hacéis caer, porque son palabras de un hombre pulcro que alguna vez esperaba que mejor venido de ti, donde me enamoráis muchísimo más.
 Poeta Así soy, gracias a la poesía y el piano, donde a los dos los transformo en una sola mujer, la esperada y tú eres ella.
 Condesa ¡Ay amor mío! eres un poeta tan amoroso y lleno de virtudes que no imaginé encontrar de que viese la vida así.
 Poeta Puede que existan músicos, pero no sé si vean la música como yo, donde cuento lo que está oculto en mí, donde son notas que corren sin detenerse, más cuando en ella es cuando habla el idioma humano, misterioso, y donde escribía dónde estás mujer?, quiero abrazaros, y que seas tan igual de apasionada como yo.
 Condesa Qué sorpresa que miréis la música así, sabes en ella igual hablo así de profundo como vos, sois tan igual como yo, que podremos juntos crear obras, y llenar de esta vida lo que somos, un lenguaje que prevalecerá hasta siglos, solo nos conocerán como dos poetas enamorados de la música, pero no sabrán que dice exactamente la música, lo que sabremos solo vos y yo.
 Poeta Así es, de lo que son los compositores, no solo sonidos, sino el recóndito rincón que cantan los bardos de la vida.
 Condesa Me conmueve saber que hemos descubierto esto.
 Poeta Sí realmente así es.
 Condesa La música seguro será distinta a varios siglos más, pero no crees que a pesar después de dejar esta vida nuestras obras intensas quedarán.
 Poeta Y se tocarán, quienes perciban esta pasión.
 Condesa Sí, de ello estoy orgullosa.
 Poeta Es nuestra fortaleza, y que mejor que este amor que sentimos.
 Condesa Sí, en mi hogar podrás llevar este piano si deseas, aunque allá tengo uno igual.
 Poeta mejor que este se quede aquí, y allá tocamos juntos con el tuyo o cuando vengamos aquí en este igual tocaremos.
 Condesa Sí mi amor y crearemos un lenguaje predilecto, brillante e inhumano al oído de saber la dulzura que transmitiese.
 Poeta Donde las obras al crearlas estarán de tal pasión que serán peligrosas, porque hasta de besos estarán manchadas, vos y yo haciendo locuras al componer vida mía.
 Condesa Me gustaría tanto, encima del piano ser vuestra carne, y vos del mío en mi hogar, madrugarnos al escribir, manchándonos de esa ternura pasional.
 Poeta Me ponéis tan bienquisto escucharos, y de esa manera tan emocional que lo decís, entendiéndome, y llenando esta noche de arrumacos a mí corazón.
Condesa Es que merecéis estos besos, soy todo lo que queráis hacer de mí, sin lastimarme amor, solo con hacerme reír y sonrojar lográis que esté tan acogida a vos.
 Poeta Ternura así es que voy haceros sentir lo que una mujer debe ser tratada como vos.


 Estos dos apasionados del amor lograron componer obras de ellos, sinfonías, sonatas, obras teatrales, un fin de piezas, donde cada noche tocaban los dos, tuvieron proles quienes se dedicaron al mismo arte sin dejar morir lo que sus padres habían engendrado al mundo, así continuaron, escribieron poesías intensas de su relación, muchos decían que eran poemas como la música, pero jamás sería igual, solo ellos conocían su idioma, así vivieron hasta ser inolvidables de los papeles que dejaron, y el Rey Juan pudo casarse con Francesca y convivir sin males.



Una unión cuando se ama convive, y son ellos un orbe de amor. 


jueves, 11 de diciembre de 2014

La fe de la vida unida.

Tuyo mi alma.

 La amabilidad de algunos logros son tan claros que puedes vibrar tu sonrisa entre tu alma de plenitud; donde sientes la caricia más dócil de la vida junto a ti, como si fuesen las manos de Dios en tu rostro simplemente, pero ¿cuán ha luchado por ello?, tanto así que su destino en lagrimones de su corazón ha sollozado por cautivarlo, si todo fuera cierto así como hoy puedo imaginarlo quizás, sentirlo, de haber podido llegar al cúspide astral universo siendo un astro más del firmamento en la magia de la música, conteniendo mi halo brillando en centenares de partituras al orbe, donde mi yo supiera que no fue  desaparecido con sus papeles, que había por años tenido y realizando sin dejar de agitar su tiempo en sus creaciones mismas, y de poesías. A veces los desaparecidos son los que retumban lo más impactante de una sorpresa, la dúctil lengua sentimental del humano de su mayor introspección pasional de su vida que ha llevado su forma de modelo hacia entera doctrina pasional misteriosa y recóndita de sus fieles obras amatorias.

 Puedes venir a mí...

 Un hombre encerrado en un hogar acostumbrado a su vida rutinaria de los sueños que le atraían tan pasionales; olvidado de la ciudad entera y el más allá del mundo, salía a recorrer los paisajes en busca de un misterio que tanto creía él, que podía aparecer una hermosa mujer vestida de flores y adornada de perlas, era quien esperaba ansiosamente, por una noche que soñó que era su felicidad, de tanto esperarla y salir al forraje de donde yacía, hubo un día que  una mujer perdida de la vida llega a tal paisaje donde ella misma se había enamorado de las flores del herbaje y concilió hacerse un atuendo y vestirse radiante, jovial a su silueta entera, y a dada oportuna elocuente vibra el caballero se encuentra con tal efigie frente a él que no lo imaginó jamás que podía coexistir tal sortilegio de sus mismos ojos  rutilantes de tal mujer, donde se presenta y le cuenta que ha yacido por años solitario en tal paraíso fuera de lo social y económico, y que para el ella era su milagro más conmovedor que haya obtenido así de tal rayo de la vida sus sentimientos que soñó. Ella al escucharlo ni habla tenía, más que estupefacta había admirado al joven que sentía un encuentro apasionante. Se empezaron a charlar, de sus costumbres diarias, de sus pasatiempos, de su parte sentimental más emotiva de la vida, los sueños, y la realidad que empezaba entre ellos dos sin darse cuenta… salían por la mañana juntos en busca de frutas y leña, y de caza también con armas para los peces, Dios otorgaba alimento para sus vidas, se reían en cada instante por los gestos y humor que se daban al realizar cualquier acción, y su lenguaje crecía cada vez más alegre que era peligroso porque se miraban muy profundamente y ese sentido daba al corazón, pero al momento quitaban sus miradas, y al ir por un camino de regreso se encontraron con un animal herido y caído en mal estado, era un cérvido donde su pata se había lastimado, al verlo así lo recogieron y lo llevaron al hogar, le acomodaron en un establo, y buscaron maderas y ramas para amarrar su pata  y pudieron salvarlo, a dos días que pasaron el animal pudo irse, y ellos seguían juntos en armonía, y de tanto charlar ese día, esta vez no habían miradas, sino caricias, y sin poder resistir su momento se besaron, y llegó la noche donde la luna radió su luz intensa hacia su ventana de su hogar a pleno lecho donde se refugiaron entre sus mismas pieles de esa ansiedad pasional del amor fogoso que sintieron como lava de erupción de sus entrañas; donde estuvieron hasta amanecer, se habían prendado los dos, donde un solitario que más le importaba a su diario convivir en su hogar de tocar simplemente un piano y escribir, la vida le dio el regalo mandado por Dios a su alma para poderle acompañar y así suspirar serenamente y el olor de su amada mujer, donde se amaban eternamente y sin la soledad formidable...y cuando más ahora sería ella su arte de componer intensamente de amor y poesía en versos como obras teatrales, donde solo tal ángel retornó su existencia de ese aire que puede suspirar de calma y dormir en paz con ella: su amada mujer.

lunes, 6 de octubre de 2014

LA FE

 LA FE     


 (Se pone a escribir y a recitar en su noche)

                                           CONDE  Sentado aquí en mi habitación,
       pensando mil cosas quizás,
     entre ellas una ensoñación
        de concebir que quiero más.
           El anhelo de sólo triunfar…
un solitario simplemente,
acostumbrado a relatar
      historias de aquel buen amor,
  a veces sintiendo ahí su ente
 que concilia uno a tal calor.
(Se duerme en su mesón)

(Amanece. Y llega una carta. Y toca el cartero la puerta del Conde).

CARTERO  ¡Buenos días, alguien aquí!,
                       ¡traigo una carta señor Conde!…
CONDE  ¡Oh disculpe! recién le oí,
                      vaya qué sorpresa y de ¿dónde?.

CARTERO  Proviene de un pueblo muy pobre,
    ¿quizá sea una admiradora?.
CONDE No creo que llegue eso ahora,
                 más que una carta y de este sobre.

               Años que Dios no da que eso obre
y pueda sentir esa flora…
    gozo escribir hasta el aurora
  y dolor solo eso más cobre.

                                              CARTERO  Ánimo puedes reír pronto,
        abre la carta y ve quién es
      sin más sentir la soledad.
                     Sé fuerte en la vida y no un tonto
        y haz de vos un buen feligrés
       de triunfos sin la tempestad.

(Abre la carta y es una mujer)

CONDE Es una mujer que me invita
             que vaya esta noche a su hogar,
 CARTERO quizá le guste esa damita
          y sea su esperado amar.

(le lee la carta al cartero el Conde)


  Con admiración al Conde

   Me atrevo a invitarle a mi recinto noble para una cena con usted, se preguntará a tal inesperada mujer que le escribe a un hombre de un lugar quizás de mil candidatas a sus pies inclinadas, mi interés es sencillamente charlar de la nobleza del arte que posees, he leído sus energúmenos escritos al amor apasionado, mis emociones han crecido hacia ti, que ya no puedo resistir a verle, me tomo la delicadeza de hacer esta carta con toda atención a ti, igual manera mi vida se dedica a un misterioso arte que días y noches en mi aposento me acostumbro a realizar, escribo música y endulzo mi espineta de esos tañeres donde a usted lo veo, porque a su enlazada del amor me ha hecho crear música tan viva, y llena de un amor intenso no concebido antes en mi misma alma. Si le agrada venir me será un honor cúspide.

  Mi dirección está en el envío, ahí lo tienes, lo espero con ansias, si me ve más gusto le dará y hasta se quedará si lo place así, hasta pronto Conde.

CARTERO  Guao qué atraída vos la tienes,
         no vas a perder tal encanto,
        ve y así mucho te entretienes
  y apartas aquel frío llanto.
CONDE Su escrito me dio más del todo,
     me ha dado hasta la tentación
iré claro que sí y sin lodo
sino reiré en fascinación.
CARTERO  Me retiro, un placer amigo,
        lucha por el bien y no al mal,
 y el amor se nota contigo
 de tal pianista pasional.
         Es verdad que tú no la has visto
pero muy seguro que es ella
  ruega al mismo piadoso Cristo
 que sea de amor tu flor bella.
(se inclina ante el conde y se va)

(Anochece y va el Conde a la casa de la mujer del pueblo)

 CONDE Buenas noches recibí su escrito
a mí mismo palacete hoy.
DAMISELA  Hola, qué gusto señorito 
Qué prodigioso lo presiento,
CONDE Ah, es por pena que así soy
Ver a un ángel de este aposento.
 DAMISELA  Gracias, qué dulce me sonrojas,
CONDE quédate así te ves mejor.
DAMISELA ¡Oh! me pones como flor roja
CONDE ¿Ah Sí?, y también hueles a flor.
DAMISELA ¿Hasta en persona eres así?
CONDE No es eso, yo muy poco salgo
y me dedico solo a mí,

primera vez que a alguien valgo
me invitan por carta y aquí,
y que digo de mi al fin algo.
DAMISELA  Y si no hay nadie en tu destino
¿Cómo es que tú escribes de amor?
CONDE Sueño en conseguir ese camino
Y amar con mí ser su interior…
Amo la música también,
es musa que se agita amando,
y cuando se es feliz es bien
y cuando no está lloviznando.
DAMISELA Qué bueno que veas la música así.
Pero ¿sabes algo?.
 Igualmente yo sola estoy
Me ha dado tal miedo a mí amar.
Engañaron a mi ilusión
un soez que me hizo copular.
Luego supe que era un campeón
conquistador de su juglar.
Me entregué como dama amada
cuando tenía otros amores,
mi carne sufrida, humillada
¡oh! al amor de los peores.
CONDE no sé cómo puede existir
Personas así y más dañar,
que hasta puedes tu conseguir
seguro uno que pueda amar
y así aquello más revivir
y poder de amor más confiar.
DAMISELA  Oh agradezco tales frases,
Me subes el ánimo ternura,
No sabes cuán me satisfaces
Que estés aquí de tal blandura
Disculpa si fui muy audaz,
cuando le escribí muy temprano,
CONDE Mereces bien mujer la paz…
No fue así sino un buen encanto,
hasta impaciente por venir
poder conocerla mujer,
rozar si quiera su sentir
que ahora sé y quiero querer.
¿Me permites?.
(Estupefacta que le abraza)
DAMISELA Sí, eres el caballero indicado,
mas ¡júrame que me amarás!,
CONDE No temas de mi fiel costado
Que de él solo amor tú tendrás.
Dios está de testigo viéndonos
Tu y yo juntos ay amor mío,
Y en nuestras pieles más queriéndonos
Y sin pasar ya solo  y frío,
DAMISELA Sino tú y yo juntos durmiéndonos
al lecho en calor y amorío.
Y la fe intenso amor cumpliéndonos
Y sin tener ya lo dolido.
(Se acuestan y el conde se queda con ella)

(amanece y al palacio llegan unos amigos de él, y no estaba, ni sabían, pero en ese palacio nadie vivía, el conde a los días va con su mujer y viven ahí, donde este hombre realiza su alegría y la de ella que tanto buscaba y no creía ya, pero consiguió un sano hombre que cambió su rostro).

domingo, 5 de octubre de 2014

El retorno de un corazón


 Iba una noche por un jardín Marius y se encuentra con una estimada joven de su infancia

Marius  Qué encanto de mujer aquí 8
entre mis ojos se concentran,
hace cuan no te veo a ti
y muchos ánimos se encuentran.

Rochianeli Pero así lo quiso el destino
Después de varios años joven.
Mírame aquí en este camino
de brillante exacta noche.

Marius Un milagro podría ser?.
La tormenta ya no estará…
Confraternidad es placer
y esta magia no esfumará.

(Aparte)
Rochianeli Cómo así vos lo puedes ver.
Si supieras que llevo adentro,
diluvio sin poder llover,
y tan ofuscado este encuentro

(Le da una piedra blanca a Marius)
 Esta piedra blanca que doy
Guárdala como esa amistad
y recuerdes quien solo soy
y tu honorable realidad.
(Caen lágrimas)

Marius¿Por qué lloras así mujer?
¿Qué le ha sucedido bello ángel?

Rochianeli  Lloro por el anochecer,
No se preocupe buen arcángel.

Marius ¿segura?

RochianeliSí, buen caballero agradable.

(Aparte)
MariusMisteriosa hoy ella ha de ser.
Las lágrimas, no es por la noche,
¿O será? del enternecer
de vernos sus !lagrimones!.
(Sujeta del brazo a Rochianeli)

Madán seré tu compañero
Te protegeré de los malos,
De apogeo hombre tan sincero
Como mi buen corazón de halos.

Rochianeli Agraciado Marius conmigo
alegrada por una parte…
pero el sino os tendrá un testigo
quien positivo será tu arte,
y bien sabes eso ah!... amigo
que florece y bien se comparte,
diferente en amor y abrigo
y muy difícil de apartarte.

Marius  Hablas hasta extraño que confundes,
que nada os perturbe en la vida
Gemebunda alma no… ni os hundes
que tú eres mi amiga querida.

Rochianeli Debo irme ahora a mi recinto
Me siento bastante cansada,

Marius  que nada sea un laberinto
Si llegas a tu dicha morada.
Pero; ¿puedo llevarte yo?

Rochianeli No, no puedes, hasta otro día.
Marius Está bien, y os pido perdón
por mi denuedo señorita.

Rochianeli No se inquiete y ni la pidáis,
Ya que nada se precipita,
Y en tu corazón más confiáis
y si hay luz haces la cartita.

Marius huy no entiendo lo que expresáis
Me dejáis pensando damita
y¿qué carta a mí me enunciáis?;
que de tus palabras agitas.
Rochianeli tú descubrirás si es sentido,
¡Si es correcto vil estimado!,
Sabrásmi dirección, querido
y me retiro ya de aquí chao.

(Suelta un papel… se aleja y corre a la estación de viaje).

Marius Qué turbulenta esa mujer
¡que hasta vil ella me llamó!
Y aquí en este sucio papel
leo donde ella se alojó,
pero porque siento tal culpa
sino le hice si quiera nada,
Dios solo sabe su locura
Que le sucede en su misma alma.

Escena II

Amanece. Una mujer llega por primera vez a la ciudad, y Marius acostumbrado a salir temprano, repentinamente observa a tal rostro que decide darle la bienvenida y presentarse con una flor blanca e inclinarse.

Cossette Estoy hechizada señor,
Gracias por presentarte así,
Marius  todo encanto se da su honor
Y porque no dársela aquí.
Cossette Mm muy bien me halagáis divino
Me llamo cossette señor,
Marius  Qué grato suena y tan benino
Y yo Marius del buen amor.
Cossette qué chistoso y no libertino
Ay es quien quiero en mi interior.
Marius Siempre hay que tener buen humor
Así nada es el torbellino
Sino un halo de sol a flor.
Cossette qué tierno expresas al destino.

Marius Así soy y fuera contigo
Cossette Ay me sonrojas las mejillas
Marius hermosa y de mil maravillas
Que no hubiera ni el ruin castigo
Cossete ay solo amor noble conmigo
Sería lo que vos más dieras
Marius Sí en rosas tú de primaveras
 Y ante nuestro Dios de testigo.

Cossette tengo miedo a que sea juego
Ya una vez me hirieron entera
Y corazón no quiere yagas

Marius no temáis que soy vuestro apego
Dulce criatura de mi espera
venida a mí sin ver ya plagas.

Cossette mi pensamiento fue venir
Mas mira lo que dios me da…
Marius aura que no puedes fingir
A tu paso que hoy no se va.
Cossette  Yo, yo que había gritado antes
Que un roce así me visitara,
caballeroso y no distante
y que a mi mirar se alegrara.
Marius  Ese mortal soy yo ternura
Ay piel de seráfica aspiro
Del cielo manda a mi dulzura
Que buen bálsamo hasta suspiro.
(La rodea por su cuerpo)
Cossette me acorralas con tal blandura
De frases tenues me emocionan
Seducción la entrega es mi cura
Tu efigie de amor me corona.
Marius No detengas el gran latido
Escucho tu anhélito amor
Cossette  Por vos vehemente sentido
Oh Rendida a ti mi calor.
Marius Así renacen dos personas
Porque yo igual solo viví,
No sentí rosas suspironas
Que viniesen así ante mí.
Tengo una amiga dulzona
No deduzco su sentimiento,
Oh y Ambigua cuando ella entona
pero se alejó con su aliento.
Cossette Oh así relata tal historia,
más te has preguntado si te ama?
Por eso confusa es su memoria
Y no aceptas que amor aclama,
Viniendo calor de esa dama.
Marius ¿Dios, mas, será?, eso que fue así,
¡se fue enfadada por mi culpa!,
No pude darme cuenta en sí
Y ni sabré si hay su disculpa.
Cossette Pero Marius tú a ella la amas?
Marius Solo no quiero que esté mal,
De años la encontré entre las ramas
Y sentí amistad celestial.
Y reaccionó con esos dramas
Tan raros que me puso mal.

Cossette Ella al verte encendió su llama
y se quemó al trato letal.
Es mejor que allá ahora vayas
Y así charles con ella sí?
baje las olas de las playas
quecolisionan entre ti.
Marius Lo haré mas no sé qué concilie
Debe odiarme muchísimo ella,
Cossette id y esa amistad más se afilie
y vuelvas a mí en noche bella.
Marius No!, noadquiero a nadie inferir
Solo haré caso al corazón,
Así podré más concernir
Y sentir gloriosa razón.
Cossette En tu vida no disimules
sé que a mí en amor me viste
de esos ojos bellos azules
vuelva a mirar ante de mi
Marius tranquila que hoy me conociste
Cossete volveré ante ti
Cossette espero y no me dejes triste
Y se muera mi frenesí…
Arregla vuestra confusión
Deseo que te vaya bien,
¿Sabes? Eres mi sensación
Que siento amor en este edén.
(Parte Marius a la estación de viajes para ir en el carruaje donde Rochianeli, y así encontrarla, iba todo pensativo)


Marius  ¿Rochianeli cómo estará?
Tu amor simplemente ignoré,
Y ella que cosas me dirá…
Y a Cossete hoy le fasciné,
No niego que ella igual me gusta,
Su beldad me dejó pasmado,
su gran compañía fue augusta
y su aroma de ángel prendado.

(Aria de Cossette en un jardín)

Cossette  Dejé partir al caballero
Y Si ella se adueñara de él,
Juro que es su traición del fiero
Ya que me dijo que era fiel.
Confío en ti Marius querido
Que nada es juego, me dijiste,
Por tu núcleo no empedernido
Y que a mi buen amor sentiste.

(Llega Marius de noche y ve a Rochianeli de lejos cantando y se esconde detrás de un árbol)

Rochianeli Seguro ya habrá conocido
Él aquel bello ansiado amor
Más yo sola en lo oscurecido
De esta noche con un dolor.
Sé que ya es tarde mi victoria
Ya Marius ni me escribirá,
Ni vendrá si quiera y no hay gloria
e infancia de ti morirá.
¿Cómo no pudo darse cuenta
que había un corazón amado?.
Porqué aplastó así la tormenta
de lo que tanto había ansiado…
Siento que camino a tu lado
Siento mirar tus ojos bellos,
Tus manos rozan mi costado
Y tu soplo besa mi cuello…
Mm recuerdas que la amistad
Algún día ibas a cambiarla
Pero resultó falsedad
Que ni conseguiste adornarla,
Dios porqué me haces afligir
O mi vida es la soledad,
o entre cielos debo partir
y ahí veré serenidad.

(Marius se acerca y le canta)

Marius Mujer no aflija mi torpeza
No me di cuenta de tu amor,
Pero ahora sé la nobleza
Que tenías en tu interior.
Perdona mi tonta dureza
Que ahora yo pido perdón
Porque quiero ahora belleza
Pedirte todo el corazón.
La vi cantar con tal dulzura
Blanda y sufrida bella flor,
Que enamoraste mi locura
Que es tuya ahora por favor.
(se arrodilla y saca una flor)

Rochianeli No sé si vos estás jugando
Yo no sé qué fue de vos hoy,
Mírame cómo estoy llorando
Marius Pero vine y aquí yo estoy
(se levanta y saca un pañuelo, seca sus lagrimeos)
Debo detallaros a ti algo
Hoy temprano alguien conocí
Quiero ser franco porque valgo
 Yo a ella amor hoy prometí,
Yo había hablado parte de ti
Ella sintió que tú me amabas,
Venía hablar eso hoy aquí
Hasta que vi que me adorabas.
No puedo a ella zaherir,
Debo ir con ella y expresar
Rochianeli y; ¿no te vas arrepentir?.
Marius No, no porque eres tú mi amar,
Ella me dejó a ti venir
Y puedo amor hasta gritar,
¡buena vibra de un corazón!
¡penurias dijeron adiós!,
Rochianeli ¡Bienvenida sea sazón
y es gracias a ti mi gran Dios!.

(Marius parte con ella en el carruaje donde Cossette. Llegan y oyen recónditos del palacio ante Cossette con un conde conversando).

Cossette Mm Querido conde,  que piensas,
Me veo interesante o no?
Conde Tú seductora, hermosa e intensa
de belleza no como yo.
Cossette Gracias por el halago rey
Es que siento que estoy muy mal,
No sé si el hombre sea fiel
Y vuelva a mí en lo más ideal.
Porque lo dejé partir a él
Y si no viene y quedo irreal,
Conde pero a dónde dejaste aquel
Más ir si lo ves pasional.
Cossette Fue donde su amiga a buscarla,
Iba afrontar la confusión,
Para mi ella está enamorada
Y él no lo cree a su atención.
Conde Puedo decir algo atrevido?
No se vaya enojar mujer,
Cossette Puedes decirlo conocido
Conde En la vida hay entristecer,
Estoy aquí feo vestido
Y aquí aspiro su buen oler,
Soy un buen chico florecido
Que tú aquí puedes solo ver,
(Ríe Cossette a lo q dice)
La risa nutre el corazón
Llena el humor de la esperanza,
Soy su compañero y canción
Que canta de viva alabanza.
Cossette Ay qué tierno vos ahora eres
Serás así en toda verdad
Conde si y hasta en los amaneceres
Que verás en mi realidad.
Cossette Siento un denso calor constante
Conde es por las palabras oh cielo
Cossette Me cubren tan apasionantes
Conde es una relación de anhelo.
Cossette Oh Dios perdona si le engaño
Conde Y quiere decir que eres mía?
Cossette Sí, eres mío y no me hagas daño
Y ya sin sentir la elegía.
Conde quedo más que estupefacto
Ahora al sentir que soy suyo.
Cossette Esto es un amor de buen pacto
Mi corazón que es solo tuyo.


(Aparte Marius)
Oh flechada tierna Cossette,
Ella por fin va ser feliz,
Hay gran amor que se compete
Y que en nadie habrá cicatriz.
(Aparte Rochianeli)
Qué preciosa mujer es ella,
A Marius ella le gustó,
Ahora brillará la estrella
Porque ella al fin se enamoró.
Por mi buen Marius fue atracción
(Aparte Marius)
 en mi ella no sintió esa ternura,
la luna alumbra de emoción
por ver que hay la apacible cura.

(Se muestran ante Cossette, Marius y Rochianeli)

Marius Sé lo que has dicho tu Cossette
Y no sientas miedo o temor,
Mi interior igual es zoquete
Y comprendió quién es su amor.
Rochianeli Si, el regresó junto a mi hogar,
Fue lo que le pediste a él,
Así la unión se une de amar
Y de compasión dulce a miel.
Cossette Se dieron la oportunidad
Yo asequible alma él me animó,
Me hizo ver felicidad
Y a su piel mi ser se aromó.
Conde El corazón es libertad
Sentimiento de la pasión,
No esclavo sin sentir verdad?
Y aquí hoy vivos en corazón.
Marius así mismo lo es al querer
Imposible de eso alojar,
Más tarde puedes entender
Y así por fin idolatrar.
Rochianeli Te diste cuenta mi precioso
Maravilloso en tu vivir
Marius Sí oírte cantar doloroso
Para renacer el sentir.
Cossette Sin pecados en lo glorioso
Limpios hacia la santidad,
Conde iremos en lo más piadoso
Juntos de esta jovialidad.
Rochianeli Sintiendo lo más amoroso
En nuestra fiel profundidad
Marius de este gran sueño decoroso
Que nos cubre de la bondad.
Cossette y hasta hijos en valle frondoso
De pareja haya inmensidad
Conde así en ambos amor grandioso
Gozaremos de amenidad
Rochianeli y junto a ti marius hermoso
Florezca proles y cantar,
Marius Sí; así mi amor tan melodioso
Hasta el reino y poder bailar.

(El romance era indeciso, era un desafío para Marius,  mas fueron unidos, y sin dolor al final renacieron cada uno con la divina eterna pasión que buscaban y que el destino ofreció sin tormenta vorágine en su interior)
 la huella