sábado, 29 de junio de 2013
el dramaturgo amor.
El dramaturgo amor.
Un verano de hojas caídas, viento sopla ante el atardecer, montañas a lo lejos para la espera de un otoño y de frío invierno, y hay un amor, soñadores de la música, viven en una morada en el herbaje, muy enamorados, sin importar si quiera lo peor, no más que viviendo con su entrega... interpretando una tierna mujer con aquel bardo, obra andante spianato de Fréderick Chopeen, quien la música da que mejor reflejo de su nido triunfal a progresar en un ambiente de caricias, besos, más allá de un sentido musical que es ternura, un gozo pasional, una realidad del romanticismo, que ese lenguaje que transmite en notas es aquella historia que viven, de un estado de ánimo tranquilo en sus profundas almas al amar, querer, reír, y sentirlo felizmente, que con esa música están respirando aire puro, más al tocar en tal paraíso de bienvenida en que están, cada día, sin esclavitud, de la libertad en seguir más lejos que la galaxia invisible, un solo sol ellos, sí, ahí de bienaventuranza, más besos por la música.130
Su gran bardo arrulla con su brazo a su dama con fieles palabras.
"Obra de un líder de los sentimientos y único de su lenguaje sinfónico, clandestino al futuro, que a su misterio descubro que hay una alegoría de lúgubre al interior, la beatitud y de la memoria un estado que truena, no se manifiesta en su entonada, pero vos tocáis con un venero de como quiso él mismo que se tocara a su presencia, gracias a tal música nosotros sentimos que la música y el amor son igual".
"¡Oh que profundidad para sentir el lado sentimental de él!; y ver a lo que somos en esta vida plácida ya que en el pasado un mal maligno quiso separarnos, por tentaciones de un anatema donde es el amor".
"Siempre no todo amor es inmortal, pero lo es cuando sabéis luchar. Cual ganamos y que a esta obra nos hace recordar esas dos diferencias y de autoestima que hay en los compases de su vida".
"Gracias a vos no tengo soledad, en un campo en trapos añejos me encontraba recogiendo frutas, un hogar muy solo, sin caballeros, una luz intensa vi, no creí que sea una efigie de un hombre, se acercó a mí, la vi, y enseguida caí a sus brazos, desmayada, así como hoy a los tuyos, enamorada, entregada a vuestros labios, a esta pieza que es amor, quien toco sin mirar el piano, sin abrir los ojos no más que besándote y dejar que cante más este amor".313
"Una fragancia tan dulce y divina al respirar sois, vuestros labios, tu piel, me hace incitar todo el entero cuerpo, loco por vos, hoy; ayer, para siempre, fiel, romántico para describir en tal delicadeza mi flor, mi pianista, mi ángel, mi luz que vi, que embrujó, mi corazón, mis ojos, mi todo, y hoy para llegar, así de esta dulce manera, así haya habido la tentación de aquel pérfido demontre hacia vos en su conquista de colisión, pero así fue difícil ya contaremos con la siguiente obra de nuestra historia a seguir".356
"Así de mágica será de explosiones que revienten, y las palabras no tendrán sentido hacia su auge sentimental, será aquel otoño e invierno que recordaremos de una huella dolorosa, es como flor ante un sol donde es consumida hasta quedar árida, y no vivir más aquella misma, pero así fue, así pasó, y renació, flores viven con otro amanecer, una primavera da la bienvenida de todo y absolución al pecado por ser controlada".
El renacimiento de la realidad de un pasado.433
Ya que terminasteis tal obra os acompaño para contar lo que significa esta obra, gran polonaise brillante op 22. Gran vibrar al sonero entonar de las voces del preludio, oh chispeáis para la historia como tal y de su verdad, de lo que será y es ahora cuando más interpretáis . Una joven al conocer y vivir con la carne dichosa en una morada de sueños y logros, de haberse encariñado a las obras sagradas de compositores, quienes dieron el todo por tocar siempre en tardes y hasta amanecer, no solo tocando sino también al tocar consumiéndose en el libídine fuego erótico de su piel, hasta de tal descontrol de la música orgasmos producían por tal entrega de intimidad excesiva, era un reino de sonrisas que se daban, felices a mostrar que son perfectos así lo sea Dios, porqué no vivir de igual perfectos si se dan cada día el nuevo gozo y fragancia de su dilección emotiva, juntos en su diversión más que su caballero le escribía poesías en su espalda con la pluma y tinta de su profundo corazón, versos llenos de besos mientras escribía, caricias y risas por jugar y amarse en un lecho entre mantas blancas y flores, ella con su caballera dorada, piel tan blanca como azahar, ojos como zafiro, tan desnuda que su piel completa había escrito palabras cuales ella lleva dentro de su conciencia y vida, un libro de amor eran en esa noche y noches, siempre consiguiendo lo que querían profundamente. El verano de gran efluvio sol a lo lejos estaba, más sus cuerpos estaban más calientes que él, os encendíais todo, como fogosa lujuria, pasión, a las obras de mágicos pianistas, de tal heroísmo que os concedíais sentirse que su querer era más grande que el universo, las hojas de los árboles se veían caer, como las mismas flores de la primavera se marchitaban, los comienzos eran finales, y era otoño. Una tarde entre el herbaje desierto apareció una figura de gran simpatía, sospechosa quizá, y vio a una mujer caminando, su beldad le interesó mucho, se acerca y le anhela conocer.
- Un hogar tan mustio vos sin duda segura este lado del otoño al pasar solo floreceríais fácil, ¿lo podéis creer?.
-No creería eso, ya este herbaje quedó así en sus términos hasta que haya un nuevo comienzo.
-Cree en el fondo de vos, recordad que a la gracia de su brillante beldad lo haréis, sois mágica, ¿lo queréis comprobar?.
Ella por la curiosidad quiso hacerlo, y el motivo era que así fuera por la magia de este hombre que a pesar de ser muy seguro era muy encantador.
-¡Oh me maravillo joven encantador!, ¡mirad cómo ha florecido este lugar del herbaje!, ¿será que mi lindeza hizo eso?.
-No solo hizo eso, sino también algo, pero me da timidez decirlo, no sé, más si confesarle.
-Contadme quiero oíros, me da curiosidad hermoso joven, sea lo que sea os respetaré, os lo prometo, ¿sí?.
-Perfecto, de las páginas de un relato, un príncipe quiere una joven campesina, sola y solitaria de un mundo, sin comida y sin agua, él confiere ese amor imposible más para la sociedad que fuera indigno de ella. Pero la consigue y le importa nada ser su pretendiente, ¡Ah!, ella enamorada. Y lo consigue.
-Entendí pero no comprendo aún para que me contáis eso joven, qué me queréis decir, ¿me explicáis?.
- Su belleza además de florecer, también floreció mi corazón y me enamoró, os dije sois mágica, ahora no sé qué hacer, ¿será que a este joven aceptáis para ser vuestro esposo eterno?.
Enseguida ella queda hipnotizada y dice, sí, sin acordarse de su gran amor, así este joven malhechor contiene a tal dulzura, hace borrar la mente de ella, usó él mismo la magia de hacer florecer el campo árido, era el diantre, poseía poder, era malo, protervo, un ruin, buscaba herir este hogar de serenidad.
-A vuestros brazos caigo en suspiros, enamorada sin palabras, mis pensamientos son tuyos, mi corazón, mi intimidad, poseedme joven encantador, hazme ser de vos ahora mismo, mis inquietudes son intensos, ¡oh qué lascivia siento en mis adentros!.
-Ven oh ligero manto sagrado sin pecado a mí carne, ¡ay la desnudo con mis manos cálidas, la perfumo con mis besos toda su piel dispuesta a mí!, son bendiciones mis regodeos a vos, demostráis que de un solo hombre vivís para siempre, ¿sí o no amor de mi averno?.
-Sí sola de vuestro averno, hasta cómico salisteis, soy vuestra eternamente del averno, me río como loca, pero deja de hablar tonterías, memeces, y hacedme vuestra, solo anhelo gemir y llegar al climax.
-Perfecto, eso es correcto mi reina del averno, hasta en mí poder nadie podrá vencerme, ni el mismo amor que conocisteis.
-No digáis eso, yo soy solo vuestra, de nadie más viviré, pero de qué manera me penetráis, sois tan poderoso como un Dios perverso, malvado, así es que me encantan, qué sibarita estoy, oh mi rey, hazme llegar, cuán lo deseo.
Su caballero verdadero estaba preguntándose, de porqué no llegaba su joya más preciosa de la mar, si ella acostumbraba a venir antes de que se vaya el sol.
"Debo ir a buscaros, no quiero estar más en esta espera, ya el invierno empieza a caer, este otoño fue espantoso, sin frutas y ahora más con este frío".
La hermosa dama estaba en la primavera y no se veía el invierno, nada, este joven perverso había usado su magia de que ella no viera en sus ojos la verdadera imagen, era un soez paupérrimo.
El caballero preocupado sale enseguida, y se da cuenta que era imposible seguir con la nieve que caía del cielo, y más decidió que así muera debe ir hasta encontrarle. A la final vio que no había nada, y se preguntó, será que con este frío aún siga viva, o mis aspiraciones a veros son tristes. Entre lágrimas en los ojos del dolor, del tormento y de la destrucción su carne ya congelada, sin energía, una fuerza misteriosa de una hada hizo que se levantara, dándole aire cálido y fuerza férrea.
"No os preocupéis joven vine para ayudaros y deciros lo peor que ha ocurrido, vuestra mujer quedó hechizada por un villano hombre, cual su silueta no es la que aparenta a los ojos de su amada, aquel felón engañó con un sortilegio haciendo que el otoño sea primavera, y en el lugar que están es primavera".
"Agradezco que me hayáis recuperado, me podréis ayudar a econtrarla ante este desafío de la vida y de este libertino hombre, quien le hizo olvidar al que de verdad le quería, pero ¿sabéis de dónde viene él, y de qué manera usa esa magia poderosa?".
"Según mis datos querido caballero es un diantre, son demonios que buscan mujeres de un corazón muy puro para hacerlas reina del infierno y de gran concupiscencia ante los reyes del averno, es la búsqueda más maligna, ya hay varias que viven de ese gozo y ni sabe quienes son, son solo gozo de una vida sin memoria propia y de personalidad real".
"No quiero eso para aquel amor que encontré tan milagroso, y que a pesar de eso tan igual de sentimiento que el mío, como sentir la misma pasión a la música, porqué a mí si solo la he amado de verdad, es injusto que el mal quiera quitar o apartar lo más sensible que es para mi alma y poesía, no dejaré que él tenga poder de ella y menos para llevarla, lucharé por vos, oh amor así dé la vida".
"Una postrera palabra para deciros, ella si es poseída y si llega al primer orgasmo morirá y será revivida por el mismo diantre para su vida eterna".
"Tan sórdido, sin alma, pútrido, pervertido, es el mal, debo saber dónde está, ¡ayudadme!".
"Esperad no es fácil, si sé todo lo que pasó fue porque lo vi en un santuario sagrado, y solo se debe ver una vez al mes cuando ocurren problemas en la vida terrenal, si me dejáis usar mi magia podré quizá ubicarlo, podréis esperar, haré lo posible, y si vamos iremos con un poder que tengo muy veloz".
"Hazlo sería de gran ayuda, la paciencia es por el momento nuestra virtud así esté desesperado".
La hada entra en estado espiritual y tarda en conseguirlos...El diantre estaba enfurecido, furibundo con la dama, no podía lograr su objetivo, y la mujer le insultó, se sintió indigno de ella, él ya había dado explosión, pero había una ventaja el mal jamás a una dama tan pulcra iba poder controlar, ella no era igual que las demás del reino, ella era muy diferente, y ella al ser poseída no sabía lo que decía, estaba aún dormida en como era ella, realmente los dolores eran para el hombre perverso, se dio cuenta que era él mismo un miserable, un don nadie, hasta decidió que a la ofensa que le decía la mujer eran muy crueles, porque le decía hombre sin glande y prepucio, podría gozar pero era nada a la relación libidinosa, que hasta en un lenocinio ella creía que iba ser mejor tratada que él mismo, eso le destruyó a él, su aspiración bajó mucho, y dejó de ser en tal silueta y se convirtió en diantre, con cuernos, ojos rojos, piel negra con marcas rojas, y uñas en sus manos y pies, ella ni le reconocía hasta que lo ve bien y le da miedo, y se da cuenta que era un demonio, y su mente empieza a recordar cosas inexplicables de porqué estaba con él...Mi querida dama en el piano terminó de tocar, ahora terminaré de contar de cómo termina.
Pronto la hada consigue ubicarlos, y van, al llegar el caballero combate con el diantre y le da con una espada que le había dado la hada, le da en su pecho y el cae, sangra, más al haber sido herido sexualmente, decide irse, y se esfuma, desaparece y el lugar queda totalmente en invierno, y regresan a su morada. La hada se marchó y brindó un hechizo de que ningún mal quiera dar colisión al hogar de un amor que es más que inmortal.
"Perdonadme, os ruego en alma, no sé qué ocurrió pero no era yo, a vos, porqué hice tal acto mísero, heriros"
"Amor fuisteis poseída por el diantre, os hizo ver un hogar falso, os hizo lujuria pero vuestra carne fue tan pura a su carne guarra que no pudo lograr nada, vos de un hombre solo sois, nuestra promesa fue vivir unidos, de sueños, de vástagos, no más que junto a tu olor, cerca, que respiro, y me es aire divino, que enamora, y me tranquiliza".
"Así pasó, así ahora perdonáis, con aquellas palabras, vi que luchasteis, sois un verdadero caballero, somos un dramático amor... igual yo me siento hacia vos en la promesa de estar más que sepultada en su amor, de esas sonrisas que hoy nos damos, besos. Ven acostaos conmigo, quiero consumiros, os añoro tanto".
"¡Oh amor de mis principios y reales de la vida!, una mujer y un hombre solo serán para la divina gloria de un destino, nosotros los de hoy será como un relato vivido, y escrito en hojas y partituras, vos y yo enamorados, y de qué manera siento vuestra pubis, cálida, húmeda, buen alimento, para saciar la sed y alivio que sois, y sentirme que soy más que vuestro y vos más mía que antes, os amo, oh a vuestra completa divinidad que me dais".
"Me habéis hecho tan bienquista hoy, que de vos he sentido diluvios de orgasmos, y vos a mí, soy entre los gemidos lenguaje de alma enamorada, y de un amor bondadoso que tenemos, y de hacer lo que queramos en nuestra historia que ahora es de gloria".
En el presente de su vida.
"Así fue como la flor revivió en su pasado para llegar hoy junto a mí, vos mi dulce amor en el piano, donde tocasteis esa obra de Fréderick, donde son estruendos del cielo, e impulsos de alegrías cuando las hay, desilusión y colisión en el tormento que se vive sin vida, y que a este otoño e invierno que viene serán recordados como tristes y felices".
"Las dos piezas que toqué, me hicieron vivir recuerdos indecibles, y hoy contigo aquí, besando vuestra boca, de haber luchado a este amor, que nos entendemos, nos damos lo que una pareja debe darse, vos con el violín que acompañó y que describió todo cuando tocaba, me es por dentro vos un hombre sagrado para mí interior, a quien amo bajo árboles en caricias frescas, entre la manta nácar de un lecho mojado de un libido tierno amor, ante el firmamento que a veces vemos las constelaciones acostados en el herbaje, y esperamos estrellas fugaces para pedir tantos deseos, en ese hogar de lo que nos regala el universo, su visión, la naturaleza con sus frutos y ríos donde bebemos de él, y os amo porque habéis sido el primero y quien luchó por mí y que no buscó perder".
"Por tal redacción a nuestra imagen sois la mejor perla que haya en la mar, más brillante y más valiosa para mí, con quien he disfrutado tocando lo que me gusta tanto, donde más habéis escrito a mí poesías de gran sentido de este amor que vivirá, y que así nadie nos vea o nos entienda somos los únicos seres que viviremos así de la nota musical de la vida, para reír, entregarnos, en un paraíso merecido de nuestros sueños a seguir dejando en cada parte aquellas risas que siempre a cualquier ruiseñor oirá, y se darán cuenta que es aquel amor triunfal y divino que hay en este mundo, como vos mi amada inmortal".
"Dulces hogares cuando el valor de un humano decide sembrar, así más se concede ese poder y se es invencible, así fuisteis, así conseguimos, y hoy, para los mañanas estaremos, oh, así haya estado muy lejos de vos, pero ya ocurrió, ven, abrazadme, besadme, seducidme, entregaos, desnudaos, consumidme, perfumadme, hacedme de vos, os amo, siempre lo haré, gemir quiero, hoy exultante espíritu, alma, carne, todo, soy la elegida, sí de vuestra pluma, a quien escribiréis, amaréis, daréis lo mejor de vos, y que es, más que fascinante, vástagos de frutos, sí, para siempre".
"únicas palabras, perfecta mujer, de beldad como galaxia andrómeda, de constelaciones infinitas, dulzura más que el olor de una deidad de querer consumir, suculento amaros, oleros ahora que os consumo desnuda, hoy ante el piano vos acostada, el mismo piano sonando, dando a ofrecer a este encuentro que siempre lo es, loco, lascivo, erótico, sensual, dulce, confiable, apasionado, ardiente, feliz, vos, yo, sí así debe ser, con esperanzas a seguir vivos, qué bien gemís, siento un pubis mojado, he logrado el objetivo que siempre os gusta, siempre os sentís digna de un solo caballero, solo tuyo, yo, ven, a mis labios, besadme amo, qué sibarita sois, y de mí, oléis como a la flor de la primavera, os describo con lo más natural que tengo para ofrecer, un diario sería, todo lo que somos, una poesía real, hasta otro día, hasta otro escrito, de los que hagamos, miles, o más, gracias por haber venido, cuando os vi en esos trapos añejos, y que hoy son con este amor bajo el piano únicos de una vida humilde, cuán os amo con la ternura de mi corazón que hace decir todas estas cosas cuando uno ama realmente a una mujer de valor, y de un venero sincero, a quien doy mi vida, sigue viviendo hoy, siempre viviréis a mi sexual perfume, para siempre.
Los dos llenos de esa fuerza que jamás acaba, pudieron llegar a esa estrella que no había tocado nadie, ellos la pudieron tocar, sintieron que eran aquellos que en su vida podían llegar hacer esos sueños que ya conocían desde su pasado que jamás dejarán de hacer así hayan los obstáculos que hagan dar dolo, se puede si una historia pudo porqué no un corazón de amor a tal felicidad no lo hará, si es posible, se puede, ánimo a la vida y a seguir viviendo... mas con lo más adorable y que da un significado a cada pieza o nota de lo que es ese mundo grande de un compositor íntimo a su poesía sagrada al cual esperará a tal beldad para cumplir su objetivo de la vida y de igual semejanza para vivir bienquisto.
viernes, 21 de junio de 2013
La obra perfecta
La obra perfecta
Hoy después de tantos días, él sin saber de una mañana que ocurre y a sus sentidos más hace preguntar la razón de una colisión tan espectral que da al más fondo de aquel caballero sin armas; vinculado a sensibles ondas que no dejan de sonar en sus días de melopeyas clásicas... Más creyendo que de un puesto al que se creía venturo, que para el bien era fijo, y sin más vuelta atrás no vuelve a dónde tanto su misma capacidad había dado todo, sintiéndose decepcionado, más por ruin libertinaje de la gerencia que toma el poder. Sé es un corpúsculo en el centro de un universo, invisible, mas de un corazón que hasta un cúspide edén hará oír a los ángeles, ya de este año vibre en la plena misericordia para su luz eterna de sentirse por fin regocijado con aquel futuro que tanto ha buscado, y que le ha sido difícil, ¿quién entenderá las palabras que un bardo clandestino en su recinto escribe con aquel dolor?, ¿comprenderán a qué idioma de versión conversa con su tinta del corazón?... tranquilidad, ¡oh, cuán anhélito? para sí es cubrir con el cariño que abrazara y que más nadie para él lo podría hacer como él. Ese sería lo portentoso y sacro que su esencia necesitaría para vivir enteramente, podría dar más de lo que en aquel oficio paupérrimo dio, se diera cuenta que siempre viene una virtud de la beatitud divina para un soñador que no muere sino nace hasta siempre.
Oscuro los misterios que hay en este mundo, mas en su noche volviendo a sus trazos de las letras que en su memoria no dejan de cantarle, sonetos melódicos de aquella esperanza que ve lejos. Y no hay otra nota inmortal que sea el romanticismo puro de la belleza que en él se ha creado sin odio, sino vida y sentido de vivir con aquel diluvio de poesías sagradas de su alma que hace recitar cada día más, amplia de secretos, y que a hoja ligera solloza para que entiendan en esos intensos cantares lo que es para él y la imagen que en siglos estará viviendo como el joven que dio creación, los millares de tonos que él mismo sabía que estaban recónditos en algún rincón, despertaran, se manifestaran, mas dieran su nombre, sus obras delicadas, expresivas, de romance, oh el amor, historias, más de las que quizá vivió, en sus meticulosos trazos de la vida, él, un soñador, más que un bardo de la beatitud y luctuosa música, que sería para él de su interior de arduo sentimiento entre notas de ambigua expresión de la musa implacable de su opus como tal.
Al solo oírla se ve la humanidad en la necesidad de no conocer más allá de su lado espiritual sagrado, del estado del ánimo del compositor, no puede entrar a un sitio en donde fue íntimo, solitario donde fecundó su nacimiento, estancia, dilemas, pensamientos, sueños, amor, magia de lo que está guardado, para una sencilla pluma para pintar el encanto de sus palabras de un poeta clásico. De un estudio se vio a tomar su posición, y elección de cómo transformar la partitura en su vesania poética, no hay otro orbe más si es de cierta ternura grácil que sea de la misma lengua divina, que viva para el eviterno mundo de su dilección, sonreiría más, de un vaho tan cálido en su piel, en la espineta la mejor obra reflejada, su beldad de lo dúctil que se ve, y de sus labios voz bondadosa al cantar y de humanidad, al besar un destello de luz en el firmamento, sea mágica, armónica, un sueño por el que se esperaba más vivir y reír en fóculo enamorado del corazón honestamente, y sin lúgubre nota en lo que se siente en la vida donde se vive desierto, árido y muerto sino el amor.
viernes, 7 de junio de 2013
La absolución
La absolución
A veces describimos la beldad de una condesa tan puro que sentimos los mismos bardos que es al calor que en la pluma se es de un libídine exultante; se apodera las cualidades de la historia o más allá a quien hay, quien en su preludio es hacia un noble conde rendido a su luz ocre de sus ojos, melena, y piel de hada diáfana a la luz de la luna llena, despertando la incitación de tal criatura concebida de un soñador gladiador. Imposible de olvidar un arrullador tal efigie que lo ataca, única y postrera a quien pueda encontrar en tal oasis de animales, de primera vida, no existe en lo más extenso otra vida posible, nacieron por la palabra de un Deus, oh hacia tal obra, poderoso de llevarlos a la magnitud jamás tocada de un narrador, no importa si el mismo mundo es solitario, habrán vástagos entre cumbres y si lleváis a tal tiempo del siglo perfecta vida un orbe se colmará de belleza intensa, porque no habrá males, será de la misma semejanza de quien les creó, y que ahí quien mismo vive de un vital amor, así coexista un arte a la música, será sagrada hacia su culto erótico sin pecado, vosotros mismos harán ver a la existencia del poder que es acariciar el romanticismo a las notas más inmortales cuando en verdad esa historia canta y que ha vivido; ahora el secreto de estar hoy y ver de qué manera puede seguir más amándose entre sus palabras, de recitales, de versos libres, de la romanza de gracia, de besos suculentos, sentidos, emotivos, apasionados, eternos, serenos, la vida, esa es, sí, así debe ser, solo somos en un papel esa lluvia que desea llover en los días posibles para hacer florecer más cada vida, o a veces mostrar cada gota la destrucción que ocurre en la alma abatida.
Tierna mujer en el herbaje del encanto, expresa los siguientes adagios a su gran pasión
"Oh aquí ya de preguntas quizás, y solo si hay amor porqué no hay más color".
Pensativo a su dicho de su querida condesa.
"De igual manera nacimos, y ni un animal aquí puede hablar nuestro idioma"
Condesa: "el tiempo que ha pasado ha sido bastante, solo lo conocemos por cada noche que oscurece y amanece"
Conde: "Si vivimos y tenemos este reino alguien nos dio, pero solo sueños tengo y alguien de imagen ambigua contemplo, me dice que a un siglo será la dicha prevalecida, oh condesa mía quedo estupefacto, no sé qué es un siglo"
Condesa: "Será más tiempo el que debemos esperar, y disfrutar de lo que sabemos que es bueno, nosotros somos dos seres que puramente nos damos la beatitud que hace pintar esta vida"
Conde: "Si el sol que brinda sus saludos en los albas, es así tan cálido, así como vuestras caricias que las das y con besos, así de mágico nos ha tocado vivir, no hay que darnos tal obstáculo de que somos solitarios".
Condesa: "Tan emocionante sois en vuestras palabras mi caballero, que os juro que seréis de mí corazón aquella sangre que hace bombear de amor... más vos es quien me es libidinosidad a mi pubis mi conde, describiendo con lo hermoso que hay de este mundo, con cada metáfora, de las estaciones en los sentires, todo será un recuerdo y que amaré hasta que no pueda más hablar".
Conde: "Solo mi carne y mi lascivia es a los impulsos que vos de beldad y nobleza pura siento; y si comprendo el motivo que me es quereros a todo ese amor que me eres vos, más no soy adivino de un presagio, pero os puedo decir que con vos estaré para el sempiterno seguir, mejor así... ven y abrazadme os quiero oler, respirar, besar, abrazar, teneros desnuda, de piel a piel, oíros decir hacedme vuestra, hasta que pasen días así juntos, de glande a dúctil pubis, enlazados plenamente, de amor, de una vida por la que nos toca seguir".
Condesa: "Dulzura, entrega, siempre será, con vos hoy mi conde rey, solamente de un hombre, sin llorar, ay solo gemir, más en hogar hasta siempre sonreír, ser feliz, sí así es, todo lo que hemos dicho queda grabado, más una historia que se siente tan viva que estamos hoy viviendo de ardor, efusión, dilección, y el libro que siempre seguirá con la tinta de nuestro corazón".
Conde: "La grácil melodía canta de un ruiseñor, mirad como extiende el arrullo a una roncal, ellos entre un árbol bajo diáfana perla rutilante e intensa del firmamento, son más que un nidal de amor, los de hoy se besan más y más, y quedáis estupefacta por tal albedrío que recibís de suculentos arrumacos, caricias férvidas, rutina perpetua, vesania divina de la mejor bebida de la vida, a solo sentiros me es tan bienquisto".
Condesa: "Seguid recorriendo en mi piel de flores que perfumarán y a seducir de más ardor fogoso, consumid que a este amanecer estaremos dormidos hasta que hayamos terminado mi amado conde, en este valle de luz cristal, como esos ojos que miro, embrujadores de magia, una imaginación que a mi pobre alma ha convertido de sensible poeta, dueña de las letras para seros adoración, devoción con el alma de palabras puras y de significado pleno, sin tener una mínima blasfemia mi joya del reino más ambicioso a mí enloquecer de más quereros poseer en mis manos eternamente".
Conde: "Podréis saber que a mi valor es triunfar las dudas que existen tan clandestinas de este mundo, sin saber quién es el creador de estas almas, pero lo más ennoblecido es que nos amamos, y sin haber conocido si quiera que era el amor, solo nació al solo de una frágil mirada, de hechizo sempiterno, único y magistral, de eso la raíz nutre su vida sin ser maleza a producir su importante ciclo, de dar tal árbol en frutecer, como los de hoy vástagos sonriendo entre el paraíso, hoy que juntos nos sentimos los más poderosos por la pasión, a quien respiro, huelo el cuello, los senos, que beso, que mis impulsos dan sin detenerse a divina cavidad de miel mojada, de encuentro libido que pide hasta dar erupción del magma cálido sobre el terreno quien le abraza cada vez más y acompaña, eres un volcán, donde me quemaría por hermosa vista que tienes bajo esta noche de las perseidas que nos rodean, a tantos inmensos anhélitos que siento hacia vos, mi tierna condesa, os amo, qué divina gemís, tan mía que soy vuestro mismo Dios de esta natura serena, y donde los dos nos hemos convertido en portentosos bardos del romanticismo y de la vanguardismo de las dichas de un libro de amor".
Condesa: "Me habéis dejado enloquecida sin daros cuenta he dado erupción hacia este campo de alegrías, y mi mandolina voz que ha gemido por excitación vesánica, de tal prepucio de un Deus eternal he sido afortunada de teneros y de ver que seguís tan fuerte que me seguís haciendo más que feliz, y a seguir produciendo polución de mi interior que os ama a ciega de este recinto de flores y de olor a carne sexual de una relación tan sibarita".
Conde: "Si debemos decirnos más frases de palabras serán por todos estos tiempos que vivamos hasta construir de nosotros un relato sin olvido, que cada día fue algo nuevo de que sentíamos sin olvidar lo dúctil que es amar cuando no hay una razón de porque estamos vivos, dejar que la historia y memoria continúe, como una obra de piano hasta que silencie su obra descrita, una obra eterna, así seremos, siempre sonando en el viento, vivimos tan juntos que en las rocas hay escritos de nosotros de huella plasmada, cada quien elige su vida y así la elegimos y somos lo que somos sin ir a un anatema al cual no haya absolución si llegamos a saber de porqué vivimos.
La única razón que es para estos jóvenes perdidos en un paraíso solo de animales no se había dado cuenta que vivía un Dios quien les había mandado a la vida; el mismo Dios sabía que iba ocurrir un mal ahí, él quería ver si ellos a pesar de quererse tanto y hacer tal lujuria divina iban a ser manchado del pecado inmortal. Ocurre una mañana que un hombre muy gallardo y encantador de palabras finas se aparece frente a la condesa que estaba bañándose entre el río, él la observa y le dice unas palabras de tentación y de gran gusto para que ella de un solo soplo cayese a sus labios y pérfida seducción, el hombre de ojos de querubín hipnotiza a la joven condesa, ella le encantó que olvidó a su conde, y dejó que el mal se la llevase a un coito marginal... el conde se desespera... ¿dónde ha de estar mi condesa?, ha pasado bastante tiempo ya, debo buscarla... Corre del recinto, y la encuentra llena de sangre en sus partes íntimas, dormida en el suelo, y encuentra su piel mojada, y de polución de un individuo, enojado, sin entender absolutamente nada, si solo ellos vivían ahí, le pregunta él a ella. ¿qué ha sucedido?, ¿con quién os metisteis?, porqué estáis como una furcia vos, ¡qué era yo para vos!, no eramos una relación benéfica... ella desconcertada sin saber qué decir, porque fue embrujada su alma y deseo aún más, dice: me perdonaréis pero no sé qué me dio, vi un hombre de beldad fenomenal y de pronto en insomnio me sedujo y mi presente se fue al olvido, y mi carne solo actuó en él, de repente sentí que era doncella, como si nadie me hubiera tocado, como si el hubiera sido el primero, porque estoy de sangre encarnada, y me siento sucia ante vos, no sé qué ocurrió. El conde tuvo que irse y abandonarla sin entender tal paupérrimo engaño que hizo, y ni entendió lo de la sangre, se marchó y Dios castiga a la mujer por haberse dejado seducir de esa silueta maldita, y el conde queda solo en el paraíso, y pasan mucho tiempo y el conde decide buscarla, preguntándose locuras y palabras de dolencias.
Conde: "Do a de estar el pecado que a un alma hirió profundamente, busco entre los lugares que más os gustaba estar y ni os veo mujer, fui cruel haberos apartado de mí, ahora me arrepiento por haberme ido, no creí que os iba a volver a extrañar de tal manera, me siento sin alma, estoy tan confuso, me siento el más feliz e infeliz del mundo, oh qué ruin y soez he sido, si alguien me hablase, si una voz me dijera que no estoy perdido, que puede existir una señal de vida, de comprender, duele tanto no verla, que he llenado sus trapos de lágrimas por amor, no olvido cada frase que nos decíamos, me encuentro sin vida.
Condesa: "Estoy en un infierno que apesta, solo es un hogar de campos de espinas, tan árido sin árboles, ni frutas, esto es tan horrible, do está mi conde, quién me lo ha quitado, sé que mi actuación trajo torbellino, trajo este castigo, me lo he merecido, pero no es para que ahora me toque vivir así, ¿si supiera quien me mandó aquí?".
La mujer se dio cuenta que existia un hombre con poder, de dominar a su misma imagen. Cómo será la vida de estas dos personas, separadas por siempre o habrá la clave que puedan regresar juntos.
Conde: "Me he cansado de buscaros, desaparecisteis, es como si fuerais polvo, o alguien os mató y os ocultó, ya no hay razón para seguir viviendo, será que debo sujetar una daga y cortarme el cuello, es difícil no veros, besaros, hubiera preferido perdonaros en ese momento, qué me está pasando, odio esta existencia sin vos, oh ayuda quién puede darme un aliento de vida?.
Condesa: "Si es posible que escuchéis las palabras de mí, escuchadlas ahora, ¡Siempre oh mí conde en mí carne, así sea pecadora, vos seréis el honesto amor que siempre sentí, nadie más podrá reemplazar lo que habíamos vivido, vivir ha sido por vuestra sonrisa, frases, enseñanza, carisma, clase, oh tierno poeta, oh el amor, vos vive, sí por favor, en mí... lágrimas en mis mejillas, alma, a tierra desierta, hogar de miedo, os necesito, ven a mis brazos, por favor, así tengamos que vivir aquí, pero si me oís mirad al firmamento y observad cada astro, será cálida caricia, lujuria exultante, besos, abrazos, alma, vida, carne, a vos mi tierno hombre, lloro como loca, oídme, os amo amor".
La incertidumbre de un amor puede hacer llorar a un violín al sentir que está él sin los dóciles ósculos con el cual habían prometido y no sollozar en este valle de notas hipadas, para unir tales espíritus deben sentir que son realmente castos hacia tal virtud de un arrullo, y absolución tendrán si cruzáis a tal cúspide con alma sana y arrepentida plenamente.
Conde: "Cómo quisiera escribiros bajo estos árboles donde dormíais vos junto a mis regazos; confesaros tantas cosas que no os dije, que vos erais la libertad de mis terrores que sentía antes de conoceros, gracias a vuestra simpatía convertisteis un orbe de destello a mis ojos simplemente, la teúrgia divina de una mujer, hasta sentir odio, desprecio, pero así no pudiese vivir, prefiero decir que a mis brazos voléis ligera mariposa, y de agua sagrada del manantial nos bañáramos desnudos, y sin tener pecado impuro, o pensamiento de anatema. Es una señal esperar, oh así sea mucho tiempo, pronto siento que esta pesadilla terminará, solo vos es amor y vos fuera mi única tentación de ir a lo más profundo de vuestra intimidad, canta un alma, canta un sentimiento, no se si haya calma, sé que por vos tanto fallezco, creí amaros mas me he dado cuenta que la vida es un valor si se cuida y primero si se sabe amar antes de gritarlo sin hacerlo ver sin falacias".
Condesa: "Sois aquel tenor quien cantaba a mi lado de voz sumisa y de amor, ahora pobre humana abandonada de resquemor, sufro hoy aquí postrada, dónde estás amor, ven pronto, ve que sin vos soy palo árido sin nacer, a la luz... es terrible la tortura que me busqué por meretriz, por sortilegio desdichado. Me costase no resistir sin ya poder miraros tal efigie de tales ojos de un esplendor de un mundo mágico, lleno de paz, no os copulara más,carne árida, sensación fría, desmirriada y de vorágine vida, locura mis tormentos en este cierto vivir, casi dormida entre los papeles que escribo de lágrimas de mi llorado interior, en mi conciencia está el hecho y más esa imagen no se aparta, pero arrepentida, vuelve a mi, alguien que tenga poder en mi, oídme, salvadme, no me hagáis más penuria, soy humana de vuestro recinto, no flechéis a quien os pide el ruego en su íntima alma de piedad hacia un amor que devota e idolatra sin medidas a esta constelación oscura de secretos, más a vos amor lejano perdido es mi universo que descubrí, el mejor de cada corpúsculo de su entero querer que aún respiro en mis remembranzas de haberos amado tanto, hoy, ya durmiéndome, sin fuerza, ojos míos que ya no pueden seguir escribiendo, hasta un nuevo comienzo y sin final, espero, que así se cumpla, oh quien me pueda alguna vez leer, oh en sus ojos pulcros y sentir lo que es amar, más cuando cometéis pecados que hacen sufrir, pero peor que no sé quien tiene poder de castigar y miedo a ese horror de mi alma que está en un hilo y que puede caer al abismo sin más camino, oh ayuda".
Desde las locuras que a un ángel divino manda el peor ruin a tierra santa de un hombre encantador, todo se transporta a la peor pena... Hay lacrimosa en los corazones, hay arrepentimientos, merecen la gloria, juventud hacia un comienzo, sin sentir que son un diluvio eterno sin ver esplendor del sol, decide Domine limpiar las montañas áridas y dar de aquel hogar un nuevo vivir de color, vigor, y de miradas encontradas en lo más feliz de sus mismas sensaciones y de mejor jocunda entrega lasciva de su tierno amor. Al verse sonríen que el mismo Domine les dice, "viviréis de vuestros cálidos roces, y obrar su intimidad de abundante gracia, sin ludibrio mezquino, un fóculo de las mismas flores que he entregado, y que se baile y den cantos sin olvidos de su misma beatitud conseguida por entender que vale más el perdón al prójimo para vivir eternamente en lo más puro de la predilección al amar".
Solamente oyeron sus voces de él, se apartó, se fueron esas voces, ellos sintieron que habían vuelto al nido que jamás pensaron que iban a sentir en su piel, una vida de sueños sin final, una maravilla al entender que primero lo imposible es taumaturgia si confíais profundamente a un ente que amáis y que extrañáis y que daríais lo que sea por llegar a volver a respirar y oler sus labios y carne profunda hasta amanecer por siempre en la vida.
Condesa: "Teneros es como sentir la fuerza de un mismo Dios nuevamente, que os juro desde el mismo firmamento que no os seré tal pérfida que fui. Siempre os amaré, para siempre".
Conde: "las palabras terminan, un alma es de sentimiento vivo, hasta los colores de este paisaje solfean voces, nos cantan, y vos hacia la mía de caricias al expresar vuestra enorme felicidad, comprendiendo que los violines ahora podrán cantar en lo que somos por fin, un astro de luces sin apagarse en su firmamento, sino rutilar hasta la eternidad por la bella alegría que despertó al sentir cada quien el amor que se había perdido; vivo es por vos y así hacia que las palabras hoy por fin os digan que hasta la eternidad en mí corazón os amaré, oh mi tierna condesa este amor más que´pintado de esa chispa de la historia que no fenecerá jamás, y hecho con miel de la santidad sacra por querernos vos y yo para siempre, sin más sollozar en un rincón abandonado mi dulce condesa mía, así terminan estas frases hacia vos, hoy juntos, desnudos bajo el firmamento, de sentirnos tan amados":
Condesa: "Siempre sentí que algún día todo iba a terminar, y es lo que en una pasión debe haber, y sentir esa nota de perdón y de amor inmenso, ligero, dulce que hoy es más al sentiros en mí carne íntima que devoráis a una copulación magnífica placentera y feliz hasta el amanecer y así hasta que queramos vos y yo mi dulce conde futuro de esta perpetua vida que ganamos al final, en sonrisas y más enseñanza de lo que es un verdadero amor".
Aprendió que la tentación siempre va condenar a los más felices e inocentes que son puros al amor, que puede ser ciclón hacia el corazón ese asteroide, del felón ruin, ayuda a volver a los encantos que una relación a la final quiso presentir para danzar entre lujuria y besos sin más angustia, y del mejor momento de su mejor hecho de vivir por cual existen y poder tener vástagos en sus ramas divinas de la vida que son un firmamento de sus mil estrellas vivas y que seguirán para la nueva vida de su hogar bendito.
viernes, 17 de mayo de 2013
Canto a la virtud
Canto a la virtud
Entre dianas diáfanas
del albor al imploro de un mozo desierto
en vándalo corazón, auge del ánimo sin fóculo viviente, cansado de andar ante
sendas sin un rastro de regocijada alabanza, gloria de tal taumaturgia dúctil,
oh cuán sería feligrés a su fortunio de sentirse que viese a tal mundo
aplaudido de solo rozar aquellos vahos de dulce danza eterna, a sus brazos,
sonriendo, y más que con un sueño pintado, de una armonía creciente, de un
sonero piano de cuerdas… tan solo que de la virtud de su vida interna por
seguir laborando a diario el beneficio de un poder vivir… oh porqué cuando mira
las constelaciones se aclara los pensamientos y se siente percibir la inmersa
serenidad de un hálito que estáis en un lugar tan solo, como si hablase al
mismo Dios, pero será que logra oír las memeces que uno al susurrar o implorar
de un vagido corazón comprende, o solo ignora. ¿Do a de conseguiros?, ¿ perlas existen en este océano de la vida y
una sola sé que podré adorar, en las tempestades de un dolo amor que zahirió al
confiar un espíritu plenamente solo esta vez pide, la partitura del sueño real,
que para sí mismo compusiera notas y el revivir de un muerto perdido en el
abismo clandestino, Domine los ruegos son en vanos, o veis a simple mozo que a
vos mismo quizá abandona, pero sabéis quién es para su misma sacra música barroca
y de nuevo lenguaje inmortal es más que hasta los mismos maestros que sean a
este mismo paupérrimo orbe, ingenuo de personas que mi alma les parece
aversión, zopencos, pelmazos al sentir, más que mortuorios en un tártaro sin
saber qué es la misma elogiada divina música que el mismo vesánico hace llamar
a más que el mismo reino de Domine. “No me conocen como soy y honestamente sé
quién soy, las desventuras de un pueblo es causa de la misma comunidad, pero no
conoce esta alma la comunidad si es un espacio sin jocundo gusto para enlazar
con aquellas míseras personas, de mundos no de igual visión, si tuviera la
magia de transportar este estado de soledad al siglo de esa era de esa nueva
vida, de flor, oh cuán no amase a la poesía y, de sus mismos labios cálidos,
dúctiles de amor, de bailar en mazurcas y divinos valses, en palacios… más si
ese violín a un corazón llorara de dilección, y es esa nota que a un soñador
hiciera por fin llorar de emoción, de placidez, sin inquietud y que de rosas
fuera su juventud tan postra, efímera, desierta, y sabiendo que fuera sin la
maremágnum pasión”.
“Siempre son los mismos
gritos que un mismo hombre ha dicho, si para una persona que existe y llega su
final vital, ¿qué diría?, más para un compositor tiene un ímpetu de componer en
la incertidumbre de ese Réquiem, oh para
una sanidad plena de un alma al nuevo hogar que ha de ir, oh en la vejez que
anhelan los hombres, y aun así hacer lo que más ante el recorrido de la vida te
haya acompañado y tú a él, cantas al perdón en las voces más inmortales de un
humano, y así podéis sentir que en los
sonidos hallasteis lo que esperabais tanto, después de todo el papel de la vida,
la obra de iros en un descanso o mejor callarlo para el alma, Beethoven sin ese
encuentro por la soledad, y que en su música secreta a él mismo Domine cantaba
para su descanso, Mozart lo expresó a tal magnitud que hizo dar temor a los pecadores
de la vida, a su gloriosa obra, realmente el sentimiento sangra a la hoja del
papel, del matiz más apasionado de un beato, y la misa la escribirá, dirigirá y
de 3 días esas las lágrimas hayan dejado más de llorar”.
“Cuando sea por
muy lobreguez un empíreo sobre esos ojos, así hayan resquemores, u otros
laberintos, da esa fuerza que así duela es la que al mismo humano hace dar
valor a su reflejo de existencia, por ser él y no postrero ante las notas que
corren como vos mismo sin pausa e infinito a la cima ante el crepúsculo de un
aire fresco, rodeado de ríos, cascadas,
el forraje lleno de verdor, de ese paisaje llamado paraíso, que se sentirá
cuando despertéis a ese nuevo fóculo vesánico y pleno de amar; y tan hermoso
como ese violín que suene en voz divina antes de ver tal herbaje paradisiaco
que ha ilusionado ha de ir con vaho de eterno amor”.
“Así oh gloriosa
bendecida a los brazos de su tierno conde para obraros a libídine concupiscencia
grata, de amor, fidelidad, de un sabueso, en diluvio de besos, esos ojos de
deidad, cristalinos como la mar se ahogaría, piel de plena virginidad, blanca,
cabello como cuando sale el sol al aurora, oh cuán caricias sobre la carne
encendida se diera, suspirando su cabello, recorriendo su cuello a besos, tan tenue
como pétalo de flor, consumiéndola cada corpúsculo de encanto, sus muslos,
tuyos, hasta sentir entre manos su dulce pubis y oírle pedir que la améis sin
deteneros y que demostréis más de lo que podáis dar, oh con su efigie rozando
hacia ti desnuda, más que abierta y vos en ella, mirándoos que os acaricia
cálidamente, que la chispa de la
libidinosidad se altera y consume el prepucio a cavidad del sabor a miel, acuoso,
y la noche de tal cohesión los mismos cuerpos disfrutan, esto es amor, hasta dar
explosión de poluciones de locura, entre un campo de joviales sonrisas,
melodías, vida, vos, solo vos, así para mi unidos como sal de la mar, como Dios
mandara para esa vida por fin muy beatitudes los dos, sueña, oh así sueña ya
terminando ante la noche aquel magnífico e inmortal violín del contagiado amor
a lo más íntimo de una relación orgásmica y arrulladora de su fuego para vivir
eternamente hacia el recóndito empíreo de alegre vida ante su tinta de su mejor
melodía del corazón, para siempre”.
domingo, 5 de mayo de 2013
La tinta de su sangre
La tinta de su sangre.
¿Porqué ha de ser tan diáfano y recóndito los anhélitos que el mismo vate explaya?, si la virtud es la principal riqueza al jocundo regocijo del casto arte, siempre ha estado en la mirada, alma, oh porqué para llegar a bendecida pasión con misantropía el orbe os rechaza, sin conocer de do venís?, de qué manera uno toca la puerta, si está sepultada de mil candados, de llaves perdidas, para las preguntas de un soñador es difícil volar, solo comprende cada día más los razonamientos un alma que el mundo es paupérrimo, más dueño es el mismo que toma valor de su misma propia voluntad, cuán no alabasen a un sublime compositor, hipócritas, vosotros no conocéis nada, pelmazos en su instinto, más así vorágine torbellino de un ánima devorará su magia espiritual de la música, un día al solo saber tal indecible clave, sus claves serán arduas de entender y por más beldad que sea difícil de interpretar, por ser las de un príncipe de un siglo perenne. El misterio de sus notas vestidas de la clandestinidad de su alma, de sus pasos, preguntas, o si tiene la divinidad de vírgenes odaliscas, de mancebas a su benéfica gracia, o de ese amor de una noble núbil dama, de divertirse, más de componer lo que vive, de construir historias a cantos de ferviente imploro, pero nadie comprenderá quién fue el que trató de conseguir tal efigie al mundo que había abandonado, ni dado una plena oportunidad, que sollozó, que lo intentó y jamás lo escucharon, por las barreras imposibles del cual para un bardo no debe ser así, jamás, así como él como para vos, más si venís de esa misma ensoñación tan sagrada para vivir, y sucumbir en él, así a tan inmensa plenitud de amor, que ahora no hay, solo por un gusto, no de lo que se trata de la música como solo la veo yo, y que siempre se ve en mis escritos, mi persona, mi principio de la humanidad que aún vive, no se extingue, e inexplicable como lo serán los papeles de la huella inmortal de un Leansi, hará cantar a los instrumentos más dóciles de una ópera, se volverán sordos quienes quieran tocarlo igual como está escrito, de la misma velocidad imposible de un ser humano, inhumano serán para la voz de los sopranos y tenores, mis amores son lava de fuego para su garganta, por ser tan apasionada esa dilección de dos personas de una historia que copulan, se sirven esa lascivia pura, se aman, y para ser muy dramaturgo explotar aquellas flechas de notas menores y agitadas que dieron al pasado, resquemor, odio, gritos, lágrimas... vida renacerá cuando a la felicidad ese amor viva, así, sí así debe continuar de la realidad de un hombre, no una será, lloverán las lágrimas que él quiso antes dar, pero esta vez diluvio será, jamás dejará de escribir, amanecerá y de ello vivirá, más que con su amor en sus brazos, sonriendo, la soledad habrá ido al averno, puede ser una carta ¡oh al futuro!, lo es, hoy en la tarde, para mí domingo 5 de mayo de 2013, tiempo sin tocar un piano, pronto tocaré uno y poco a poco descubriré lo que tanto quiero, todo retornará, si la vida tiene un capital para los bienes de un seguir, conseguiré pero no para el mal, sino para el bien de mi alma, ese recurso sería eterno, haría lo que fuese para este globo extinto de vida haya uno de los más inmortales de esa existencia de la divina música.
¡Ah la tormenta está por enfrentar!, para quien no conoce aún las palabras será inolvidables para el cúmulo, muy joven aún a mi edad, y viendo con los ojos este universo, oh así y de hace muchos años ya, por algo vine a la vida y si un anhelo llorado, una esencia me alentó, fue porque soy de él, en absoluto como el pleno sol, cúspide sin que nadie pueda llegar a tan lejana estrella en llamas, he de brillar más con sonidos sagrados que en mi corazón, mente suenan cada vez más y más, me atormentan, tantos son que quisiera plasmarlos, pero por ahora esa clave debo descubrir, los acordes de la composición y por fin escribir ese idioma invocado lo que siempre suena para poder cantar inmensamente de lo que es mi vida.
domingo, 14 de abril de 2013
Ansiedad de una ninfa
Ansiedad de una ninfa.
Oh cuánto desvelo sin amor de nadie en cierto herbaje mísero; que ni bandido aura escucha el ruego, porqué criatura de cántico sagrario no hace oír a un tierno ser, preferís orbe ver a tan legible ninfa asolada en pasto de alma árida, de sentimiento tan virgen solo la dulce calma que alimenta mi universo a dichoso encanto a libros de idilios, en auroras sintiendo efluvios del astro dorado como besos del mismo amor de la historia...¿cuán ensoñación hace crecer a una esperanza que está mustia?, ¿alguien andará por este campo para poder hacer gozar a la ansiedad del ardor, volcán, explosión, locura, anhelo?, ¡oh al ser!, quien merezca, quien devore y para el sempiterno vivir, y sonrisas sin ya sollozar el violín de mi corazón. Acostumbrada de años a escribir en ciertas tardes como consolación a la vida; de pintar lo que tanto hace cantar una pasión, de sentir las mismas historias reales, quizá las nubes de esos ojos lloviendo, y llenando lagunas por lo inalcanzable, creando personajes y sintiendo benéfico sortilegio que vives, entrando a un nuevo mundo soñador, y las líneas son tan infinitas que son días sin poder dejar de acariciar, relatar al paraíso, cual os consume, siendo adorada, amada por el tibio y tierno pincel que retorne la pérfida vida, cuán libre seré si alma misma vuela hacia cúspide vaho y siente que puede respirar, que el canto de los ríos le roce y arulle profundamente, podré creer que ese amor de historias es visible, y sentido como se espera alumbrar y no eclipsar, oh metáforas que expresa condolecida y compungida alma, para tal profuso enorme vesania, que la tinta de este corazón no sea vano, oh por una postrera vez oye las súplicas, que ya no siga desnuda y acostada, ayuda que sienta aquella figura que abrace y le susurre en voz melódica, necesito que la venturanza y no un sino de condenación eviterna, podré vivir si logra un bandido roba corazones a mí llevar, y que a sus ojos embruje para la eternidad de la felicidad que llora y llora en mi libro del amor.
Había un secreto para el apogeo de su agonía, un día por la mañana la dulce ninfa se durmió completamente y dejó de escribir con el color de las rosas que poseía, y su libro hojas secas de los árboles, tanto aroma había en su lid del amor, cómo sentía odalisca de beldad aquel sueño, nadie en su tierra había poseído ese hechizo, es como si su alma estuviera presa bajo las cadenas de un mundo negro, quería ver destello, de una efigie, imposible como se nota en su rastro que escribe. En misterio de un corazón buscaba de igual vesánica ilusión, antes que se durmiese un bandido escondido oía sus relatos que ella pronunciaba al viento, de tal tormento, de tal angustia, oh su mismo sentimiento se había acelerado, temía decirle algo, esperó que terminara, al verla dormir empezó a pintarla en una manta, ella acostada y el asomado viéndola, la pintó con tanta dulzura que a su imagen la esperaba conquistar, para un pintor una dama es una historia, una divina poesía, a cual se recita con la pintura del corazón, cómo olvidar aquel audaz una tentación de querer poseerla, la veneraba que ni era posible de tocarla, solo esperaba que la hermosa ninfa se despertase, ahí podría por fin aparecer y contarle lo que ha sentido. Logra la tierna ninfa despertar en aquel pasto, y queda sorprendida cuando su mirada voltea y ve al hombre, se asusta, y se cubre el cuerpo de un manto rojizo, y el hombre sin más timidez le empieza a contar todo.
-Cómo ha sido para los tormentos que se escuche tal inmenso grito de un corazón, mirad y sentid que el anhelo de años ha llegado para regocijaros, no soy mala espina que sentiréis en los días, soy más que un abandonado más del destino, de la familia hipócrita que tuve, todos engañan y abusan de ti, crees en aquellos y son la espada, podéis verme, lleno de pintura en cuerpo, no más que un pintor solitario que pinta su corazón para alegrarse, pero más al saber qué buscáis vos dulce ninfa.
La ninfa al ver su relato quedó callada, y sorprendida al oír tales palabras que él le decía, sintió aquellas sensaciones en todo su cuerpo, y un indudable querer pero de mala forma le responde:
-Cuán ha de saber de mi, me habéis vigilado y espiado durante toda la noche?, qué valor tenéis para ser descubierto en vez de aparecer frente a mis ojos, parecéis un truhán, o pensabais hacer algo peor, y más al verme tan desnuda.
-No os vigilaba ni os conocía, solo caminaba por estos campos en busca de lirios y adelfas, dalias para pintar, y una voz tan cálida oí bajo los árboles, sentí voces de una ninfa perfecta, única de cierta tierra, soy tímido, me asomé y le vi, pero ir ahí me daba vergüenza pocas veces he conocido bellezas tan astrales, no sabéis cuán me gustó más al oírle relatar todo lo que decía cada vez más y más, pinto para el amor invisible, soñador, poco real para un hombre, sentí que al amor vos necesitabas, me pregunté podré ser aquel reino?.
La ninfa cambió de parecer, conmovió más su alma y sintió que este era un hombre noble, y que estaba muy solo, pero muy solo como ella misma.
-Esa decisión no puedo responder, hay en este mundo muchas apariciones que debes conocer, no quiero ser consumida y desierta a un despertar, debéis ganártelo, una vez dije que cualquier hombre podría escoger pero mi alma así esté ansiosa por los labios, por una lujuria, más prefiero esperar y ser correspondida que llorar peor.
- Os juro que por vos conquistaré hacia entera felicidad. Os comprendo, respetaré vuestra desición, tenéis en mí la palabra.
-Qué es lo que tenéis en vuestras manos envuelto?.
-Es una pintura que hice cuando vos dormíais, no sé si enseñarla, me daría mucha pena.
Se la muestra a la ninfa.
-Es una pintura que hice con el aroma de las flores, pinté sintiendo una ambición inmensa, os veis tan igual, a cualquier inmortal podríais enamorar, sois tan odalisca, tierna, dulce, con mis manos os besé, cómo quisiera que no sea un sueño, que si hay un corazón es aquel que pronuncia tu amor, me enamorasteis, me hicisteis sentir olas, tornados, una pasión volcánica, mis manos desesperadas de daros cariño, sobre vuestra tibia espalda, de acariciar vuestro cabello, de veros a esos ojos como hoy los veo, ansías de todo, de verdad queréis esperar la confianza, si tuviera una cinta de mi vida os la mostrara, para que conozcáis de donde vengo, y que siento.
El hombre contaba tanto de lo que pintó y sintió, que a la ninfa pudo convencer, le dio en su corazón ese amor, y al ver la poética obra de gran valor, llena de vida, le dio un beso y pudo sentir aquel hombre una mujer en su calor, sus labios cantaban que el paraíso es aquel paisaje en que vives, no muere si lo consigues, es real, si sabéis esperar, así haya aquellos diluvios, de los ojos sí de los ojos y del violín triste del corazón.
-Ahora es este nuestro nuevo mundo que viviremos contando más y más, sin las sombras de las tinieblas del amor, puede más la confianza hacia los ojos que veis dulcemente.
-Así lo es tierna ninfa, hoy que mi espíritu siente perfume de una vida buena, jamás creí acariciar vuestro cuerpo, sentirlo junto a mi carne plena, aquí acostados vos y yo, sintiendo la serenidad, placidez, pasión, felicidad, unión, sonrisas, besos, caricias, ansiedad, y el más heroico querer que existe, y que vibra de emoción.
-Hoy por fin merecida, gracias a vos puedo sentir lo que tanto en mis libros de idilios había rogado, o de otras historias leídas, por fin puedo sentir que somos esa historia que vivimos, que vamos a poder relatar, que conocerán, que es, y perdurable hacia el empíreo sacro, y sin la muerte misma, oh amor, abraza más mis muslos, regazos, engendrad más este placer, jocundo, nítido, dulce, fuerte, ola son tus impulsos a mí océano, devorad, y hazme explotar como un volcán, los orgasmos que jamás han salido del coito interior.
-Un día sabía que el infortunio iba fenecer y aquella gloria iba parecer en algún milagro, que sois vos, que podría dar arrumacos, poseer, ¡oh quién iba ser que hoy?, y ser mía a una mujer, hoy doncella me es al sentir, ¡oh ninfa querida!, ¡oh mía, mía!, que canta hoy feliz el amor, puedo sentir eterna vuestra caricia a mí carne completa, desliza mi glande suavemente en la cavidad de la miel de la pasión, tan dulce me es consumiros, senos en aroma de mujer de flores, labios como tenue dalia, quien besa y me hace feliz, oyendo vuestros gemidos hacia entera noche, más sagrada que el pan de Dios sois vos, al cual hoy como cada parte, pies, muslos, labios de la libidinosidad extrema, eterna, de un caballero soñador, hoy sonriendo de vasta felicidad, a su ninfa hoy pidiendo el intenso gozo excitante, que acaricio vuestro clítoris, pedís más, mi legible cuerpo encima de la manta sagrada, vos con las piernas abiertas, entregada a más libre pasión férvida, de un mundo erótico como hoy os siento mía, mía en el lecho de flores, estáis cubierta de fresas, cremas, bañada de éxtasis, climax, senos tan dulces, oh mis labios y lengua sápida consume a las partes más íntimas sin la aversión de comeros, sentiros, al pubis, perineo, ano, clítoris y a quien hago disfrutar de ardiente sensualidad de más coito romántico.
Enseguida la ninfa exultante explota:
- oh amor qué Dios sois en esta cama de flores y fresas derramadas, oh amor, me encendéis la piel, oh qué divino dais, me hacéis gemir, mis latidos son fuego, me quema el cuerpo, vos hombre mío, perfumaos de mi carne, ya siento mi cavidad de orgasmos intensos, nuestra carne sudada de emoción y de lo que siempre quise conocer.
-Mi pintura ha sido un hecho que iba regocijar ambos corazones perdidos en la penuria de un infierno; me gustáis profundamente, ¿cómo a mi tibia carne tenéis de ese sabor sexual?, ¡oh mujer!, ninfa que para mi escribiros hoy es un sueño magistral a vuestra figura de diosa, vuestra piel tan fina de creación que a mí poder llegó, a mis brazos para devoraros, amaros, consumiros, sentiros, gozaros, besaros, alegraros, haceros sentir viva, cálida con mis besos, hacia vuestros íntimos sentimientos que brotan deseo en mirada tierna, ¡oh ninfa mía!..
-Caída y entregada rendida, una noche placentera, y decidida a que me toméis en tal hechizado y prendado calor, un libro de amor, que hoy se relata para la historia, ¡oh! de clemente heroísmo junto a vuestras dulces manos que me acarician aún mucho más el pubis, que desmayo a gemidos, y que me hacéis sentir el prepucio más meloso y fogoso, ¡oh me hacéis ir más que al reino de los inmortales!, mi saciado y dúctil cavidad aún está ávida, estimuláis mi cuerpo muy intenso, de varios movimiento y posiciones de la locura vivida, que nos hemos bañado de orgasmos en nuestra piel, y del divino sabor pasional, que solo amando realmente se logra sentir este idilio inmortal.
-Cuán excitación se vive en la lujuria que hoy es deleite magnífico, si es posible tocaros el monte de Venus vida mía, pronunciad mi nombre, y dejad que os bese aún más la mejor ambrosía de las mujeres del mundo mortal e inmortal ante hadas.
-Haz lo que queráis de mí, soy quien ya sus líneas no tienen qué decir sino que sentir, y dejar que vos toméis más el poder, y podáis hacer que solo la mandolina hoy cante, a gemidos al cielo, y podáis dar un vástago que tanto en un amor se implora, a la nueva vida, al nuevo comienzo, y al amor que se esperó para querer, romántico, armonioso, que vuele hacia la cara del universo, que brille, rutile, cante, llueva, calme las olas, y se manifieste como el único y postrero que existirá.
-Ya la noche con el viento bisbisea nuestros nombres, "amaos inmensamente, pintura sagrada de un amor y de huerto a un nuevo frutecer de su rama, y quizá más astros, son un idilio que se debe confiar y jamás recuerda olvidar, porque es él quien estará sollozando oh violín o piano en alcoba sin canto, ámense", somos nosotros... a vuestro cabello respiro, beso y abrazo más a vos de tal ensoñado y arrullado querer de dilección.
-Jamás se irá, no hace falta ver un presagio porque él está aquí en el corazón, el que ama llega a lo vetusto de la vida.
- Venid a mí nuevamente, siento un tornado dentro de mí, energía vital, hacia vos, oh musa divina, pintura bañada de mis besos, oh qué empapada aún estáis, divina, exquisita, sibarita entregada a mí, y oigo que gemís dulcemente, más movimiento al sonero de vuestra voz.
-Hambre de esta ambición que en la soledad no había conocido jamás; hoy he conocido, lo haría toda la entera vida, todas las noches, todos los albas, y amanecería, como hoy lo hacemos, bajo la luna cristalina, quien nos sonríe, y que hacia entero universo nos encontramos, ¡oh bandido y caballero mío!, ¡oh amor!, da más que ya siento que vos vais a estallar al magma, ¡oh mí caballero!, ¡seguid!, ya he derramado y manchado las flores de más transparente orgasmo, qué gemido, ¡oh amor!, oh sois mi Dios de la lujuria ardiente, oh te alabo, mi momento más emocional, en este amanecer sin contar cuan ha sido, es vasto lo que he sentido, con vos, de magia.
-Así os hago sentir qué bien mi ninfa amada, ya amor he podido daros el beneficio a la nueva luz de esta relación en la polución, ya a la espera será, hoy oh amor, seréis por siempre aquel libro que esto se contará al mundo que hemos vivido, y de qué manera, no hay amor así en otra esquina, de milagro, de centello, somos los dos, los dos una poesía interminable de la historia.
-Me encanta oíros, y todo lo que decís escribís en mi espalda, romántico, quiero que así siempre sea este delirio inagotable, y amor inmortal que soñamos los que de verdad a un amor veneran, hoy solamente ante los ojos de la virtud nos decimos que hemos vencido, la penumbra, una sonata menor, que oscurece un alma llena de vigor, sino una oda de canto libre al compás, eso somos de aquel verso libre, de la prosa que se relata, sin aquella métrica de la esclavitud de un amor no conseguido.
-Así mismo es, así mismo somos, un obra musical que sin publicarse siempre sonará, de tantos sonidos que ni los poetas conocerán de donde viene aquel estallido de voces. Puedo deciros que Dios no existe, tanto suplicio del pasado que ni oía la virtud que estaba yo creando, siempre ignorado, y creyendo en mi fortaleza que me ha hecho vivir. Cuán no caminé perdido, ni una voz, ni una imagen, nada, solo yo, y al camino fue que os oí, fui yo quien os encontró, nadie más.
- Así lo es, así es la historia, así la perplejidad de un ser que vivió, que creó estas mismas aguas, esta herbaje, la vida, los animales, la tierra, el universo, pero alguna vez nos ha hablado?, porqué ignora todo lo que a veces pedimos, si ya no creemos dime, ¿cómo vamos luego a vivir?, ¿a don iremos mí amor?, o quisieras ser solo polvo, favila, la nada, ¿no os ponéis a pensar don quedaríamos nosotros?, ¿se perdería todo lo que buscamos?.
-No lo sé, y no quisiera perderos, lloraría inmensamente, mejor me arrepentiré a las banales palabras que dije, me siento el hombre más feliz e infeliz del mundo, mi único pecado fue haberos pintado, haberos dibujado tan desnuda y sensual, mi ilusión, pero de aquel pecado me siento feliz, porque fue hecho real hoy.
-Me es tan poético escucharos, me ennoblecéis mi alma, vamos a confiar en Dios, él nos salvará en aquel día, más bien sentid que fue él quien nos hizo encontrar, tarde pero no sois feliz?, divertíos conmigo, celebrad, acariciad, besadme hasta dormirnos, oh de este amoroso y milagroso amor, rendimos ofrenda de amarnos siempre y que el reino nos cuide de todo mal.
-Poseemos almas en esta vida, cuales volarán hacia el mundo eterno que en la biblia se hace llamar, la vida de los buenos, quienes brindan a su mismo prójimo y amor aquella bondad de amar, de cuidar un forraje como fue creado así mismo de la mano de Dios, nos encargaremos de cumplir aquellas palabras sagradas, y de hacer vivir este querer sin sucumbir en las llamas del averno... oh u os beso toda entera mi grácil ninfa que de cantos me ha llenado la dulce vida que ahora oigo más, mi mágica maravilla.
-Las palabras de un libro son reales cuando las expresáis con la sangre que corre de cada rincón del más poderoso amor; así como hoy vivimos hoy vos y yo, todo será como está escrito y hasta la eternidad, aquí de este paisaje que nos dio Dios, hogar de fresca naturaleza que hoy soy su diosa que este forraje cuidará con vos mi buen amor, sin más palabras que decir en este anochecer de rutilante luna, las palabras de una historia que hoy se pintó y se vive.
El amor tan inmenso que se esperaba palpitó, pero una ambigua creencia pudieron tener fe, la sonrisa prevalece bajo la luna radiante, estrellas resplandecientes, besos y de libidinosidad en cada anochecer y amanecer, disfrutando del nuevo fortunio, cada mañana juntos caminando los campos, bañándose en los ríos, cantando ninfa a su amor, devorándose entre los ríos, que su amor es tan casto como los ojos de la madre de María, tan noble como la voz de Dios, tan dúctil como el cántico de un ángel, beato como los mandamientos de la vida. Así se aman, así viven, de risas y emociones en sus ojos que alumbran al campo en que están, siempre unidos en aquel nidal del amor cálido en carne desnuda, ilusionado, apasionado, fogoso, bendito, eterno, vivo, sonriente, triunfador, noble, e inmortal por el sueño más milagroso que en la página de rosas existe.
viernes, 5 de abril de 2013
Idilio indefinido
Idilio indefinido
Feligrés luchador en su creyente y apacible idioma del humano, cuan a versos cantasteis, de loable fortunio a la virtud del ente para dibujar lo que no se ha pintado, y mostrar lo que en clandestinidad está sin darse a ver en aquellos auroras de un nuevo día, conteniendo todo el estado mental a la legible tierna adelfa, cual en efluvio de sol acariciáis mas de infinita escritura, arrulláis dais creación, una historia, fantasmagórica del alma, para hacer brillar a prosopopeya vencida, en vuestros alientos, como si el mismo índole personaje fuese el mismo autor, cuán no vivir de soñador amor, más si en misma vida propia a veces no la encontráis, mas a veces para conseguirla en el relato es posible de besar... ¿Quién juzga al alma de un sentimiento más por un soneto y su línea romántica, lírica de su verso, no entiende nada, aún el alma es esclava del canto al amor, aún no sois libres, están presos bajo cadenas, la existencia será oh gloria de su eterno vibrar cuando el día juzgado o de mortuorio vivir os deis cuenta ¿a don ha de ir vosotros?.
Podréis ver a entero autor de una obra que escribió, del mismo que manifesté.
Tembloroso mar, naturaleza sin el matiz verdejo, manta sacra desaparecida que abracé, anhélito que rogué, mustias océanidas de una que soñé, de aquellas Nereidas, ríos de penurias ya sin oírle a una solfear... ¿genocidio de un diantre en torbellino del fuego?... hogar y en desvelo desde mi llegada, en un lecho añejo de ramas y maderas duermo, el perfume que respiré que siempre había envejeció, jamás imaginaba que la esclavitud iba ser aquí, pero de quién, ¿será de un fenómeno de la misma existencia que quiso herir o de quien nombré?. El navío soportó apenas los torrentes vientos del océano, mi búsqueda fue traer ante largos años semillas y nuevos propósitos para esta isla perdida, mas ante el desafío perdí todo lo que traía en años, una ola dio al bajel y las prendas de gran valor se fueron al naufragio, el mar furioso, temía mucho, pero arriesgué la vida para buscar mis pertenencias, me lancé al mar, logré hallar el cuadro de una mujer que había pintado y con el cual había ganado, pero las monedas de oro que obtuve se perdieron, todo se fue, todos mis sueños, en un solo día, volví a la tripulación, veía cerca la isla en el mapa, sentía porqué ha de cambiar tanto este océano si era tan sereno en tiempos pasados, más el viento era quien me susurraba cantos, y ni ahora un encanto dócil al oído, sino lo contrario, e indomable, me preguntaba, ¿será que está embrujado para tratar a su navegante así?, llegué a la isla, grité, ¡Isla, oh isla de tiniebla entre brumas, y forraje desierto y ni un soplo de vida!, y de aquella musa que pinté en mi pintura, le había prometido que iba llegar pronto, cómo había sollozado ante mi hombro que no me fuese, que aquí no iba a vivir a ese grácil amor que recibía en cada noche y alba de sonrisas y de mágico querer, le dije siempre en mis memorias estaréis pintada de vuestro hermoso rostro,, más en el corazón la lluvia de besos de las noches fogosas que vivimos, y sentire vuestro aroma de mujer pura, que solo enloquecía mi sensación, aún lo suspiro y me es un dolo quereros así. La única virtud es que no existe ni un redentor que me haga entender la injusticia que hay para un poeta muerto, hubiera preferido no haberme ido y que sucumbir a vuestro lado, y no morir así ante los días que me toca soportar, de llantos, tormentas, miedo, pérfido destino, oh amor paupérrimo que me engañasteis hacia dicho fortunio, no existe la virtud del humano, ni lenguaje que calme a un ánima que en tragedia se encuentra, de qué hubiese servido traer todo lo que creía, si la natura deidad iba desaparecer.
Cuan postración para individuo que idolatra en todo corpúsculo a soñadora pasión; jamás en un sendero es la flor eterna que vive sin sus hojas y gama, y ni deja el vástago que se clama. Hoy la consolación es para el mismo elogio hablar con misma existencia de lo que en mi se contiene, no se puede ocultar, no ser recóndito al orbe, sé que las letras son poderosas, inmortales, y que de ellas un héroe queda, así sea en lágrimas perennes, vive y más si es hacia los berilos en centellos que rutilaba, siendo tez entera de tenue y dulce olor de adelfa, o dalia y sus pétalos de brillante universo de su cabellera que envolvía dulcemente en noches y auroras más hoy es desierto sin su aroma. Preocupado si el andar de un roncal por el viento ha de cantar siempre, solo lóbrega arias al ambiente zurrusco, oh a cielo fusco del inmenso, temible espíritu, queriendo rozar con su tibio vaho al lugar en que existe, que ya no es el mismo ruiseñor que era sonrisa y de ánimo grato, todo retorna en legible sentimiento, sin saber qué ha de suceder con él, vuela, vuela y seguid hacia donde debáis volar, respira ese aire que aún puedes hacer, luego no se sabrá si podrás hacerlo. Cómo confiar en la ley de la humanidad que dictó en misma montaña sagrada en mandamientos, y que todo buen ciervo iba seguir su mandato y ha de tener fortunio, más cuando no existe ni misma gratitud, qué habré hecho, cuán noches no os oré, no puedo entender, y que el mismo gozo viperino de la oscuridad abrume y sea más fuerte que la virtud de la beatitud, y me haga tener miles de preguntas... no me siento feliz, cómo quisiera olvidarme de todo lo que me ocurre cada día, y así poder sentirme en lo que soy realmente, hacer lo que siempre me ha gustado hacer, seguir tal bondadosa emoción, de explayar al mismo orbe o más la pluma que llora, de un personaje inmortal, jamás que de tierra se haya emotivado por un indecible rincón, si una vez tuve el amor, que logré besar, acariciar, escucharle hablar, aprender sus nuevos relatos, sus nuevas novelas, a cándida escritora, de dar lo mismo que el mismo enamorado, juntos abrazados, agarrado de las manos entre risas, entre miradas brillantes, en un mismo lugar, una chispa ardiente que no se apaga, un destello por la eternidad, ni una tentación maligna, de un coito pasional y fervor, entre pieles calientes, sabiendo que no va engañar ni pecar hacia milagroso amor. Cómo quisiera que me oyeras, ojala este memorial algún día podáis leer, al lugar lejano que estéis, vos es para mí, y yo soy para vos, vivo aún en el olor de vuestros senos, clítoris, labios, caricias, monte de Venus, la virtud de poseeros, me hace decir vesánicas palabras, de poder levantarnos juntos en una odalisca alborada, de otra vez entregarme a la carne predilecta más divina que diosa de un reino, llenar de esta hambre que me tiene pálido, oh en esta noche de luna, como vuestros ojos, ahí os veo, de que me podáis mirar, soy tan inocente de la vida, tan humillado y solo, solo vos era lo que tenía más noble y tierno en el corazón, me dabas fuerza a seguir creyendo en mí, en la musa porque ella erais vos, y sois porque aún me persigue, hoy de noche, hoy al canto silencioso de mi voz, que hoy se desvela en esta vándola y vorágine alma, de vidorria a vos, sabéis dulce amor, no creo en Deus, solo es la espalda de este hombre abandonado, más honor y plegaria del mortal, ni un soplo y ni lo que ha de merecer ofrece, la historia es injusta, la vida os zahiere como quiere, hay que ser uno el mismo hombre porque no hay nadie, ni manto imaginativo que os cubre de fe, de eso que está muerto, las virtudes que se logran, son nada más que placer del que lo genera, construye, mas hoy no se entiende, qué fue lo que ha ocurrido oh a buen tétrico romanceador, con sueños, me estoy durmiendo en la mesa, que ni agua y alivio hay, tortura y más odio, rabia se siente, o imaginar a la mujer que adoráis amándola en las letras, que os volvéis loco, que no podéis vivir en paz, hasta saber la verdad de la peor situación que ocurre en los males a un escritor. Se repite cada vez más mis incertidumbres al horror de la vida, ya más de dos veces que mi corazón arde en llamas, debo descansar, me siento cansado, mis ojos se cierran, qué frío siento, apenas las velas resisten, nadie en este hogar, qué negro tan oscuro cielo, y ni una estrella fugaz, para un pérfido anhelo, ya que ni ánimo y de buen carisma siento, ¿he nacido para esto, vine a la vida para ser así?, ¿por qué es la existencia?, fue la creación, si es él, porque deja el infierno a los buenos, y los males siguen en la cima de uno, si me veis o me oís o si de verdad existís dame una señal, no sé pero dame un efluvio, así podré creer y hacer lo que vos me pidáis y realizar en lo que anda mal de mí, y seguir buen camino para esa única alegría a cual lloro, sino podéis decirme nada, no volveré a pediros jamás nada, y si ha de morir en las cenizas de un tártaro he de ir o reencarnar en un ave para ser libre de este dolor... me dormiré diario querido, conocéis perfectamente a vuestro amigo, solo vos me leéis y me entendéis, sois mi espejo inmortal, siempre doy la imagen y de esta historia que termine a donde tenga que llegar, mañana buscaré más tinta, para seguir esta línea que no termina del sentimiento arduo del corazón.
Bienaventuranza a los cánticos dúctiles del viento que sopla de milagro; hoy me encuentro en amanecido día, oh no sentí un aviso de tal pedido, solo entre semblante de inquietud, violines se oyen atrás de una montaña, ¿de quién será?, ¿será una alucinación, o es con quien podré dialogar al fin?, voy hacia el otro lado de la cima, y es una caja que había tenido de música, la que había regalado a aquella criatura, aún sigue con su misma belleza, pero ¿porqué habrá sonado?, porque solo para que suene debe de cantarle alguien, don está ese misterio que me hace perder mis razones, angustias, no entiendo estas vesanias, recuerdo, sí, así es, cuando entre una noche brillante, de luna plateada, sin brumas, y más que cerúleo divino, céfiro de su voz hacia mis labios, dichos de encantos, prendada al más fiel de la carne, cohesión, y de vital energía, que prometimos no lloras, que prometimos seguir hasta que un asteroide desapareciera dicha existencia, cómo mirábamos cada estrella entre sus figuras abstractas, pintábamos con la mirada a nosotros dos en un corazón de mil estrellas, escritas en esos cosmos nuestros nombres, juramentos, sueños, roces de eterna noche, sonrisas de armonías cálidas, como los besos, que en este viento ya no ríen, de inmenso tono... vencido entre este aurora sin el calor del abrazo y aroma de cuerpo entero... pinta y pinta pluma el sendero que de la tierra no hay verdor, desierto y desierto... espectral, es un corazón, lágrimas de sangre con mareas que desangra a la flor... La única consolación de entero ser es dibujar esas imágenes que se muestran en el ahonde de un centro, poder decir cada segundo de lo que realmente os habla, y consumes, "aún os amo y salvaos del terror que viene a destrozaros", pero a la vez oigo esa voz en el viento, roza mi oreja, qué locura, su dulzura, su crema, odalisca de esta isla, arullado a sus dulces palabras, pero es extraño, no había pasado esto, pero ¿por qué esa advertencia?, si me pudo decir tales dichos, ¿dónde está ella?, ¿por qué no me explicó?, ¿cuán rabia es para mi no teneros y besaros, amaros que es así a un poeta muerto?. Todo es tan ambiguo, indeciso, porqué no me dijo que la salvase. Su tierna voz, aceleró mis ansias, ilusiones, de poder confiar que hay una posibilidad, pero fue tan fugaz que no pude decirle nada, ¿quién comprende esto?, vivo solo y sin nadie. Remembranza solo en una habitación se contiene, y las lluvias que mojan de pensamientos del sonero latir de un corazón, por una efigie inmortal, así se guarda en gritos de euforias en un muerto, inútil paupérrimo, de creer en la libertad, de un sueño absurdo, de voces que quieran hablar, o hacerme soñar perdido, enferma mi estado, mi imaginación, esmirriado, con el viento soplando, siendo de día y parece ser de noche, pero las palabras se empiezan a escribir solo, y descifro que es de unas palabras muy extrañas, que dicen: "¿cómo pensáis en pensamientos absurdos de lo que sentís?, si de verdad a ternura conocéis y queréis, no os rindáis y sentid que la flor aún necesita agua y luz eterna e un cariño que no olvida; recuerda que un idilio prevalece por juramentos que un amor canta y no desafina así haya desaparecido en vuestros ojos, vence e ir con pureza y podréis entender a don fue y porqué desapareció, o la causa que solo en quien pensabas más y menos en lo que creíais pintor, que a zoncera razón un torbellino de volcán hizo su juego, y más llevando lo postrero más amado, no habrá dicho tal perfume nada por no haceros molestar pero ya en el delirio menos había para su figura clemente, gloriosa que al pleo genocidio a isla fue a exterminar". Ese mensaje de acusación, de un olvido, y que más a una virtud concedía, más preferí salir, y no que mejor que estar hacia entera beatitud, pero si ha de encontraros cómo, sino me habéis dicho qué lugar, sigo en la misma, me siento enojado, no soy un Dios para ver todo el orbe y buscar al honor de mi alma, ¿cómo, dónde?. Quiero pensar que por un momento me estoy volviendo loco, que lo que vi solo lo escribí yo, ya de tanta imaginación, la escritura me está haciendo mal, no sé qué pensar, no sé ni ya cómo te llamabas, debo descansar, miro el cielo y ni el sol ya está, el tiempo es extraño, el mar sigue violento, cómo choca las olas contra las rocas, se oye su rabia, así ando yo, el forraje pocas hojas verdes tiene, es tan árido de fruto, que nada me entretiene, más cuchillas siento, nadie me ablanda mi corazón, me quiere, nadie me oye, odio esta vida, qué futuro me espera, o mejor sería no escribir más, ya no tengo liras o inspiraciones hacia alguien, ya todo cambió, escribir a la tortura hace daño, no sirve de nada, a quién le importará una historia de un mismo personaje que sus estímulos son olvido, muerte, sueño del que jamás existe, una vida real falsa, que del buen vivir son solo fantasías que son en cuentos, leyendas, y mi memoria es una flor en llamas, favilas desaparecen, deja de vivir el mismo yo, todo un fondo blanco, ni sabré don ha de encontrarme, desaparecido y un menos humano más, nadie lo conoció, solo dejó unos libros de amor que eran para ella, y pinturas, y peor desilusión de mi estancia del viaje, ahí comprendo todo, yo busqué la muerte, de la vida, fui el culpable, he de morir, sí, así será, ya mis páginas se llenaron, ya ni hojas tengo, mi postrero escrito, a vuestro amor, a un reino he de ver, o no lo sé, y perdóname si os llego a ver, y vuelve y hazme volar libre sin el más cuito amor, y he de botar unas lágrimas, a mi sensible y tierno papel, vuela libre y suspira a aquella flor, y jamás vueles de ahí, jamás, jamás por haber entendido y haber llorado tanto sin el querer que había soñado.
A veces en el amor puede ser una historia sin saber porqué es y la razón en que sucede tal anatema; para el infortunio de este navegante hacia dicho destino fue lo que le enseñó a entender, las extrañas apariciones de cosas que oía o veía, más cuando escribía, solo fueron imaginaciones de él, cual de su conciencia dictaba cada vez lo que había hecho, la verdad resulta, que esta isla desierta y oscura del miedo, fue que un terrible día fue naufragio, del mismo océano, y pudo quedar poca parte de la isla habitada, su amada, a quien llamaba flor, murió al tal tempestad, no pudo salvarse, ni un animal, nada, ni los habitantes ni las mismas Nereidas que cantaba en los ríos sagrados, pero ella dejó una carta a su amor, donde él mismo poeta no pudo leer, murió en las preguntas e intriga de un destino pérfido y sin alma, y, la carta decía de esta manera.
Lunes por la mañana, 8 de abril de 1782.
Para un saludo y ni un adiós eterno.
"¡Oh grande entre los más bardos que he conocido!, que de vuestra tierna voz enamorasteis a mis sentidos, mis cánticos se desmayaron aquella vez en el huerto, caí a vuestros brazos, era mi confección hacia vos, mi declaración, enamorada, entregada, dulce, desnuda enteramente, para ser consumida, y bebida de mi agua eterna, jamás sentí ante reyes de mis pasados conocidos tal caballero noble, que en su voz dijese la oda en estribillos, de sonetos tan pulcros de admirar, de esa rima esclava a su medida, por no sentiros libre en alma, pero cuando conseguís lo que buscáis, y misma sonreíd es permitido decirle adiós, por haber encontrado el glorioso amor, así fue que dejasteis de decir versos, y empezasteis a decir poemas de línea inacabable, me perfumabas con vuestra voz de hombre, mi cuerpo hacíais arder, mi piel convertíais caliente mis labios íntimos húmedos, mi clítoris enfebrecido, llena de un jocundo enriquecer, de vos, y vos de mi, cada noche con la poesía que a mi espalda escribíais en pluma, era vuestra totalmente, me sentía la más bienquista de las mujeres mortales, qué vate tan romántico, pocas veces me recitabas versos, fui yo quien os liberó de esa tiranía al alma, ojala algún día retornéis el destino y podamos seguir bajo los árboles besándonos, sin sentir la amargura de esta lejanía, ¡oh, mí amor!, ¿cuánto es para mí no sentir aquellos besos siempre?, quisiera que alguna vez pudierais entender lo que hicisteis, siempre el sempiterno amor habrá para mí, jamás podré borrar de la memoria aquel mozo que cambió una isla a sonrisas, como lo es hoy, la muchedumbre entre libros de amor, de epopeyas, pero para mí fuisteis vos mi hazaña, que no puedo olvidar, hay veces que en mi cama dejo flores, como me decíais, sois de tantas flores la más fuerte para vivir, y de divina húmeda intimidad, de aroma, única entre ellas a la sensualidad, de beldad extrema, suprema, y hoy entre el lecho me acaricio con las flores recordando, como vos con ellas a mi piel acariciabas, a mi mejilla besabas, labios, cuello, senos, piernas, y que de tierna manera me incitabas, y me consumíais en dicho lugar, veía que no hay mejor amor perfecto que este que tenemos, me hacíais sentir un libido ardor, qué lujuria teníamos, hasta la luna rutilaba más que otras noches, los lobos cantaban en esa noche, las estrellas fugaces más habían, tantos anhelos, tantas maravillas veíamos, que ahora siempre de mi algún lugar y rincón inmenso vais a tener, a donde lleguemos a volvernos a ver, mi fiel y venturo Monsuir Vandoluí, mi bardo español, siempre tuya Serafilia sagriari".
Una carta de todo lo que vivió con él, pues ahora queda todo claro a cúspide amor, la gloria he de teneros, por fin se descubre que así haya sido un viaje jamás iba abandonar su mismo amor que le conoció, así son los inmortales amores, como de la sensible Serafilia Sagriari, como mismo nombre disputa una diosa casta, que cantaba, y mejor que a ese amor dibujado, y en frente de sus ojos, para quererlo y por fin sentir lo que es aquel amor que buscan tanto los poetas, quien este al final de todo, no estuvo muerto, así termina, así acaba, así se conoce, lo que vive en la eterna llama.
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