Tú amor es
indeciso para la felicidad, piensas más en ti, y qué soy yo?, dices que me amas
y me amarás pero porqué separarte si sientes eso?, procuras un tiempo para
apartarte de mí, la solución es ver lo que está claro en el corazón, el palpita
cuando yace con esa persona, si más se queda en todo el día en su charla
sentimental escrita, entre risas, enamoramientos, ¿felicidad, así queréis
apartarlo, confundida no andarás?, dices no, que no queréis depender de
alguien, vástagos era la meta de que no se vaya de tal país, para que en mi
estuvieseis, pero teméis a ello, es muy veloz lo comprendo porque dejaríais de
estudiar, es tu palabra, tu vida, ¿pero la vida no soy yo?, me rechazáis sin daros
cuenta, la vida tiene un fin, y ser entera beatitud a la persona que améis más,
nada más importa en la era o siglo, es tú reír diario, emotivo de sus halagos,
besos, sinceros al dar su mismo corazón, noble a no lastimaros ni su misma piel
de ángel, tal dichoso vástago que
queríamos era para que no os fueseis de la misma tierra que vivís, ¿su familia
tienen el señoreo de vos?, ¿de elegir su camino?, no se tolera eso jamás porque
tú misma sabéis y dijisteis que no queréis porque vos veis la vida conmigo, y
entre lágrimas lo dijo el corazón, ahí es aquella mujer que presiento su
sentir, la que ama, y no piensa, en desafíos que ahora le torturan, por
simplemente no ser dependida de alguien, de su futuro… en las creaciones de las
historias de los mismos vates, su gran fortaleza jamás ha podido llegar a la
luz del astro, han sido exiguos, porqué un bardo como yo, no ha de al menos sino
es aquel centello, “rozar tú vida enteramente a mí”, consumida a la vetustez, ¡oh
no sabéis que habéis sido vos quien me hizo volver a confiar en el amor?, a
ofrecer aquellas frases jocosas y válidas a sus ojos, de verla feliz, que a
ello no puedo olvidar, porque su rostro así no viese sé que está lleno de
alegría, así entre ojos aguados hacia ti por haber visto una misma mujer no
igual en la entera destinación, y que es verdad lo confieso no sé si le ame
pero sé que al no teneros no me siento vivo, no soy un feliz escritor bardo, me
hace falta la caricia de vos, por ser el milagro, y poder mostrar lo que todo
soñador desea hacer que es amar a su mujer. El tiempo que pedíais lo acepté,
porque estoy dando su libertad así me crucifique al aceptarlo, y porque en esta
vez quiero ser fuerte a su decisión, sé que volveréis, y estaréis para ser
recibida en mis brazos nuevamente, ¿verdad oh amor de mi poesía solloza? y
abrazaros, porque esta mañana a las 6 me escribisteis, ya que no queríais estar
conmigo, cual razón jamás me dio en la pasada noche, y era porque vuestra
familia quería que os fueseis a otro país, al solo saber vuestra confesión real
del caso de hoy, comprendí que vos me amáis, vida mía, días pasados han sido de
gran roce, cómo olvidarlo, cuando amanecimos en escritos, eso es pasión,
ternura, la noche más cuando son enamorados, es vida, gracia, y sin olvidar,
porque aún está la esperanza, sí de vos, decir que fueron solo palabras si las
sentí, vos igual, y sabéis que eso tanto os gusta de su amor, poca mujer
existen así, que saben concebir mis palabras para sus hechos relatados, ha de
esperar por vos, a su corazón escuchad, no penséis, es la solución para que
podamos ser bienquistos, unidos, y de vástagos, el fóculo, tú, el amor que nos
hace falta seguir y que estará implorando desde nuestra médula que volvamos, y veréis
de todo lo que perdimos, renacerá, triunfará y no se alejará. Si supierais que
os estoy escribiendo, si supierais que si le quiero, si supierais que me muero
por dentro, si supierais que conocerte fue lo más bueno, si supierais que no
creí que mi corazón estaría lloviendo, y de vos nada me arrepiento, no más que
espero volverle a leer, querer, sentir, convivir, y existir sin morir, mi amada
inmortal.
lunes, 17 de marzo de 2014
domingo, 16 de marzo de 2014
Mi identidad prosigue pasión
Así fue que se
terminó, tú mismo amor y se fue hacia el sol, ahí simplemente el ya se quemó, y
al universo se oscureció, y se desapareció y no quedó nada de nada, así vivo en
la tierra, sin su mirada, y sin su huella porque no correspondía a mi
diferencia que la dejé partir. Solitario ambulante camina, entre pensamientos,
y un sueño le destina, de sueños, ninguna voz podrá apartarle, por simplemente
amarle, su mágica fuerza, su codicia, su naturaleza y su caricia, si debo vivir
solo en otro rumbo y decidir mi paso lo haré, tengo la edad suprema que me
otorga a ver más allá del crepúsculo, y conciliar a mi alma con su mejor amigo,
identificación quien le habla… Vida sálvame, y hazme llegar a las alturas más
sagradas de mis cantos, no abandones al hijo que hará cantar al orbe oportuno
de mí voz, ineludible volcánica de mi interior de pasión, rozaré entre perlas
perfumadas de flores a mis labios, se satisficieran de mis arrumacos dúctiles
sobre sus muslos y de la íntima libidinosidad de mi jocundo adorar a ellas; ni otra
fuerza más ha de palpitar que la de mí entero corazón y ha de ser la obra que
me predestine a mí futura existencia en las escrituras que convoca mi ánima
viva sin fenecida alma, poderosa, ingeniosa, valorada por mis liras, aclamada
por lo que he de ser de mis historias, un polvo de galaxias de mis versos en lo
que es mi universo extenso, mi nacionalidad verdadera, mi origen, mi visión, mi
misión, y lo que me mantiene con la voluntad del mismo Dios, porque he sido
ignorado, nadie sabe que existe tal
efigie que conlleva a grandes descubrimientos por realizar, mi único
sueño más grande de pasión y amor es esta vida que imploro desde mis
profundidades cálidas que me hace vivir; solo un humano conoce su realidad
cuando manifiesta el renacer de lo que aún tiene que vivir, simplemente por
hecho de ser aquello apasionado de lenguaje pulcro en su canto indefinido por
ser muy ardua y de misterios del compositor; ¡pasión, líneas interminables del
compás, voces sacras, alma relatada, lo que no se descubre, por ser tuyo al
oído inhumano, pero que descubrieran si oyen con la verdadera alma como la
escucho yo!. Tonadas mías, qué mejor que hacer tal estructura poética de
capítulos sonados de un libreto que no tiene culminación, por simple hecho de
ser tu nombre, así es, qué adorado es, tu amor cristalino, que pintas hoy aquí,
con sangre de tu corazón, y te hace feliz escribir, tu solamente vivís así en tu dilección de epopeya, y qué ardor como
volcán en las letras de amor que hablan de ti, y sin el mismo fin.
O recordar aquellas
aspiraciones por unas mujeres que conocía en mi paso; se asombraban por mi
extensa virtud de ser, pero en mi apariencia no tan favorable quizás a su
encanto de ver, acostumbradas a otra forma de vida, tan diferente a la mía, me
sentía ofendido por esa parte, no creía que podría rozar tales efigies a mis
labios soñando, imposible, siempre marca un rostro de mejor embeleso que uno no
igual, seguí por el camino buscando y no se conseguía, me sentí o siento solo
simplemente, no existe a veces lo que aspiráis, amáis y concebís, así son los
misterios de las mismas beldades que os alumbráis de tal dandi forma que
quedáis estupefacto, y queréis solo rozar sus tibios labios en los tuyos mismos
y son como deidades, mas corría y era tarde, ya habían otros hechos ante sus
miradas, no era la simpatía mía como creía, quería llegar pero algo faltaba
para hacerles sentir, y decidí no buscar más flageles, y quedarme solo, pero tuve dos amores que hice sentir el mismo amor que me decían que no habían mirado jamás por ser escaso de muerte: las hice reí, encantadas a mis tibios recitales a sus oídos, labios besando, amándome ellas, y supe que puede que consiga una que me haga sonreír en realidad. Pero
quien si me mira es este espacio que me mantiene con esperanza, más al ver
todas las remembranzas que he conocido, es mi poesía… la mujer no ha de estar
lejos, hay en la vida el cariño sin igual lo que me mantiene vivo, a eso
debo vivir, no morir, así debe ser, sí, y componiendo en partituras de ese
diluvio de notas que me cantan en sueños, noches, días, corazón, tanto que sé
que van a salir y nadie lo impedirá, nadie, porque soy yo en la existencia, y
en mi nadie señorea jamás, ni el mismo amor si quiera podrá hacerme cambiar de
decisión, por amaros tanto, soñaros, sentiros, escucharos, entre el firmamento
en los astros, estás ahí, mi voz, la naturaleza, los ríos, el mismo mar, las
olas, los ruiseñores, el viento que sopla susurro lento, todo son versos, y de
ellos creo mi literatura poética clásica de mi alma viva, renacentista por el
siglo que aún vive dentro de mí que me ha enseñado a conocer lo que jamás a mis
15 años había oído, y por haberme cambiado completamente, un orgullo que
gracias a eso la vida la veo de otro modo distinto, sin ello no supiera quién
soy realmente, y así lo confirmo de que he de ser un bardo compositor de antigüedades
de vida misma que estaré por haber expulsado lo que había tanto en mí que no
había dicho y que quería hacerlo con una fuerza de pasión o desamor
violentamente o vándalo fónico de mi interior indecible, interminable hasta
yacer a los cielos y seguir implorando mi identidad que no acabará jamás, además estará más junto a mí esa flor que perfume completamente toda mi existente obra vehemente cual será mi mayor estro de pasión viva.
jueves, 6 de marzo de 2014
La verdadera lucha y ella.
La verdadera lucha y ella.
No leo lo que debería de leer, ¿mi interior no siente
aquel roce como su apego?, noto que son tonterías, no le veo sentido a mi todo
yo, quizá hayan ramas que sí, siento que no estoy en donde creí estar, o ha de
ser que para saber aquel origen ¿he de ser escritor por sí solo nada más?, así
me habla los diluvios de tañeres en mi médula de la vida, ¿cómo ha de estar
cinco años en tal arte que no hace sentir como a la musa misma que mi todo yo
idolatra!, consume en días, más si es hora de pintar con pluma, mundo de lo que
más conlleva a mis visiones, mis luchas, mis cantos, mi alma, mi demencia, el
amor… ¡oh mas solitario!, el mismo hombre, sin roce, vagido por un idilio que
fue dolo, aún quizá la remembranza me hace suspirar su efigie, pero leyendo mi
estro corazón capturo lo que me facilita, que me estoy olvidando de algo más,
cuando ya sea muy tarde, no ha de ser lo que me pertenece, y es cuando
sollozaré por la eternidad, y me ¡digno a decir que entre mi euforia aria donde
se pinta la tinta en hojas y versos no ha de abandonar!, ¡así me siento! ,¡así
lo veo!, a tal razón no me siento vivo, sino muerto, más ahí es que empezaré mi
proemio de profundizar lo que está recóndito en mí, que lo sé, y donde no puedo
porque ¡no sé!, y más me hace sentir ¡vándalo!, pero bienvenido seréis y
alumbraréis en mi tórrido orbe de mi idioma, de la legítima facultad que es mi
vida, donde en ello estará, “líneas definidas, notas clandestinas, misterios,
mi lenguaje único, mi yo, mi reflejo en los compases”, perdonad ¡oh clemente
soberano que me otorgó el aire a mi serenidad!, pero ha de saber que no he de
sentirme bienquisto, si amase, quisiese, de aquella enseñanza del castellano y literatura a otros de su
modo, formulado a dar lo que recibí, no me vincula a mi, más me inclino a implorar que es pérfido,
zopenco, por ser otra voz, ¡solo un Leansi bardo músico!, diferente, el lenguaje, mi fuerza, indecible pasión, que en noches escribo, toco la espineta, ha de oler esos misterios que pronto ha de escribir en partituras como poemas, del alma, y saber mi mejor vida de lo que quería tanto oír sin detenerme, de mi dilección que jamás me ha dejado de perseguir en lo que va de existencia para empezar a pintar con mi pluma en la tinta de gran surrealismo heroico; por haberlo logrado, y difundir e incrementar lo que está perdido, pero lo que es mi
nombre ante renacentistas composiciones, y realizarse en el mismo fóculo que yazco de noche, amanecer, día, o donde me guste relatar de infinidad apasionada escritura… he de sentirme a mi vetusta, arcaica
existencia más vivo porque aún estaré cantando sin desvanecerme jamás… entre
campos el sonido del viento me recordará porque entre ellos compondré, ahí posaré, esa
naturaleza entre ríos y de vida grata conmigo andará, y llena de salud en música brindaré, entre la costa de un mar
entre la arena sentado oyendo los sonidos… Si en mi interior ha de ser tú la
musa de mi pintado amatorio ha de deciros que tendréis que amar lo que ha de
amar mi yo y apoyar, porque de aquello vos seréis modelo numen ,lira, y ha de sentiros entre mi música
tan querida porque a ti en mis rincones arderéis, cantaréis, estaré en calma
más a vuestro lado, viéndoos ahí y bañando con vuestros besos, caricias suaves a mi arte escrito, (el tuyo, nuestro, de esos
capítulos de nuestro libro de amor y de música), romanceándoos aquella sonrisa
en mis labios, sintiéndote tan mía, como la melodía del piano, así de vibrante
como yo de vos, vos que hace cantar a mí corazón, y en aquel piano haceros el
amor, entre rosas perfumadas a vos, vos amándome más y más, miradas entre miradas,
caricias entre caricias, carne entre carne, sudor entre sudor, labios entre
labios, pasión y enamoramiento y
continuar así los dos, hasta orgasmos entre ambos y engendrar vástagos, así en
lo que anhela el amor… ¿cuán os amaré?, ¿así ha de ser?, ¡lo es, porque me
esperaréis y hacia vos conviviré y qué hermoso será!, y profundizaré más versos de mi historia, tal
secreto se recopila y no aniquila lo que debo hacer yo, así ha de ser y debo
continuar, y ¡no difamar más mi espíritu que no se siente complacido!, ¡ni yo!,
y he de lograr lo que soy enteramente en este hado por de una vez recitar en
las líneas de mi amada médula, donde va la postración y beatitud, definición
pero no concreta sino abstracta de mi prosopopeya existente de la obra entre
rocíos sin dejar de llover en mi entero corazón; ¡oh en musa de mi pluma de
pasión!.
su lucha
su lucha
Ha habido una diferencia,9
Cual tenemos que charlar,
Más Incumbe de ambas presencias
y nos tenemos que arreglar.
Porque lo nuestro no es de un día,
sino de tiempo aquel amar,
renació la triste alegría
ya que antes nos tocó llorar,
no anhelo que sea empatía
y verla reír y arrullar,
a mis besos mi elimarsita
y sentir aquel suspirar,
de tu aliento mi chamita
que tu muzio quiere aspirar,
verla tan cerca y solo mía
el padre de tu hijo y de hogar,
una familia más unida
y hacerla feliz mi elimar,
y tú la madre consentida
y con los hechos tú verás,
besaré tu cuello y boquita
y a mi cuerpo me abrazarás,
y soy tu chamito bonita
ya que hoy no la puede olvidar,
hoy se ha ido aquel mismo orgullo
se ha expresado mi adorar,
y a tu oído amor yo murmullo
que te reamo mi elimar
jueves, 27 de febrero de 2014
El conde y la condesa
El conde la condesa.
Construyendo aquella musa de cada uno de mis visiones,
donde el buen humano reposa sus sentires, donde roza una manta de un
mundo, de arrullo, de esa efigie que no
se olvida, o si aún la ve, si atormenta por haber concebido un ensueño de su
esperanza. Hombre corre por el bosque vestido de conde y solitario, va entre su
mente suplicios que no lo dejan dormir y estar despierto a la madrugada, llega
a un río sereno, se sienta, frente a él lo rodea la naturaleza fresca, el
perfume de las rosas, la luna rutilada frente a sus ojos ennegrecidos,
firmamento como igual de noches de los ayeres que aún no puede contener su mirada,
incapaz de comprender, ¿por qué si ha intentado buscar su beatitud?, ¡oh el
mismo destino fallida su logro!. “¿Do
está la amabilidad con el ser humano?, ¿do está Dios para que me haga feliz de
una vez?, ¡injusto!, ¡libertina vida, rabia, tirria dentro de mí!, prefiere más
verme entre demencia a mi mismo yo, de recurrir a perjuicios superiores, donde
se ha poseído en mis locuciones recónditos de lo que soy, de mi compás, mi
pluma agitada sin detenerse del mar violento, de mi vándalo tañer… y tan
tranquila esta naturaleza para recibir a un hombre como yo, quizá ella
comprende mi sonero corazón, de disturbio y grito de mi voz, bien sabe aquel
humano hoy qué inhumana la esperanza por no hacerme volver a reír cuando besé
sus labios, donde mi música era otro lenguaje de amor, confesado, listo,
agitado pero de seducción, por sentir más su caricias sobre el lecho, era
diferencia a lo que ha de poseer ahora, nadie ha de entender jamás mi música,
ha de ser un laberinto sin salida al oído humano, sobrehumano en las alturas
del reino, nada más los ángeles y dioses han de conocer, el mismo Orfeo, la
lira domina mi alma, mi alma domina el mundo, el mundo será silencio, en mentes
millones de preguntas, y sus respuestas ambiguas, evasivas, sin corrección, ha
de ser mi orgullo, mi fuerza, este arte que me conlleva vivo, única fortaleza
de escribir, y saber que estará en el rumbo de los que amen la música, pero no
como yo, soy diferente, del siglo y los demás. Así oh poderosa escritura que
hoy mantengo, que misma quemaré pero que me encanta escribirla, saber de lo que
soy... De qué sirven los maestros, si jamás buscan tu verdad, tú origen, tú
descubres la inmortalidad en que has de vivir, poseer, dominar e implorar, más
entre instrumentos a los cielos, que se oiga tu voz”.
Y Me
conozco enteramente8
Benevolencia no presente,
Mi persona será así,
Pero fuera
felizmente
si hay un labio
carmesí,
¿do ha de estar vuestra belleza?,
¿cuán ha de esperarte a ti?,
¡deseo tibia terneza!
Venid más que junto a mí.
Abriré tanto mis
brazos
Que en ellos te quemarás,
Habrá besos sin rechazos
Y en ceniza me
amarás.
"Enamorado de un sueño
Quiere su felicidad
Quiere su felicidad
Ser más que su mismo dueño
Y sin su cruel soledad".
En la madrugada
de esa misma mañana una dama de gran garbo se pasea, con trapos de flores
tejidos, melena larga a color del alba del aurora, rojizo y de óculos mismos
como el paisaje verdoso, bien hombre
contempla tal hipnotismo, da que es su elección de poseer, así como su misma
música lo había poseído, consintió que era el momento de aprovechar, e ir y
buscar, y dar de sí así muera sin amor, hombre valiente lleva sus papeles
escritos, y aquella pluma que lo acompañó en noche, era su material de
consuelo, de refugio de encontrarse con sí mismo, era lo único que tenía, y
sintió que había algo que le volvería la sonrisa, aquella dama, acude y
enfrenta a un desafío que le envía el destino destructor.
Conde: Buenos
días señorita,
Qué dicha es para mí verla,
Condesa: Ah sí y
que más se repita
Conde: Un placer
me es conocerla.
Condesa: Un
elogio me es señor
Conde: Estaba solo y viniste
Hay un logro sin rencor
Condesa: y es porque tú ahora me viste
Conde: Así mismo es bella flor
ahora me sonreíste,
me alegra ver un albor
tus ojos de paisaje existen.
Condesa: Oh buen
hombre halagador,
Gracias por ser tan primor
Y Me agrada conocerle,
Conde: Igual limpias mi dolor,
más saber que
poder verle.
Condesa: No sé
qué es lo que sucede
Pero hay algo que procede,
Conde: ¡Sentimiento
de atracción!,
Que siente en un
corazón.
Condesa: ¡ay Así será oh buen hombre?,
Conde: Lo confirmo
y no se asombre,
Condesa: Nerviosa para el amor,
No quiero sentir temor,
Conde: No sientas oh vida mía
Daos la oportunidad
mereces felicidad
en continua
alegría.
Condesa:
Prometedlo sin la risa,
Sin evasiva en lo amado,
Conde: Prometo reina sumisa
Por renacer mi costado,
Por volverme la sonrisa
En mi corazón llorado.
Condesa: Ven a
mis brazos ternura,
Vive en mí y consume mi alma,
Conde: tu aparición me asegura
Que iré donde ti y en calma.
Condesa: Amor
existe y qué rápido,
de sentimiento mi amor,
Conde: Así consuela y qué sápido
Es sentirte en
mí sabor.
Condesa: Eh Me
sonrojas y qué ávido
Me seduces mi señor,
Conde: Porque soy más que fantástico
Que es tuyo de este hado amor.
Condesa: Oh arde
mi intimidad,
hacedme tu mujer,
Conde: Si mi fiel divinidad
Te acuesto y te hago encender
Entre el pasto de lealtad
Y os hago sentir mi querer,
Condesa: suspiro en felicidad
Susurro en tu boca mía,
Que anduve de esa empatía.
Conde: y qué
sueño me es querida
puedo amarte mucho más ,
sin irme de vuestra vida
y hacerte mía además.
Y Te amo igual
mi condesa,
Que puedo hoy más que besarte,
En estos pastos me besas
seguir hasta devorarte.
Condesa: Siento libídine
ardor,
Mi profundidad mojada,
Tu igual de mi espasmo amor
En ser de dulce llegada.
Conde: Dios mira
esta amada acción,
Que está llena de ardua musa
feliz nuestra
introspección
y de entrega no difusa.
Condesa: Sino
clara de pasión
Que hoy se siente no confusa,
Y así es tal viva ilusión
Que en besos hoy se profusa.
Conde: Nuestra
piel, y nuestra esencia,
Nuestro amor, mi entera ausencia,
cuito hasta que os conseguí,
y me recibiste a mí.
Condesa: Siempre
así todo será,
Siempre así vivirá amor,
Jamás de mi te irás
Porque eres mi buen sabor.
Conde: Así de amor latirá,
así de sueño te quiero
y quien siempre le amará
por el orbe y cielo entero.
Condesa: Igual
soy tuya mi amar,
Mi cuerpo, alma con lo bueno,
Y satisfacer tu ardor
En lecho y después de muerto,
Sin irme mi seductor
Que me infectó y embrujó
Más que en este verdoso huerto.
Conde: ay Qué
gran satisfacción
Me es ya que no hay desierto,
Viva la composición
Que escriba por ti cubierto,
de vencida postración
ante mi amado concierto.
Condesa: mi
amado compositor
cantases nuestro realismo,
ay me siento alegre amor
porque es el romanticismo,
y más tú lo harás de honor
ante salvación del mismo,
donde llenas de valor
al corazón sin abismo.
Conde: Bravo mi
dulce primor,
Excelente lo que explayas,
Mi lenguaje es luchador
Y tu mía a donde
vayas.
Condesa: Así es mi
buen soñador
Que beso en toda mi gracia
Y duermo ante tu calor
Ya que no existe la desgracia.
Conde: Duerme tranquila mi amor,
Que os cuidaré con toda alma,
soy el todo y protector
Que te dará siempre su aria.
El mismo joven
abandonado de sí misma vida, por no haber poseído una pasión de carne, que la
mayoría les habían fallido su corazón, se sentía más que desierto en sus
cantos, y pudo sentir que su vida era la misma perfidia del caos, ignorado del
mismo Dios, prefirió sentir que la única consolación era escribir la postración
que sentía, que veía en su universo, así de lejana situación se aisló
realmente, ya que yació en ese paisaje repentino, se posó, hablaba solo, no
sabía con quién más hacerlo, era una tragedia su vida, su fortunio mismo,
esperaba un aliento de calma para poder volver quizás ver que puede vivir, sí,
así fue, así el destino destructor le vuelve, le da una oportunidad, sintió que
no estaba solo quizás, no sabía que iba a suceder con tal efigie que contempló
en su madrugada mañana, fue el relato para cambiar, retornar sus compases, sus
escritos que sean de más vigor y entonada de su lenguaje, de su facultad
humana, de su alma desprendida a luz, qué mejor con los labios que lo besaban
más aún, que lo envolvían de tal jocundo
encender, de reír y jurar que era su único primer amor de la felicidad, sí, así
mismo el mismo conde solitario tuvo lo que la vida jamás le pudo concebir, de sus
hojas logró sacar el llanto en violines, el piano, clarinetes, violas, chelos,
vivos, que hizo hablar de su gemido corazón, ver la gracia, la gloria de un
humano a la multitud que existe, ya que era tan empedernida su alma, por como
la misma vida vidorria le había tratado, volvió a ver que sus notas eran las que
él alguna vez quiso escuchar en su alma, se podía dormir en paz, y escribir en
donde vaya a ir en dulzura con su mismo amor,
así es, así pasó, así vivió, y así amó, y concilió la paz con Dios, y
pudo sucumbir sin la pena inmortal, y descansa amigo que como tú nadie más ha
de entender el lenguaje de la facultad eterna del vivir amatorio de un arte tan
romántico de la música en definición; si amáis y sufrís, pero vuelve amar,
lucháis y revivís.
sábado, 15 de febrero de 2014
La verdadera señal de un escritor.
La verdadera señal de un escritor.
Quién dijo que
para escribir 8
Tan solo hay mil ideas que rondan, 9
solo eso es diluvio a fluir
Entre tu corazón que explota,
Entre esos cantares que suenan
Entre los días a tus horas,
Y qué mejor arte conlleva
Si notas una flor que adoras,
Donde solo tu más la piensas
y escribes de mil dulces formas,
hasta realizar la grandeza
que al tiempo se transforma tu obra,
y forma parte de tu pieza
y que si conviene asesora,
que es la bienvenida belleza
que más recibes con aroma,
y que poesía amanezca
de apología misteriosa,
y que poeta más ofrezca
su ternura maravillosa,
y que su alma no se detenga
por si lo merece la moza,
tu profunda musa y contenga
ese romance que te roza,
y consienta que tú la besas
en palabras tan amorosas,
y tanto que ella se repleta
como si le hicieras la cópula,
su figura el mismo poeta
que en libido cándido goza,
y ni a otro lugar no vuelas
por tener a tu misma flora,
que destiló la misma estela
de soledad que era vidorria,
y qué milagro se refleja
más al besar ella en tu historia,
y convivir sin la ruin guerra
en tu vida de la gran gloria,
y así entre tierra nada aterra
por ser tu amor de la victoria.
No quiero cometer el mismo error que tuve en mi pasión pasada quizás, di tanto querer para solo hacerle sentir desprecio, o era una mujer que no me merecía de un principio, vinculado estaba a pintar su mundo de esa candidez que mi mismo yo quería dar, pero ahora alguien vive lejos, sin mi roce mismo he de dar, hasta cuándo?, hasta en mi misma realidad sé que es un dolo todo lo que veo en ella, nola amo si quiera, pero le digo que le amo, y todo es falso, ella me amará como dice, no creo, amar es cuando tan solo unes tu cuerpo a un lecho y sientes esa calor que corre por tus ansias de consumirte en ella, eso puede llegar a sentir amor, olvidar el pasado mismo, y corresponder un sentir amado, pero no como el que está ocurriendo tan ambiguo en mi territorio de mi paso, no sé cuánto más dure esto, o la mentira, tan joven es, mayor soy, si la tuviera cerca, si la besase al menos, si fuese mía una y otra, seguro que quizá me enamorase, supiera que existe un amor para mi partida nueva de la vida, pero no lo es así, sino distante, alma agonizante, más de amor apasionante… de besar y palpitante…no existe, no persiste, mejor que seguir en lo que pensaba; y deseo desde el día de mañana, estudiar y ahora trabajar, buscar mi origen de vida, mi presente, y preocuparme de mi, saber que me espera, y seguir más sabiendo quién soy, y de qué pasión pertenezco realmente y la cual me ha mantenido vivo, y de mi ser en mi sentimentalismo, tan romanceador que soy a mi orbe renacentista literaria y música clásica de mi alma poética que me identifica y me describe como persona, de donde provengo, y que he sabido que es mi realidad, y que nadie va cambiar, y que siempre a eso voy amar, con quien esté en mi relatada vida ha de arrullar, sino se puede ir a navegar, y ser fuga y sin verle llegar a mi venida.
domingo, 12 de enero de 2014
La decisión.
Después de lóbregos
días de la tempestad que vi ante mis perlas ennegrecidas, hoy para mí ya al
saber que para mi lo que tanto quizá esperaba, confiaba, aunque había tanta
equivocaciones en sus costumbres, mujer sin virtudes bondadosas que guarde, no más
que a un mismo joven quiso exigir sus pedidos, y el buen hombre que compartía
para no verle si quiera molesta, cumplía sus órdenes que él se sostenía
sujetado, cada día era así, no se podía hablar de otra charla agradable no más
que a la agitación de su anatema ser para vestirse en su silueta del placer que
existe en la tierra por la humanidad creada, martirizaba en las salidas, porqué
no podía ser diferente y pedir más que amor que el que daba cuando a sus ojos
miraba, es cierto había la distancia que ella misma había puesto, no para más
tocarle y ni rozar esos labios que besé la primera vez, me era un manjar de
Dios en el desierto sin poder tocar, me era lo prohibido a causa de que era
diferente a ella, pero en qué no he podido comprender, si el amor es como un
comienzo de un piano, construyendo esa magia que suena y se baña de ese perfume
que enamora, sentimiento en cada leída de la historia que canta en ella, pero
tú misma hiciste que esa pieza fuera completa cuando te fundiste al lecho en
mis brazos, ardiste, quisiste, amaste, lo vi en esos ojos, sentí que a pesar de
la velocidad del tiempo en ese día, nos estábamos enamorando, podía creerlo,
podía sentirlo, te tenía ahí, tan entregada al olor de mi cuerpo y sudor que se
derramaba sobre ti, y tus gemidos claros a mí oído que suspiraba amor que era
solo suyo, y tú igual mía me decías, que no se iba a terminar, nos bañamos sin
haber terminado la sed mía en ti, te llevé a la ducha, caminaste conmigo,
abrimos la regadera, te bañaba con mis manos, mi lengua corría por su cuerpo
desnudo, el agua estaba tórrida, tan rico se sentía, que en ese momento había
más cópula fogosa, cómo olvidar aquel día, si hoy recuerdo cómo fue que
sucedió, ya que me he dignado a escribir, ya que tuve días sin hacerlo, porque
la tortura que vivo al enterarme ante tu partida, de ese centello que no creí que
volvería encontrar, pero te vi por un escrito, (además hay algo peor que en estos
papeles se quedará y borrado en el olvido), e igual de mi pasada primera pasión
que tuve y amé, había pasado solo el 24 y 31 días que aspiraba a tu cálido ser
y de cómo habíamos prometido antes los dos, y fue soledad, mustia alma, y
pensándola sin poderle olvidar. Recuerdo que su mensaje fue que habías estado
hospitalizada y que luego me contarías, no supe de qué se trataba, imaginaba
que le había pasado algo grave, hasta que el primero de enero me cuentas a las
4 de la madrugada que me olvide de ti, y que ya nada entre los dos había, y lo
peor que estabas embarazada, enseguida pensé que había copulado con otro roce,
a una semana sin haberle visto más ya su desgracia de no haber sido
correspondida por sus exigencias que no quise de último dar, ya que quería que
vendiese algo de mí para darle a ella un lujo a su figura, quería tener bellos
soles en su centro, que alumbraran y sea sensual, que para su vivir de casa tan
solitaria pedía una mascota, y no debía consentir aquello si el dinero se podía
usar para algo más importante que algo banal, pérfido, donde le herí al decirle
toda aquella verdad y realidad, tú no eres princesa o condesa de un palacio,
mirad en la vida que estamos viviendo, no somos de alta sociedad o riqueza
misma, y si ha de tener es por una lucha que hice de ahorros de mí mismo, pero
no para usarlo para un beneficio de ti misma, la vida que llevas es de un ruin
ser, podrido, así jamás encontrarás la felicidad, tan ofendida, que por aquel
enlace sin cohesión se fue al universo mi alma en polvo, extinguida, todo se
había terminado, donde ella no me escribió más, donde en esa semana sin ella
hizo su locura, y quedó en estado simplemente, ahí fue donde al enterarme me
dejó sin voz, sin ánimos, sabía que ya no estaba conmigo, pero cómo ha de
olvidar o ser inmaduro quizás, porque yo aún la quise, tal vez no la quiera, o
la quiero o no sé, pero sé que el primer día no podré borrar de un corazón que
a mal gusto a su ambición se destrozó, como un mismo obrero oyendo al jefe, o el
mismo humano obedeciendo la ley de Dios, así me sentí, y a su belleza me dejé
llevar, ciego y a la final no sé si ella me quiso igual, porque no vi una
acción de bondad que estuviese en ella, que me hiciera ver ella es pura, que
puede que tuviese alas de ángel, pero no fue así como imaginé, fue vil como una
víbora negra, y hoy su mirada la veo, verde agua, claro rojizo cabello, piel de
alba con pecas de montaña, suave como lo eran sus besos, que alguna vez quise
sentir otra vez, y eso me destrozaba cada vez que andaba con ella, perdido, en
el olvido, así estuviera ella, me sentía solo, así como hoy, oh aquí en este
papel que se derrama el sentimiento de un vesánico poeta, aprendió que puede
ser tan débil, ya que no conocía mujeres así, y se lo lleva de experiencia por
si una flor negra llegase a querer dar aroma, dejase que se volviese más de
mácula que florecida, o si el mismo Dios de su templo sacro contempla aquella
figura que ha de buscar mi interior tan similar a mi vida, sabría él que podría
reír de alegría, sentirme con el universo que he querido besar, sentirlo en la
palma de mis manos así sea muy grande, pero saber que es mío, y no de nadie,
así se siente un bardo verdadero para su misma gran beatitud, sin falsos pasos,
cuales estos serían la gracia de sus poemas escritos, la reencarnación del
luctuoso diario de mi profundidad, se liberarían, se gritaría, y no más que
besarle en mi boca grana y alzar mis manos sobre su entero cuerpo de magia
hecha realidad, hermosa, por cual los días serían los cuales llegaría y llegase
a la vetustez existente, y de ahí volando nos iríamos a la eterna vida, ya sin
suplicio que coexista en la vida misma.
No estás ya, he cometido errores sí es verdad
haber confiado y creído un amor no más que estúpido fue, ya he de conocer cuál
es la verdadera flor tan bella pero desde que desprende su aroma que uno mismo
huele que es pudor del cielo; que hace cantar a la naturaleza, su misma voz que
expresa, tan solo por valles junto a mi cántico ser que le cantase, versos
recitase, fuera un poema de una relación grande, cúspide, confiada, amada, y
pródiga de vivir humildemente sin olvido sin dolor y con eternidad, así podría
tocar en las noches o tardes correspondientes aquel instrumento para ti y
componer, oh mi sueño, al solo saber que estoy con el mayor de mis sueños en mi
mirada enamorada. Tú mujer transparente, invisible que aún no veo, pero has de
llegar pronto, estás de viaje, cuando vengas dirás que me conocías de años
antiguos, que me habías leído en libros, porque solo ha de hablar mi interior aún
dirás, oh estás aquí y bendecir con tu indecible creación a nuestra historia en
bienaventuranza y realidad, que se puede tocar y amar sin tormenta que avecine
en los rincones de una crecida pasión, que implora el sol en el amanecer de
nuestra naturaleza entonada de amor y si hay lluvia bañémonos los dos y así a
sentir que existe Dios, cerca de nosotros en salvación y que bendice nuestro
corazón.
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