miércoles, 4 de septiembre de 2013

¿Dónde está el amor?

¿Dónde está el amor?



En un palacete festejaban entre bailes, sonrisas el recibimiento a una condesa real, que había llegado de viaje, gran júbilo alrededor había, muchos condes admirados por tal pureza de ojos, piel y rostro de azucena, vestida entre perlas y flores, al pasar le loaban con versos, pero ella al ver tal fineza, sutileza, no sintió interés, más se vio que solo buscaban su poderío o algo pérfido, temía de ello, ella en hipocresía sonreía mirándolos, los condes vestidos de gran elegancia se inclinaban al solo pasar ella, u ofrecían dalias o adelfas a su coronación, bendecida por muchos, aplaudida, pero en el fondo no se sentía completa, y se pregunta más que en su corazón. "Porqué he de tener tal albedrío o gusto ante muchos,  no merecen ni besar mis pies, vosotros iros sería lo mejor, hay más en la muchedumbre del mundo, aún nadie es merecido, el roce cuando roza estaré dispuesta a recibir el todo".

 La fiesta continuaba, habían músicos tocando obras de Mozart, alegría en todo el palacete, brindaban por la condesa ante la mesa, la condesa estaba sentado en el trono, su sigilo más precavido era recibir en ese día algo maravilloso, de aria dulce, de perderse en ese aliento, y así dejar por ahogado los lamentos que en su pasado había vivido, de amores paupérrimos, al terminar la cena en aquella noche, el padre de la condesa entrega la corona, le aluden como dueña del estado, Venecia, y le pregunta su padre, "¿Qué caballero os esposará de los que habéis visto, o aún no estáis preparada hija mía?". La condesa quedó en silencio, y se marchó. Dio a entender que nadie, y sale a las afueras del palacete, y atrás del palacete estaba un conde con su caballo sentado, sintiendo verguenza por su atuendo y que por la razón no había entrado, la condesa sale y ve al hombre a lo lejos de un lago.

 Muzilini Leansi: "Qué noche tan bella la de hoy, 8
y qué verguenza por como ando,
mas tranquila que ya me voy
que ensucio su dulce mirada,

 Condesa Riama: No estáis si quiera incomodando,
sino hoy ando desesperada.

 Muzilini Leansi: Dime porqué estáis vos así,
si tenéis todo en su morada,
no andáis en la pérdida o sí?
 yo ni hogar ni si quiera tengo,
Condesa Riama: Lujo de la vida es la nada,
y he buscado algo que no obtengo.
 Me contáis porqué no hay hogar,
cuál ha sido el grave problema,
Muzilini Leansi: Qué será que os hace penar
para que no andéis  satisfecha,
no puedo aún hablar del tema,
y es peor que filosa flecha.
 Condesa Riama: Contadme por favor, le ruego,
y os diré lo que me sucede,
 Muzilini Leansi: Viví ante un paisaje de apego,
do sus manos daban cariño,
 Condesa Riama: Gran luna luz hoy nos concede,
 Muzili Leansi:: Más siento alma de triste niño.
 La luna no sabe mi historia,
siempre en mi libro escribí,
pero ya eclipsó la memoria
y ese libro hasta lo perdí.
 Ella era Eos del aurora,
ella solo me despertaba,
sus ojos eran sol que adora
al paisaje en donde me amaba.
 Condesa Riama: Una diosa era ante vos ella?,
el sueño de un enamorado,
 Muzilini Leansi: En noche llovían estrellas,
al vivir amor copulado,
y donde en su espalda escribí,
versos de un querer soñado,
besos dulces luego ofrecí
hasta que ella se durmió,
dibujé su cuerpo adorado,
y esa noche más me arrulló.
 Condesa Riama: La dibujaste a ella en dónde?,
 Muzilini Leansi: más que en la delicia ocre tela,
compartiendo amor ante conde,
no consigue ya su figura,
solo aquel libro se desvela
al no sentir ya su ternura.
 Condesa Riama: Pero como ella se perdió,
si andaba  ahí siempre contigo,
qué anatema  fue que ocurrió
para no sentir ya ese abrigo.
 Muzilini Leansi: Ella al dormir se sucumbió,
 solo mi esperanza es vivir,
por eso no tengo a dónde ir,
porque lo más bueno eclipsó,
ya no sé lo que es reír,
ni escribir porque ella murió.
 Condesa Riama: Una historia bastante frágil,
a cambio a mí me han engañado...
adentro se creyeron ágil,
querían conquistarme a mí,
más no tuvieron un buen lado
puro, apacible como en ti.
 Muzilini Leansi: Me halagáis hermosa princesa,
pero quién a ti os ha engañado.
 Condesa Riama: un hombre que me daba  fresas
fue quien me había conquistado.
 Cada vez me hacía reír,
poesías de amor sincero,
y un día dejó de venir,
y supe que me abandonaba,
cuán valía aquel caballero,
y sin su amor yo me ahogaba.
 Muzilini Leansi: Qué hombre abandona a bella flor,
sus pétalos se marchitaban,
vos sin igual que un bello albor,
de esos ojos que a él amaban.
 Ciego o acostumbrado al juego,
más que para mí lo es eterno,
un corazón que enciende fuego,
cuando besas a lo más tierno.
 Condesa Riama: Vuestro corazón es tan puro,
que cualquier mujer buena iría,
se entregaría a fiel futuro,
confiada  que no lloraría.
 Muzilini Leansi: Soy así simplemente en vida,
la mujer me es más que un poema,
porque ella es más que recibida,
no es fantasía en la existencia,
más siendo el lírico buen tema
de escribir su dulce presencia.
 Condesa Riama: Amáis tanto a la gran mujer,
no sé pero aquel que adoraba,
al final le vi en un querer,
abrazado y besando tanto,
y sentí espinas y lloraba
y era peor que un mar de llanto.
 Muzilini Leansi: Jamás os daría traición,
vuestra boca es pulcro lenguaje,
transmite un muy buen corazón,
que anhelara que me quisiese,
verte sería un gran paisaje
de belleza y que siempre viese.
 Condesa Riama: Vuestras palabras hoy me rozan,
que en esta noche bajo luna,
ved como los pájaros gozan
cantan por nosotros primor,
no necesito la fortuna
porque he conocido el amor.
 Jamás yo soñé ser quien soy,
solo al reino quiero ir feliz,
y sé con qué persona estoy,
 Muzilini Leansi: Más que seguro y no infeliz.
 Debéis veniros conmigo bella,
os llevaré en mi gran caballo,
veremos de noche la estrella,
a tu lado porque hoy estallo,
de corazón a corazón,
de boca con roce de boca,
sintiendo tu respiración,
sin irme porque me provocas.
 Condesa Riama: Tan feliz os sentís conmigo,
que en esta vida no hay castigo,
solo siento que me enamoro,
ven a mí conde sino lloro.
 Feliz a tus ojos vencida,
e iremos a buen grato viaje,
encadenada y decidida
de vivir con gran personaje,
que sentiré cálida vida,
más de ti y de tibio masaje.
 Muzilini Leansi: Perfecta esta historia y concluida,
más que de amor correspondido,´
más río en mi alma encendida,
por vuestro amor que ha bendecido.
 Iremos lejos vida mía, 
donde nadie nos dé la peste,
además soy un buen pianista
quien ha decidido enseñarte,
espero que vos me conteste
porque mi amor quiere abrazarte.
 Condesa Riama: Contenta de tenerte conde,
enseñadme más cada día,
compartid lo que en vos no esconde,
confío en vuestros arrumacos,
ni imaginé que os merecía
pero ni sois ni un vil bellaco.
 Muzilini Leansi: Oh viviréis Condesa Riama,
más que eternamente a mí ser,
por haber sido dulce dama
que no creí más conocer.
 Condesa Riama: Oh bardo Muzilini leansi,
vos que en ternura solo habláis,
quiero  siempre sea un oasis
cuando vos a mí me abracéis,
que en dulzura vos perfumáis
hoy en besos que me ofrecéis.
 Muzilini Leansi: Me encanta cuando me besáis,
tan sápida mujer que siento,
entre mis labios que más dais
como flores suaves presiento.
 Condesa Riama: Nos hemos ido del hogar,
ahora vos dirá a dónde ir,
Muzilini Leansi: una casa que hice en madera
do llegaremos a dormir,
ahí he vivido en primavera
otoño y hasta mismo invierno,
no dije que tenía hogar,
pero iremos mi rostro tierno,
y tengo un piano de madera,
donde podréis tocar bastante,
y ha estado para la espera
de unas manos apasionantes.
 Condesa Riama: A mí siempre me gustó el piano,
siempre soñé ante un hombre así,
de un corazón sano hasta anciano
y así me veo en este amor,
de tu bella sonrisa aquí
y que me hace sentir ardor.
 Muzilini Leansi: Cómo en un día cambia todo,
más cuando sentís vil olvido,
pero pronto se aparta el lodo
y conseguís lo más bellido.

 Canto de Aria 

            I

 Condesa Riama: 

 Gracias por no abandonarme,
por mis ruegos escucharme,
un hombre de alma es sensible,
sus besos son apacible...
confiada ante este cantar,
entregada a sus delicias,
si es posible puedo hipar
a lo fiel de sus caricias.

Muzilini Leansi:

 Mi bien que no olvidaré,
oye el canto de alegría,
vida, amor que ni busqué,
y a mis ojos fue armonía.
 Mi buen ángel no hay suplicio,
el sufrir fue nuestro dolo,
pero escribirte es mi vicio
amarte porque no estoy solo.

 Llegan a la casa de madera, en un paisaje hermoso y frondoso de flores, buena vibra para vivir y reír, correr y siempre sentir aquel amor que había despertado, de aquellos sonidos que no habían sonado, pero que hoy estaban más enamorando, ellos juntos por un futuro creyente y eterno de llamas... ningún hijo de Dios está abandonado en la misma tierra que existe, siempre hay una razón la cual está oculto de la felicidad o quien es su verdadera identidad para amar, y enseñar el todo que él mismo sabe, y qué mejor a la ternura de tal sencillez de la era que vivía que no le gustaba, lo suntuoso, pomposo, de gran realeza, sino siempre quiso vivir la simplicidad de la vida, lo que ella más veía, y era en una salida de su hogar que estaba escondido sin haber entrado por la pena de su blasón. Soñadores los poetas ante bellezas cuales se centran al interior, no de su misma apariencia van a huir, porque a la princesa que de un palacete un humilde conde pudo rozar su más difícil corazón, de una platica con tal amor que desprendían más desprendieron los suyos para ser uno solo, y formar parte de un ciclo que sueñan hasta ancianos, así es la realidad de una vida que se vive, no para hacer cosas innecesarias  las carreras como medicina, derecho, ingeniería, de físicos, son para nidificar la vida, ayudar, pero la música y la poesía son lo que nos mantiene vivos, y nos hacen crear historias, hacer sentir al personaje vivo del amor, y dejando una huella a la vida, para no ser invisible sino eterno en el libro que hagas de pasión.

jueves, 15 de agosto de 2013

El diario de una tarde.

El diario de una tarde.

 Los humanos no tienen alas para escapar del peligro de un amor, prefieren sucumbir en la piel que esté rozando, la mirada, sus besos, la inmortal amada, sueños, perseguido de su aroma, sus pensamientos que son invadidos, aquellos recuerdos que quedan de lo más vulnerable en aquel diario cerrado, de versos románticos, dramáticos, increíble, indecible, magnífico más cuando es correspondido, y que ella te escucha, te da ideas, y lo más favorable que sientes su perfume de mujer, más que a tu lado, su respiración, ese amor, su figura, quieres besar, labios de rosa, su boca clara de palabras blancas, floreciendo la vida mustia que se vivía, el peligro de que  sea extinto, miedo, pero la fe marca, y más que con los hechos, y de los escritos, años, juntos, vivos, la naturaleza comparte su hogar, los ríos suenan cada amanecer al despertar del alba a nosotros, arropados entre mantas verdes del forraje, y entre cuerpos cálidos de tal amalgama inseparable, sin atuendos, al despertarse aquel amor, miradas profundas radiantes, aquellas nuevas caricias, corazón a corazón, piel sobre cálida piel, labios entre labios de esos besos suculentos, una nueva cópula de la lascivia romántica en su aurora espléndido, y rutilante ante los ojos del todo poderoso.  

 Regocijo, más se encuentra en espacios que son de una ventura vida, sana sin peor ruin que en espada quiera dar colisión, orbe de la paz unida al benigno amor, de gran signo en la música que representa, el valor de un humano es llegar a conciliar aquella alma que el mismo Dios se la dio para así brindar de ella su beatitud de la que él mismo sabrá cuál es, más si vive ella de él y de lo que a su profundidad tanto le es su anhélito de vida en la plenitud, así podrá triunfar, así su misma fiel musa podrá cantar en odas y seguir lo que su corazón de él anhela relatar por el siglo que toque vivir, oh al nuevo comienzo de aquella puerta divina para tocar, más de rodillas y ser bienvenido, más que realizada su vida entre vástagos en el sino glorioso, y alegres más que enamorados en la santidad de su heroísmo vencido, así es la vida más cuando entre papeles se siente lo que tú mismo vives, y redactas con tal fineza, detalle por lo grande que ha sucedido, la fuerza de un corazón que explota de música en acordes de aquel violín y piano, una arma letal para la poesía que acompaña para escribir más pero de amor, por ella, esa blanca pura azahar, que perfumó mi sensibilidad, que transformó e hizo sacar más de lo que había escrito, una nueva forma de encontrar mi lenguaje, que sueña con su rostro aquí, no olvida aquel olor, aún se respira la flor, y hace conocer lo que es la identidad en sí, vive en lo más profundo de su introspección, así es él, así exista musas por querer cantar a un corazón de aquel diluvio de amor,  de esas cantadas habrá una sola que podrá decir que fue la perfecta y que no podrá abandonar de su mejor obra que escriba en su vida inmortal a la música y misma poesía, su poder será así no esté, la encontrará o sufrirá, o dar la esperanza dulce para vibrar en la caricia de esas manos más que cálidas al ahogo de su alma en el naufragio sin ida y sin viaje, que alivie, que ame, y que si se va, o no dice, vuelva y ame más y haga feliz aquel corazón que de tantas musas fue crucificado sin vivir, y consumido por la poesía real en carne viva, y que de ella hizo su libro soñado, que no hay valor en mundo, por ser de su raíz, niñez, y vida plena, que solo conoce cómo fue compuesta, y así hallasen historias de tales fantasmagorías eran papiros que siempre sintió reales, pero que igual son irreemplazables, únicos y colosales por ser de su sangre y corazón que palpitó amor, y amó como jamás haya dado su alma a la vida de aquellas cantadas que de ellas una cantó más a su corazón y que es la vida que florece y lo es, será hasta verte y amarte amor.  

jueves, 8 de agosto de 2013

La espalda.


 La espalda.

Oh alma vivimos en la clandestinidad ahora, qué entera lobreguez, de versos quemados por sus palabras, era imposible pero se creía, el riesgo, el temor a la charla, oh el mismo labor que del mismo no creí seguro en el trabajo, mas apareció aquella beldad, aquel rostro, y enseguida sucumbí a su mirada, hizo un hechizo, mi corazón hace años vivió con una mujer mayor, cómo quiso a su primer amor, cuán versos había dedicado, una historia sin final, en otro país de viaje, y mi juventud soñaba, había entrado en lo más profundo que jamás creía que podía ser, y el destino paupérrimo convierte al mismo yo con dolor por un dolo, más de su estado enfermo mental,  fue la colisión, en otras páginas estás, y ninguna mujer a partir de ella había en mi camino quien mirase, no la existía... sentí la soledad y que me ha contenido qué mejor escribiendo en mi habitación historias... mas llegaste tú, vos porqué, y al saber que estabais poseída ante un amor de tiempo, me sentí mal, me vi obligado a no daros lo que había escrito, a la semana había preguntado si tenía su gran amor, su respuesta conmovió, estabas sola, quería mostrar que hay en la tierra un nuevo hombre por descubrir, diferente, y decidí que conocierais aquellos escritos que de ánimo lo había hecho, le había regalado parte de mi alma, algo que muy poco doy a una dama, ofrecí un gusto a su placer, un chocolate, estaba nervioso al día siguiente para verle, pero ese día me enteré que su relación había sido marchita porque él mismo le había traicionado con su mejor amiga, mis ansias eran inquietudes de no saber qué iba a pasar, si queríais entrar a la invitación que estaba ofreciendo para solo estar a su lado, queriendo darte enseñanza del lenguaje más pulcro, "piano", la vi, sí y qué nervioso estaba, su rostro no sé qué me hacía, más que una deidad o exageración por no saber qué decir a lo indecible que contemplaba, pero en el interior sentía que no iba ser fácil, una joven menor que de ese día al siguiente le iba hacer una llamada en la noche, logro comunicarme, recibo su cálida voz, y mil espinas a mí corazón, no quería la enseñanza, prefería encontrar otro medio, no era correspondido el gusto que había dado por escrito,  oh ojos míos no miréis más o actuéis para no ser más que ferido, mi introspección solloza, mis ojos tratando de olvidar su imagen, y para el remedio no volver más a pisar aquel lugar en donde la conocí, así para mí concluye, voy al piano y toco, y ver todo poco a poco en cada nota, y veros a vos mismo por lo que existe y que muere, es un soplo hacia un rumbo extinto, más igual que el mismo Beethoven, de relación en el amor soñador, de una condesa quien conocía y se enamoraba rápido, de su rostro hermoso, maravillosa, un ángel, dedicaba obras de amor, poesía, su alma regalaba, amaba, y la vida o un Dios le ignoraron, y a sus obras dieron una tirria de vándola explosión, por ver que no era correspondido, oh cuando pedía vivir enteramente con aquel amor, anatema para su corazón, odio a su existencia, así oh mismo yo ha visto el camino, la beatitud está en la sombra entre tinieblas llorando, y mi alma la quiere a ella, hoy quizá con ojos aguados, oh aquí en este papel, la música sonando de violines a mí desaire que vivo, es una vida que a veces quisiera cambiar, retornar para sentir que puedo vivir lo que tanto he pedido, y ante mis sueños que ruego, y que de mis ojos caen rocíos de lágrimas, mojando a mí hoja ante la prosa sentimental, ni imaginó que iba a llorar, un bardo que vive la realidad en sus letras, que tendrá temor si alguien lo lee, porque así es su vida, que no ha tenido suerte, mañana será momento de saber qué hacer, o quizá descansar...fuiste cruel, no supiste valorar quien era, o no le atraía, más a eso no puedo obligar, siempre traté de que te dieras cuenta que me importabas, pero así quedó, como asteroide en el firmamento en el olvido tú corazón y la postrera vez que de ti escribo.

martes, 6 de agosto de 2013

Hoy otra vez te oí,
y eso fue hoy a las tres,
de la tarde te vi
pero algo yo ya sé,
dilema descubrí,
y cuán me emocioné,
por eso hoy traté así,
lo que añoraba hacer,
más que verla reír,
y brille su embellecer,
cómo quiero seguir
y quizá no perder,
más que yo presentir
perfume de mujer,
más que puedo sentir
y hasta en este papel,
no puedo ni mentir
que no tengo un pincel,
porque ya hoy pinto aquí
tinta del corazón,
quien hará más latir
si hay una invitación,
o a donde quieras ir
a futbol de emoción,
quien te hace curar
y hubiera otra ilusión,
quien desea llevar
en donde solo soy,
y solo a ti al mirar
siento que hay tal horror,
quiero eso apartar
y abrazar con mi olor,
y es con este rimar
hacia una linda flor,
de versos a endulzar
su mismo corazón...
la apariencia nada es,
primero en letras sentís,                             sentís= sientes
ahí es cuando lo ves
y donde descubrís,                                     descubrís= descubres
su oculto conocer
que un poeta es así,
profundo de querer
de su mundo feliz,
para solo ofrecer,
y enseñar piano a ti,
no le quiero asustar...
rara es mi juventud...
puedo más expresar
mujer es la virtud,
del hombre para amar
poesía en salud,
a quien no hay que engañar
más de mil años luz,
porque una es mi soñar
que aparte la inquietud,
y de hace años escribo
hasta eso le conté,
que en cada historia vivo
que no sé ni qué hacer,
porque es tan expresivo
al describir a un ser,
siempre tan sensitivo
a un rostro de mujer,
regalo lo emotivo
en gran resplandecer,
no sé si es seductivo
si la haya hecho entender.

 Solo muestro aquella alma
que hay en este lugar,
en mi libro hay palabras
que escribo sin callar,
la muerte luego atrapa
y sin poder ya andar,
deseando aquella magia
viva antes de viajar,
con aquella romanza
y a su lado cantar,
un ensueño que danza
y quien haga rozar.

martes, 30 de julio de 2013

Mi flor




  Mi flor


Cómo fue que llegó,6
como milagro al fin, 6
y su cara sonrió,
cuando la conocí,
fue lo que regaló,
esa vez que la vi,
no sé lo que ocurrió,
pero algo descubrí,
sencillez de una flor,
cuando a ti te sentí,
que besé a un primor,
y fue cuando te olí...
oh, mi vida cambió,
no sé qué pasará,
hoy, y ayer me atrapó,
ansias de verte más,
un poeta escribió...
te desea invitar,
y porque él no almorzó,
más contigo anhela andar,
seguir viendo ese humor
que tienes al charlar,
sencilla en su blasón,          blasón=figura
tierna eres al mirar,
hay en mi corazón,
siglos para enseñar,
ese arte de ilusión
para ti nada más,
el piano de pasión
que te va a cantar,
pianista seas vos,
y te va a endulzar,
melodía de amor
a ti en piel rozará,
tocarás mi otro yo
de lo que es especial,
en versos es mi voz
y que aquí expresa ya,
sin decirle adiós
y pena esto me da,
no sé si hoy sonrojó,
cuando ese día la vi,
mas reflejo hoy quedó,
sigue su cara aquí,
y creo que embrujó,
quien no dio a resistir,
sus ojos que alumbró,
simple belleza en ti,
¿mi papel perfumó
por lo que hoy escribí?,
si eso vos lo sintió
sabré que en mi creí,
que en esto bueno soy
para hacerte feliz,
porque hay días que son
de pura cicatriz,
y que aquí eso cambió
con frases que le di,
conoce un corazón
que es un mismo cañón,
canta de inspiración
y tu eres la razón...
una armonía hoy,
no deja de sonar,
y así solo hoy estoy
versos dan a cantar,
perfecta creación,
sensible para dar,
ternura es mi canción
quien te acompañará...
ahora buen primor
iremos a almorzar,
no quiero dar terror
no más que a ti alegrar,
hay más por descubrir
sé que te gustará,
más si logras venir
mi casa a encontrar,
nuevo mundo y sentir,
cómo a mí me cambió,
me hizo más ser así
lo que era antes peor,
la infancia que viví,
ese piano me habló,
diferente me vi,
vi a la mujer con amor,
y lo demuestro aquí,
es toda confesión
y te haya hecho feliz
así soy tierna flor
y lo seré hasta el fin.

domingo, 28 de julio de 2013

La visión poética

Oh mi otro yo que poseído está simplemente a un mundo olvidado y vetusto; mi provecho de la moza existencia es hacer florecer lo que está marchito a la luz de un universo, mejor manera de pintarlo en las escrituras de un corazón, despertándose entre la belleza de la mujer, de esa dúctil voz que acariciaría mi oído en melodía, pero como aún no la vemos y sentimos en una historia visible, no podemos decir con certeza mi corazón es real, solo en la sombra vive esa flor vestida de mujer, si la vemos es en la inspiración que nos cautiva la sensible música de una obra, cual describimos a su figura lluvia de cantos de amor, esperanza, logro, y satisfacción, confianza, loable, y en vida, esa flor delicada que del piano desprende su aroma, que ahí aún la vemos, entre metáforas románticas que un lírico siente, y confundido en la vida tan desierta, creyendo que podrá alcanzar esa maravillosa relación, se puede o ya hoy la vemos, como tus ojos que leen, que sientes el papel, que miras la profundidad de un compositor, solo podrás cambiar el auge dolo que para sí es terrible, que de rostros hermosos han sido su debilidad sin saber si es correspondido, la inteligencia de una obra despierta estallidos de estruendos cuando su estado de ánimo explota, se transforma el espíritu en esa energía que al piano le hace mostrar quien es él, y la muchedumbre aplaude, sin razón al sentir de un creador, pelmazos serán al conocimiento de un líder poético de los sentires que ha concebido... tarde o temprano ruega para el nuevo sol de un día se cante en su atención, más desconocida, solo relatos en papeles quedasen clandestinos, tú o esas flores pudieran entender cada pieza que formaron de sus más íntimas obras de fervor y ardor, dolor y de sus cartas o poesías . El gozo más romántico haya podido ser de cierta vida y el mismo Dios que ignorado a su sombra dio, como si andase siempre solo en los sonidos, y que así la tempestad sea por muy fuerte habría que crear la poca alegría de su intensidad que vivió, en recuerdos de flores que se perfumó, entre el pasto verde con aquella sonrisa radiante cautivado, suspirando su cuello, de ese tiempo renacentista, vivo, existente, con odas cantadas, perfecto, pura beldad, confiable, mágico, por la pintura poética que dio de su amada alma, con delicadeza caricias de notas, y creyendo en el amor, y al saber que eran uno en la obra más perfecta que haya podido crear, una historia más que transmitida en los sonidos se observara, solo él y ella podrían comprender, y llorar al tener esa obra en sus manos, o de ese libro de partituras perfumar y renacer con el nuevo amor, con sonido del corazón de inspiración que necesita en sus días para poder sucumbir en la paz eterna a su lado, por muy enamoradizo que sea estar seguro de su felicidad. Nadie puede lograr a un ente mirar a tus ojos profundamente, así muestres un mundo de románticas palabras debes dar el mejor dialecto y dar ese roce al corazón y se dé cuenta que no hay nadie que a su alma pueda querer de la extensión y dimensión que proviene esa identidad, para así convertirla en una loable pianista, sensible a los versos al leer, enamorada por cada frase correspondida, sonriente, alegre de un hombre que cambie con su mejor virtud, y habrá nuevos rumbos al futuro, y tengan sentidos sus escritos cuando se toquen, y sean de misterio por haber sido tan difícil conseguirla a esa flor que se hace llamar, pero si ya se tiene a sus brazos el calor de su piel, qué más puedes pedir, ve sus ojos tiernos como un paisaje de bella mirada, su piel clara como la luna de esta noche, su voz como melodía de un piano, llena de bondad y tenuidad al amar, de recitar, un corazón que se dejó pintar de mi poesía, viviendo en la alegría, de este nuevo sol, de un nuevo amanecer claro, junto a ella en su respiración, oyendo sus latidos, mía, completamente mía vida, llorando por haber alcanzado la fortuna más grande de este mundo, y que la acaricio dulcemente sin dejar de besar su entero cuerpo de flor que a mí perfuma, y descubro que además su rostro proviene de una leyenda, su cara hermosa como la diosa del amanecer, una luz que me hipnotizó y atrapó en cuando la vi; y sentí esas melodías que no han dejado de sonar en mí, y se trata de una obra  que se puede lograr en la pasión, de lo que es ella y poetisa de mi alma para dar amor, júbilo y beatitud sin falsedad, sin soledad, solo desaparece todo aquello que perturba, y abre horizontes a ese paisaje espléndido, de calma, y de magnífico comienzo a su primera hoja de su vida, que viniera entre su vestido de flores para pintar ese reino de amor, de letras por querer darles esa luz al firmamento no olvidado y que junto a ella ahora más quiero estar, si solo confía y no teme a quien tiene frente a sus ojos para amar.

sábado, 27 de julio de 2013

La sombra de sus ojos




Miércoles, 24 de julio del 2013

 Las sensaciones son locuras,
más cuando se ven dulzuras,
el cuerpo hoy más se enciende,
por un rostro que captura,
la mirada que entretiene
y que brilla como luna...
 Hoy la he conocido,
ha sido un buen día,
no fue ni pedido
a esa tierna niña.
 Vino milagrosamente
y es lo que antes esperaba...
no sé si es diosa o un sueño
pero tiene ojos de una hada,
sentí sus suaves mejillas
tan suaves como una flor,
mi alma cayó más vencida
que no dije qué ocurrió,
sentí un caramelo rico,
aquella dama solo era,
"y que ella conoce al chico
en amor de primavera".
 Su perfume me gustaba,
su dulzura y buen sabor,
su conocimiento almorzaba
en esa tarde de honor.

 ¿Quién no se enamorase?,
si a la mujer más se ama,
cómo no la adorase
con frases a la dama...
así es la juventud
cuando das amor
que en mi no se olvida,
así es la inquietud
de vibrante ardor
sin darle salida.
 Invitando a un gran mundo
de una melosa enseñanza,
para tocar piano juntos
y disfrutes de esperanza,
es peligroso enseñarle,
la presencia solamente,
yo quisiera acariciarle
y olerle profundamente,
perdón si digo locuras,
esta gran tentación que eres,
tú que me has dado tortura
que hoy Dios me encierre,
sino iré por su calor,
clara y dulce piel de cisne,
y soy un vate de horror
buscando lo que hoy existe,
tierna voz de melodía,
un cabello radiante y negro,
más ansioso al medio día,
porque al verle más me alegro.
 Primer espacio que doy,
y ha sido solo que hoy,
sin saber vuestra reacción
no sé si yo mucho valgo,
o alguien ya le dio atención
o si estas frases son algo,
no sé si es inspiración
pero eso solo nació,
y en corazón se vació,
espero solo que guste,
y que de mi no se asuste.

 Sábado, 27 de Julio del 2013

      No he logrado comprender
porqué razón me enamoro,
de aquel tierno amanecer
que a mi estado paraliza,
pero está lejos y lloro
porque no rozo y hechiza,
mi ánimo cuán ha de ver
a la deidad del aurora
con flores vestida en ser
que ni sabe lo que siento,
quien recita y solo llora
al querer su dulce aliento,
sus ojos son dos estrellas
cual no puedo ni alcanzar,
su aroma como doncella
como misma suave piel,
quiero a ella susurrar
frases que sepan a miel.
 Veros es lo que hace daño
miedo a que no pueda más...
nena quien poco acompaño
y espera de una visión,
si vos de mi os fijarás 
con ojos de más pasión...
una vez yo lo viví
otra vez me es la tortura,
por tierno rostro que vi
que la pienso en noche oscura.
 La soledad me atrapó,
dos años sin sentir nada,
un pasado que me hirió
y ahora hay una mirada,
poeta enamoradizo,
su calma es a ti escribir,
queriendo darte un hechizo
para que lo quieras a él,
cómo haceros yo sentir
de lo que es mí amor aquel.
 La poesía es vestida
con figura de mujer,
hay tanta esa bienvenida
que eres vos ese querer.
 Cómo estalla el corazón,
cañones de inspiración,
eres aquella función
que hoy añora mi pasión.
 Ya no sé ni qué decir
y más temo el vil rechazo,
en tu pelo hiciera un lazo
con una flor y un rubí,
a tu mejilla rozara,
otra flor y os perfumara,
te adorara como lira,
porque vos es poesía,
no quiero que te molestes,
a mis frases que en ti crecen,
con música acompañado,
escribiéndote en la tarde,
hoy sábado y apenado
por no y no saber si esto arde,
lo que hace una bella dama,
a un hombre sentimental,
quien le da pena la fama
que tu me eres especial,
mi corazón es la llama
que tu prendiste al mirar,
y no se puede apagar
porque mi estado le clama.
 Así seas un destello
oh tan lejano de un Dios,
logré hacerle sonreír,
no olvido aún su ojo bello
que ni sería adiós
hasta que pueda morir.
 Oh te llamas como un ángel,
y un querubín necesita,
más siendo un desierto arcángel
que toques su alma Yelitsa.
 Fin de mis versos simple belleza
que por favor comprendas mi estado,
que está tonto y lleno de tristeza
para que no ande solo prendado.

Domingo, 28 de 2013...

 12:30 am


 Mi dialecto es un himno digno
que comparte con la sonrisa,
con alma de un hombre benigno
a una que flor hace llamar,
que a sus palabras no indivisa, 
sino se une y se hace cantar.
 Si hay un miedo de un vil maligno
recuerda que hay alguien dispuesto,
para hacerte ver aquel signo
que representases lo honesto...
Si te has dado cuenta de espalda
de las acciones que en ti he dado,
recuerda que en ninguna falda
u olor podría respirar,
más del cabello perfumado
que eres tú al solo caminar.
Si no conozco tu pasado
con una salida sería,
y si solo yo le vería,
sus ojos que me han embrujado,
más que hoy, me descontrolaría,
no sé... tengo miedo a perder,
qué ilusión de loco arrullado,
da el permiso a este querer
a que disfrute a su gran lado,
para deciros que me gustas...
me iba ir pero ahora no sé...
y es por vos hermosa ternura
que hasta en tu poema canté.
 "Un hombre que de la virtud,
mundo de amor se profundiza,
y a la flor da solicitud
que aquella fue su atención,
y sentimiento blancadiza
de pureza a esta misión,
que bien sería que ganase,
y así sin temor cautivaras,
su idilio oculto se alabase
entre cantos y recitaras,
qué bien lo sería para ella
pulcro nuevo lenguaje oír,
más que piel de tierna doncella
podría ella por fin reír,
tú poeta por fin feliz,
pianista sin nota al ruin fuego,
curase su amor cicatriz
y a su melodía en apego,
cómo él con gracia os cambiaría,
haciéndote ver su mensaje, 
en pianista os convertiría
junto a él de un fruto lenguaje,
que en extenso orbe no habría
y te hiciera oír su paisaje,
una bienvenida tan divina
que el ha visto en ti gran futuro,
que eres el sueño que destina
ante sus versos de lo puro,
y así por fin se vaya la espina
de su corazón tan oscuro".

   Soy el perro y ella aquella flor o diosa del amanecer y el todo de mí admiración y querer poseer.